viernes, abril 29, 2011

Aprendizaje dospuntocero [Javier García Manzanedo]

Hace unos días asistí como oyente a una mesa redonda dónde se exponían los diversos puntos de vista de cada uno de los participantes acerca del futuro de la función de RRHH y la importancia del capital humano en estos momentos tan especiales en los que nos encontramos en nuestra amada piel de toro.


El resultado; descorazonador, nada nuevo bajo el sol.
Los ponentes, prestigiosos directivos de la función de aún más prestigiosas compañías, vertían el “mantra” que todo lector puede adivinar, a saber; nos tenemos que centrar en las mejores personas, estamos en el momento de las personas…, preferimos hablar de aprendizaje y no de formación, hay que seguir formando a los equipos aún en los tiempos de crisis…..etc.”.


Aunque es digno de destacar y perdónenme; pero no me resisto a compartir con ustedes la visión que nos aporto otro participante de la mesa, acerca de cómo deberá ser el futuro Director de RRHH: “deberá, decía, tener un cerebro pensante, que beba agua, se levante temprano y acuda al gimnasio todos los días”. Ahí es nada, amigos, “ojiplático” me quede. Vamos que el mismísimo Cristiano podría desempeñar dicha función en fin, es broma, como entiendo que fue también lo que allí se manifestó ya que si no….


Bien, lejos de ahondar más en el manido tema, aunque ahora se apellide “2.0” –como si de un lifting se tratara- me gustaría reflexionar sobre la hermana pobre –no por escasa importancia de la función sino más bien por lo –como dirían los británicos- “commodity” de la misma. Sí amigos, nuestra querida función de la formación, o mejor llamada capacitación entendida según nuestra RAE como la función de capacitar es decir, preparar a alguien para una determinada labor.


Dadas las dramáticas circunstancias en las que se encuentra España, la apuesta el próximo lustro por la capacitación de nuestros trabajadores para realizar de forma eficiente nuevas o distintas labores será crítica. Es aquí donde las empresas se la juegan más que nunca.


Ya no valdrá el café para todos, o llenar el presupuesto de cursos –de tal o cual proveedor “histórico”…-, sino que se demandan nuevos aires, levantar la alfombra y dejar entrar aire fresco… buscar nuevos métodos para capacitar, nuevas vías para hacer llegar el conocimiento; génesis del aprendizaje generador de valor.


Para ello, existen ya numerosas soluciones que utilizan la tecnología como aliada para capacitar y no me refiero estrictamente al 2.0 –del que creo que es más una filosofía de compartir información, no una plataforma que garantice adquirir nuevas capacidades-.


Hace muchos años que, siempre que tengo oportunidad hablo de la importancia que el juego –como simulación e interacción con otros- tiene en el aprendizaje de las personas. Gracias al mismo aprendemos y aprehendemos la realidad en nuestros primeros años, ¿por qué se abandona cuando ya somos “mayores”…?. Ahora más que nunca la tecnología nos permite recrear situaciones de trabajo, adquirir nuevos conocimientos, entrenarlos para transformarlos en competencia aprendida pero ojo, no todo lo que lleva el nombre e- seguido de learning es lo anterior y cumple con ese propósito y tampoco todo lo que ahora se hace llamar “juego serio” o “business game”.


Mi recomendación para todas estas empresas es que ¡exploren estas nuevas vías de aprendizaje¡ pero eso sí de la mano de un buen socio que “sepa del oficio” y claro, logren de él un compromiso en que sus trabajadores aprenderán y aprehenderán nuevas capacidades, absténgase en caso contrario…


Dejaremos para otro post el análisis de la palabra Capacitarse, entendida según la RAE como prepararse a sí mismo para llevar a cabo un fin y hasta qué punto las compañías provocan –sí, han leído bien- provocan que esto ocurra desde un modelo con objetivos individualizados, apoyo, guía y puesta a disposición de los mejores recursos. ¿Estaremos ante un nuevo paradigma de la capacitación empresarial?....


jueves, abril 28, 2011

Charlatanes en la TDT [Antonio Pamos]

Manuel se ha puesto malo y no va a ir al cole. Le dejo que se quede a ver la tele conmigo por la noche.

Hacemos zapping y navegamos por todos los canales que ofrece la TDT. Manuel rápidamente se da cuenta de algo y me lo dice.

- Papá, ¿por qué hay tantos programas de gente discutiendo?

