Esta semana he conocido a personas de gran valor en el mundo directivo -como todas las semana- y eso es muy bueno, ya que se nota que tenemos mucha calidad en los entornos de profesionales de nuestras empresas. He estado con directivos, ex-directivos y consultores reflexionando especialmente sobre cómo debe ser un Director General.
He de confesar que con un libro muy interesante sobre la mesa, en una tertulia de Líderes (adjunto el audio de la charla), aunque con un título polémico, escrito por Sofía Delclaux y Antonio Agustín Justribó y editado por Manolo Pimentel. A saber: “¿Hay que ser un cabrón para llegar a ser Director General?”.
Ustedes lo podrán escuchar, si lo desean pero, independientemente del título, quiero llamar la atención sobre las características de éstos que pienso deben tener los Directores Generales, aprendidas por mi experiencia (cuando lo fui), por lo que me cuentan los Líderes y por lo que percibo.
La primera podemos desdoblarla en dos: la empatía y la capacidad de escucha. Es fundamental y no todo el mundo lo práctica, especialmente en estos tiempos que corren .Y es que debemos ponernos en el lugar de los demás y saber conducir con nuestras palabras la comunicación no verbal y las emociones. Nada de sumisión (estaríamos en la mediocridad) y sí mucho de ideas y creatividad. Decir lo que se piensa… como se pueda.
La segunda es la firmeza. Decir las cosas una vez y decirlas bien; objetivos que se puedan cumplir. Y expresarlo bien es muy importante, con educación y respeto. Cada uno tiene su estilo y lo hará como pueda. Exigir con conocimientos y realidades.
La tercera, es el manejo de personas con habilidad. Quizá es muy general la afirmación, pero es clave siempre y en estos momentos más. Aplicar la intuición con contenido e intentar conocer a nuestros colaboradores.
Son sólo tres, pero no me negarán que son claves. ¿Son así nuestros directivos?
La cuestión sería cómo podemos mejorar y cómo pueden ser mejores en estos tiempos que corren.
Además de hacer bien el trabajo aquí es fundamental gestionar bien el talento, propio y ajeno, de la propia organización.
Quizá es muy interesante considerar estas reflexiones de presente a futuro. Quiero decir que “una mala persona” como Director General es posible que vaya a más… Uno se va haciendo con el tiempo lo que es. El tiempo también pone, casi siempre, a cada uno en su sitio. Es lo que se suele decir, ¿no? Sí, pero hagamos algo nosotros para que eso se cumpla.
Francisco García Cabello es miembro del Top Ten Business Expert y experto en comunicación. Lo pueden escuchar todas las tardes en Líderes de Gestiona Radio de 18´00 a 21´00 horas.
Fotografía sacada de: bzmk-consulting.com

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