- En realidad no discuten. O sí. Bueno, se llaman tertulias y se supone que deben favorecer el intercambio de ideas. Pero a menudo se suben de tono y pasan a la discusión.

- ¿Pero por qué hay tantas?

- Yo creo que principalmente porque son muy baratas. Con estos programas llenas dos horas y sólo tienes que pagar una pequeña cantidad a los tertulianos. No hay reportajes, los decorados son simples. No sé, creo que debe ser por el coste.

- ¿Y están todos los días hablando? ¿Siempre tienen algo que decir?

- Eso es lo más curioso, que siempre tienen algo que decir. El tertuliano profesional se atreve con todo. Lo mismo te habla de economía, que de política, de arquitectura o de salud. Se presentan ahí con la soberbia de creerse maestros en cualquier materia que les tiente.

Pero no es cierto. En general lo que hacen es estirar dos o tres ideas, pocas veces propias, y así, entre que habla uno, el otro discute, que nos vamos a publicidad…pues ya hemos cubierto dos horas.

Otro problema es que en las tertulias no se suelen escuchar unos a otros. Cada uno libera, sí, porque lo que hacen es casi excretar, su frustración por medio de la palabra o el insulto, lo que no crea un pensamiento útil. Al final todo son ocurrencias que se lanzan sin esperar que aporten ningún valor.

- ¿Y los que gritan tanto?

- Forma parte del programa. Hace poco un exministro lo reconoció en un juzgado, que en esas tertulias tiene la obligación de crear tensión. Parece que es la única forma de llamar nuestra atención.

¿Sabes qué es lo peligroso de todo esto? – Le pregunto a Manuel

- ¿El qué?

- Que muchos de los que siguen estos programas no tienen la formación suficiente para diferenciar un sarcasmo, una exageración, una burla o una mentira de la realidad. Luego, se van a la cama con una semilla de ideas que pueden germinar de manera peligrosa, porque no se sustentan sobre la realidad objetiva y encima son prestadas, ni siquiera ese poso de pensamiento es propio.

- ¿Y eso es legal?

- Sí, sí lo es. Aunque la Libertad de Expresión no es un comodín ilimitado como muchos creen y al que se agarran para decir cualquier cosa en un medio de comunicación.

- Como cuando me dices que siempre piense antes de hablar.

- Más o menos Manuel. Más o menos.

Imagen sacada de http://pepecontreras.blogspot.com

miércoles, abril 27, 2011

Por favor, ¡sea usted influyente! [José Antonio Carazo]

Sabido es que todo comunica. Lo que decimos y lo que no decimos, lo que hacemos y lo que no hacemos, los gestos, las actitudes, los comportamientos. Todo, todo comunica. Y, como consecuencia, todo influye en nuestros interlocutores o en las personas que reciben nuestros mensajes. Esta es una de las tesis que sostiene Enrique Alcat en el último libro que acaba de publicar: "¡Influye! Claves para dominar el arte de la persuasión" (Alienta, 2011).

El objetivo de Alcat, miembro de Top Ten y de Dircom y colaborador habitual de Revista de Comunicación es analizar la capacidad de influir de forma positiva en los demás. Una influencia bien entendida, en la que se despierte la confianza de los interlocutores y "todos ganen". Para ello va más allá de la capacidad de influencia de las personas carismáticas o populares. Para Enrique Alcat la capacidad de influencia se puede (y debe) planificar. Por ejemplo, estando presente de la forma adecu8ada en las redes sociales. "El individuo se ha convertido en un medio de comunicación en sí mismo", asegura.

Para conseguirlo debe saber manejar los tiempos, elegir las redes, diseñar su estrategia personal. Ahora, Internet permite ahorrar tiempo y dinero pero hay que invertir ese tiempo (y algo de dinero) en posicionarse y diferenciarse para lograr que las redes sociales se conviertan en fuentes de conocimiento.

La lectura del libro de Enrique Alcat tiene, al menos, dos beneficios. El primero, tomar contacto con el conocimiento teórico y práctico del autor, lo que ya es mucho. El segundo, que invita a la reflexión sobre el proceso de la comunicación y sus consecuencias.

Para finalizar, Enrique Alcat nos regala un decálogo para lograr ser más influyentes. En resumen
Es el siguiente:

1. Reflexiona sobre el eje fundamental de tu discurso.
2. Actualizar tus mensajes en función de los acontecimientos.
3. Comunica los mensajes que tengas interiorizados.
4. Aporta valor añadido a tu audiencia.
5. Reitera la idea principal para ser más eficaz.
6. Prepara tu lenguaje no verbal.
7. Prioriza la verdad sobre cualquier otra estrategia.
8. Aprovecha cualquier oportunidad para influir.
9. Genera siempre beneficios en los demás.
10. Piensa que al actitud es más importante que los conocimientos.

José Antonio Carazo
Director de Capital Humano y miembro de Top Ten.


Imagen sacada de: www.influenzia.net

martes, abril 26, 2011

CREER [Laura Cantizano]

En una sesión de Coaching Ejecutivo le pregunté a una cochee (empresario):”Si un día me vieras barriendo en la avenida de Cortes Valencianas con los Servicios de Limpieza municipales, ¿qué pensarías?

El coachee me contesto: “Pues…sinceramente yo pensaría: mira esta chica, lo que prometía y mira donde ha llegado. Con todos mis respetos, quizás no te saludaría”

Uno/a puede estar de manera temporal por circunstancias económicas, laborales, etc. en puestos de trabajo o en empresas que no cumplen sus expectativas. También puede suceder que estés en la empresa y puesto laboral que quieres pero sin sentirte realizado. Ser emprendedor, gerente, directivo, jefe, ejecutivo, comercial, etc. es una tarea interior y no circunstancial.

Uno tiene que CREER en si mismo, CREER en que mejorará lo que necesita para alcanzar el futuro que desea, CREER en que uno es capaz de lograr grandes cosas y CREER en que actuar cada día te ayuda a conseguirlas.

Créeme, si yo estuviera barriendo la calle con mis compañeros, sería simplemente circunstancial porque cada vez que moviera la escoba, estaría pensando qué pasos y acciones debiera seguir en los próximos meses para llegar a mis metas.

Imagen sacada de: www.elquetzalteco.com.gt

lunes, abril 25, 2011

Foco y contrafoco [Joaquina Fernández]

Siempre he envidiado a las personas que tienen desde muy temprana edad las cosas claras en la vida, lo que les gusta y a lo que quieren dedicarse. Esas personas vocacionales que ven materializado el sueño de su infancia y han sabido labrarlo con ilusión, dedicación y esfuerzo. En muchos casos esto pasa por haber encontrado de una manera prematura tu talento: aquello que no solo haces de manera sobresaliente, sino que además disfrutas haciéndolo y no te podrías imaginar haciendo cualquier otra cosa.



Pienso que todos nacemos con unas aptitudes personales especificas y diferentes a las de los demás. Si conseguimos poner el foco en esas aptitudes, desarrollaremos un talento. Para que esto ocurra, solo debemos alinear nuestras inclinaciones personales con esa aptitud. Si hacemos que confluya lo que hacemos bien con lo que nos gusta, seremos imparables. La formula parece fácil, ¿por qué entonces no podemos encontrar el foco? ¿por qué no somos felices en nuestro trabajo o por qué está tan distanciado lo que nos gusta de a lo que dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo?



La suma mágica de capacidad y vocación la vemos con frecuencia en deportistas, científicos, artistas … Y también la vemos a diario en gente corriente, personas como nosotros que sin necesidad de salir en la prensa o ser reconocidas por la calle, son felices habiendo encontrado el foco de sus vidas. Hombres y mujeres que han encontrado el sentido a eso que hacen bien, a eso que disfrutan haciendo. Como decía Will Smith en la película En busca de la felicidad, cuando ve salir a los brokers de Wall Street: “yo quiero ser como ellos”.



Si no está ocurriendo esto en nuestras vidas es porque hay una condición necesaria para que la ecuación anterior funcione. La capacidad y la vocación deben ir ineludiblemente acompañadas de actitud y oportunidad. Me explico: Es muy difícil que a o largo de nuestra vida no aparezca una persona o una circunstancia que nos brinde la oportunidad de sacar lo mejor de nosotros. Puede ocurrir en la infancia cuando, de visita en casa de algún familiar descubrimos un instrumento musical del que ya no nos separaremos en la vida. Estos impulsos de la infancia han quedado aplacados muchas veces por nuestros padres o por el propio sistema educativo que busca mantenernos en el “cauce correcto” no dejando casi nunca que expresemos talentos políticamente incorrectos. A pesar de ello, las oportunidades también surgen en nuestra edad adulta, cuando nuestro jefe nos encarga un trabajo que nunca antes hemos realizado y nos damos cuenta lo feliz que somos haciéndolo. Por ejemplo, el haberme colado en este blog, me ha dado la oportunidad de poder escribir todos los sábados, desarrollando una capacidad que tenía bastante dormida. Disfruto haciéndolo, ¿y si pudiera convertir esto en el foco de mi vida?



Aquí entra en juego el otro elemento: la actitud. Actitud es la forma en la que nos confrontamos con la responsabilidad de esfuerzo que implica tener foco. A los 16 años, pasaba los veranos en una playa del sur de España. Muchos atardeceres nos juntábamos la pandilla en la playa, Antonio llevaba su guitarra y hacía las delicias de todos con su música. Yo pensaba que me encantaría saber tocar la guitarra como Antonio, pero no era cierto, porque si lo fuera, habría tomado lecciones, practicaría cuatro horas al día y estudiaría en profundidad el instrumento, que era lo que hacía Antonio. En realidad yo admiraba la idea de tocar la guitarra, envidiaba unos resultados conseguidos a fuerza de unir capacidad, vocación y una actitud que si duda llevaría a mi amigo a realizarse como guitarrista.



El contrafoco es aquello que ponemos en la balanza y que pesa más que el foco, de tal manera que hace que este se pierda. Una vez perdido, utilizamos la excusa habitual: yo es que no sé qué capacidades tengo, yo no sé para qué he venido a esta vida, yo no encuentro mi foco. Sin duda lo hemos encontrado, así como también hemos encontrado el contrafoco: la pereza, la soberbia, la desidia, son elementos habituales que nos hacen preferir una vida sin esfuerzo, sin tener que reconocer a un maestro del que aprender, o sin tener que remar en una dirección concreta. Mi problema no es saber cual es mi foco, mi problema es conseguir que en la balanza de la motivación, el foco pese más que el contrafoco. Es cierto que me gusta escribir, pero, ¿estoy dispuesto a aprender a escribir bien? ¿estoy dispuesto a pasarme varias horas al día investigando, leyendo, escribiendo, buscando datos y estructurando una novela? ¡Por Dios!, con lo cómodo que se está viendo el Madrid – Barça.

miércoles, abril 20, 2011

La cornada es fuerte… [Javier García Manzanedo]

2,9 millones de empleos han dejado de existir durante los últimos tres años, mientras que solo se han creado 794.000; la diferencia 2,1 millones de puestos menos. El próximo 29 de abril el gobierno dará a conocer las cifras de la Encuesta de Población Activa del primer trimestre laboral.–que Dios nos coja confesados-. ¡¡El paro podría acercarse a los 5 millones, éxito absoluto de las políticas de fomento del “desempleo”¡¡.

Sería debate de otros muchos posts dilucidar las causas que han llevado a que esta “situación anacrónica” se haya producido en un país como España en el siglo XXI. Ya se sabe; que si la culpa es de los unos, que si de los otros, y el “tú más…” tan irritante ya.

En fin, el que subscribe coincide en que tenemos una clase de “gestores” cuya gestión tiene gran recorrido de mejora. A la luz de los resultados,podemos deducir que sus capacidades -gestoras me refiero, no otras muy bien desarrolladas- no son las adecuadas a tan digna posición.


Lejos de ahondar en la herida, me pregunto sobre cuáles serán las consecuencias a corto plazo de este “tsunami” español. Es evidente que el mercado de trabajo tardará años en absorber la demanda existente, si es que llega a producirse. Claro está que habrá cientos de miles de personas que deberán “aprender a aprender” nuevas habilidades y conocimientos, en otras palabras, tendrán que reciclarse hacía otros nichos de mercado, del conocimiento, sectores de actividad, etc. ¿Será esto posible fuera del ámbito privado?, no soy muy optimista al respecto:

Veamos: (1) - el talento que está por llegar al mercado laboral procedente de las universidades y escuelas ha sido víctima de un sistema de educación dónde no se ha premiado –por decirlo en positivo- el mérito, la búsqueda de la excelencia o el respeto al profesor, en la mayoría de los casos. (2) - aquellos a los que ya se les supone preparados para ingresar, los que han finalizado oficialmente sus estudios (¿presencia física en las aulas?) presentan una tasa de paro del 43% -¿frustración vital garantizada?- (3) – a los buenos, a los talentosos, los demandan de otros países y emigran; (4) - los que ya han estado y ahora se encuentran sin empleo, pueden acceder a la formación para el empleo, que provee el Estado, en forma de decenas de millones de euros, muchos de ellos controlados por sindicatos, con inexistentes controles acerca de la eficiencia del gasto, es decir; si la formación que se provee y que tanto cuesta a nuestros bolsillos es la necesaria por perfil, demandante, calidad, demanda futura y adecuación a la oferta; en otras palabras: si contribuye a capacitar para encontrar empleo… o solo, y desgraciadamente es “un curso más… y “gratis”, por el que la empresa gestora factura por la simple finalización del mismo por parte del alumno plasmada en una firma...

Vemos atónitos que cualquier intento de modificar el escenario educativo rasga las vestiduras de determinados sectores de la sociedad, lobbies, autonomías..., (basta ver la reacción a la propuesta de un bachillerato para los “top talent” hecha hace unos días en Madrid -será por estas cosas y otras por las que Madrid es la CCAA con mayor PIB y menor tasa de paro de España,...), se politiza la universidad hasta la nausea,... y yo me hago la pregunta: ¿quién será el responsable dentro de unos años de todo el desastre que esto va a traer (esta trayendo) a tantas personas y a su devenir vital?.

De todos, el dato más aberrante y desolador es el de los jóvenes, ¡la mitad no tiene trabajo¡.

Acaso no son víctimas, acaso ellos no han estudiado lo que les ha dicho y cómo les ha dicho que estudien... ¿Qué oscuros intereses guían y han guiado a los poderes públicos en las decisiones tomadas referentes a la educación y a su permanente negativa de modificar algo que está destruyendo el futuro de miles de jovenes y por extensión del país...?...

Vivimos en la trágica paradoja de la escasez de trabajo y la necesidad de trabajar más años para lograr una pensión digna, de la escasez de talento y las trabas interesadas por encontrarlo/fomentarlo, o asistimos alucinados –al menos yo- al incremento del empleo público y al número de opositores "maduritos".

“La cornada es fuerte” –como diría el gran maestro q.e.p.d- y este país se desangra.

Fotografía sacada de www.definanzas.com

martes, abril 19, 2011

No todo es "Coaching..." [Javier Eizaguirre]

Soy consciente de que hoy en día existe un aluvión de oferta formativa bajo la denominación de Coaching. Coaching para esto, Coaching para lo otro y Coaching para lo de más allá pero, ¡Dios mío!, “no todo es Coaching ni a todo se le puede aplicar la misma denominación” porque lo único que se consigue es confundir aun más a las organizaciones y a sus clientes internos destinatarios de este tipo de acciones y desprestigiar la labor del buen coach.


Por ello, me gustaría aportar mi pequeña contribución para dar más luz a esta clase de herramientas para el desarrollo de personas realizando algunas concreciones.


¿Qué es Coaching? Es un proceso de aprendizaje consistente en ayudar a la persona a que mejore su rendimiento. Por lo tanto, es al mismo tiempo una herramienta fundamental para desarrollar el potencial del individuo siempre que éste asuma su responsabilidad respecto al proceso de transformación que implica ese cambio para lograr esa mejora o meta previamente establecida.


En este sentido, el proceso de Coaching debe lograr que el coachee revise y se cuestione su modelo de observar la realidad debido a que este es el que le ha servido hasta ese momento para enfocar sus decisiones profesionales y personales. Es fundamental saber que el coach no debe indicar al coachee qué hacer o cómo debe de ser o actuar porque no estaría actuando como tal sino como un consultor (ojo, que también podría hacerlo y ocurre todos los días en muchas empresas y quizá pueda ayudar a su cliente en algún sentido pero eso no sería Coaching). En conclusión, el Coaching como herramienta de desarrollo del ser humano sirve para extraer el potencial que tenemos para acortar la distancia entre el rendimiento actual y el deseado a corto o medio plazo y mejorar el camino que desde la autorresponsabilidad debemos cambiar para lograr dicho resultado. Por otro lado, tenemos el Mentoring, que también es una herramienta para desarrollar el potencial del individuo.


La diferencia con el Coaching es que el Mentoring acompaña en el citado proceso de aprendizaje y desarrollo desde la experiencia previa del mentor el cual guía en su camino al mentorando. Por lo tanto, el mentor si que podría desarrollar un rol más amplio sugiriendo caminos al mentorando. Por supuesto, es posible utilizar ambas herramientas y otras de forma complementaria o combinada pero sabiendo hasta dónde llegan unas y otras.


Actualmente, el Mentoring utiliza la propia experiencia, el saber hacer y liderazgo de algunos de sus empleados para ayudar a sus compañeros en el día a día de la empresa. Los procesos de Mentoring se están implantando para contribuir al desarrollo profesional de las personas y también para difundir internamente el conocimiento y la experiencia propios (incluso de alguna manera también se transmite la forma de hacer las cosas en la empresa o como se suele decir, la cultura interna).


Ayudarse los unos a los otros no es nada nuevo, se viene haciendo desde antiguo. Decía Bertrand Russell algo así como “que lo más difícil de la vida es saber qué puentes cruzar y qué puentes quemar, pero nunca deberíamos estar solos en este camino”. Por supuesto, es deseable y recomendable estar bien asesorados y que se utilice una combinación de herramientas de desarrollo, metodologías y acciones formativas diferentes en pro de la más adecuada y amplia oferta formativa que ayude en el citado desarrollo de las personas pero sabiendo en todo momento que estamos haciendo y llamando a las cosas por su nombre.


En resumen, retomando la cita anterior, en el mundo del management podemos observar la existencia de estas herramientas tan poderosas tanto para lograr mejorar los resultados organizativos como para ayudar a los demás a alcanzar las metas que se planteen en sus planteamientos de desarrollo profesional y personal.


No obstante, atendiendo a la evolución actual de las cosas en el sentido de que el crecimiento, el desarrollo y la empleabilidad del individuo son cada vez más una cuestión de responsabilidad individual y no de responsabilidad exclusiva de la empresa (aunque esta si que debe garantizar que se den las condiciones adecuadas para que este tipo de procesos puedan implementarse) y mientras se tomen medidas en esta línea y se mantengan las mismas, seguramente, tendremos empleados satisfechos y comprometidos porque los tendremos altamente vinculados debido a que habremos fortaleciendo aspectos motivacionales profundos y no superficiales.


Por todo ello, creo que se debe realizar un pequeño esfuerzo de calidad por parte de los clientes en el proceso de decisión para proveer dichas condiciones y profundizar en la selección de las acciones y planes formativos para cumplir con dichos fines y, por parte, de los que ofertan todo tipo de productos formativos que se adornan convenientemente presentándose como una cosa pero que en realidad es otra cercana o diferente, en ocasiones, mezclando todo tipo de metodologías y herramientas confundiendo al mercado en general y desprestigiando al buen profesional en su área en particular.


Imagen sacada de www.itacapnl.com

lunes, abril 18, 2011

Elogio de la indignación [José Antonio Carazo]

Stéphane Hessel es un héroe de la resistencia francesa que pasó por los campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial y después dedicó toda su vida a la diplomacia y a la lucha por la defensa de los derechos humanos, hasta el punto de ser uno de los redactores de la Declaración Universal de los derechos Humanos de 1948. Sin embargo, no ha sido un personaje de gran popularidad hasta octubre de 2010 cuando, ya con 93 años cumplidos, editó en Francia un pequeño panfleto, "Indignez vous", de apenas 32 páginas. Hoy de ese librito se ha vendido más de un millón de ejemplares, lo que le ha permitido encabezar la lista de los más vendidos durante tres meses. La edición española se publicó el mes pasado.

El libro de Hessel, de claro contenido político, abunda en sus conocidas tesis en defensa de los derechos humanos, la libertad de expresión y la democracia. Hasta aquí nada nuevo. ¿Cuál ha sido entonces la clave del éxito? Según todos los críticos literarios y comentaristas políticos, la razón del éxito ha sido la llamada a la rebelión, a la "indignación", contra la indiferencia y el conformismo de la sociedad actual. Especialmente la de los jóvenes que no se implican en la lucha por las ideas que en otro tiempo movieron a generaciones enteras.

¿Y qué tiene que ver esto con el mundo de la empresa? Creo que, a poco que echemos un vistazo a nuestro entorno, las respuestas aparecerán por todas partes. Una de las cuestiones que destaca Hessel es que el dinero se ha vuelto "insolente, excesivo y egoísta" y señala que algunos bancos se han preocupado más de sus dividendos y de los sueldos de sus directivos que de otras cosas. Precisamente, una de las explicaciones de la actual crisis económica está en la especulación financiera, apoyada –en palabras de Fernández Aguado- por "unos sistemas retributivos mal diseñados".

La llamada a la movilización que hace Hessel creo que debe ser un guante que recojamos todos. Decía Marco Aurelio que una de las claves de la felicidad es no empecinarnos en tratar de cambiar lo que no está en nuestras manos cambiar. Pero, eso no debe llevarnos al conformismo. Siempre existen alternativas. Recientemente Juan Carlos Cubeiro en la conferencia de clausura de Expo DP exponía su teoría de la Serempatía (Serendipia + Empatía). Uno de los puntos del decálogo de la Serempatía es "Defiende la dignidad y la indignación". Hay que ser inconformista, rebelarse y mover a la acción.

En numerosas ocasiones se ha citado la frese de John F. Kennedy: "No te preguntes qué puede hacer América por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por América". Quizá por repetida ha perdido una parte de su esencia y habría que recuperarla.

Imagen sacada de: www.cristianismeijusticia.net

viernes, abril 15, 2011

¿Conoces a alguien con talento que le vaya mal? [Eduardo Sicilia]

Nos adentramos en la era del talento, de la imaginación, el verdadero recurso escaso. Recientemente se publicaba un estudio donde se entrevistaba a CEOS de diferentes industrias en todo el mundo, y se analizaban las variables mas complejas de gestionar para los próximos diez años. La gestión del talento se convertía en la primera preocupación de todas las industrias.


Por otro lado muchas organizaciones siguen viviendo un periodo de pensamiento anoréxico, donde se axfisian los nuevos espacios. Corren tiempos de ahorro y mirada corta, donde la creatividad no encuentra el entorno que necesita para su desarrollo.


En este escenario, se abre una oportunidad para el talento creativo, para el alma emprendedora que esté dispuesta a perseguir sus sueños, para los que quieran desafíos donde poder desarrollar sus iniciativas, generando nuevos espacios de valor para el mercado.


Es cierto que nos falta el ecosistema que necesita el emprendedor, la cultura que permita un apoyo financiero e institucional para el que está dispuesto a aportar nuevas soluciones a una sociedad llena de problemas sin resolver.


Aún así, y sin ser Silicon Valley donde se respira por todas partes el emprendimiento, donde se contagia y donde todo el mundo está dispuesto a ayudarte si tienes una idea, empezamos a ver un entorno que busca en el emprendedor una alternativa por la que interesarse. Hace pocos días la eoi firmaba un acuerdo de colaboración estratégica con la firma KEIRETSU, foro donde la Escuela podrá presentar proyectos de emprendedores para competir por el apoyo de los inversores.


El arte de emprender, desde dentro (como intraemprendedor) o desde fuera, sigue siendo parte de nuestro ADN como escuela, y tenemos la fortuna de conocer muchas historias de éxito, muchas historias de aprendizaje. De ahí mi entrada provocadora pero cierta, la gente que utiliza bien su talento siempre encuentra un camino.


Quisiera aprovechar finalmente este post para recordaros que tenemos un nuevo espacio para compartir, el concurso de BLOGUEROS-EOI que finaliza el 28 de marzo, y que está dedicado al emprendimiento. http://www.eoi.es/blogs/open/segundo-concurso-blogueros-eoi/


Creo que es una magnífica oportunidad para que vayamos incorporando nuestras opiniones, sensaciones, simpatías y miedos, ante una realidad tan atrayente como gratificante que es la experiencia del emprendimiento. Seguro que tenemos muchos blogueros-emprendedores y muchos emprendedores-blogueros que podrán compartir sus aprendizajes.


Y como recuerdo de mi última visita a Silicon Valley algunas citas de emprendedores españoles de éxito en esas tierras: “abre tus redes”; “cuenta tu historia a todo el mundo”; “no te quedes con la información, cuanta más gente la escuche más gente podrá ayudarte”.


Imagen sacada de banesto.es

jueves, abril 14, 2011

¿Estás en tu trabajo ideal? [Ángel Cruz]

Con la crisis económica que padecemos actualmente, esta pregunta parece no tener sentido, ya que el pensamiento mayoritario es: “al menos tengo trabajo, cuando salgamos de la crisis, ya me moveré".

Sin embargo, ésta es una reflexión que todos deberíamos plantearnos de vez en cuando.En un primer momento, para elevar nuestra consciencia, y después para trazar un plan de acción si fuera necesario.

Para saber si estamos en el trabajo ideal, vamos a analizar cuatro dimensiones:

1. Dimensión Económica. ¿Estás bien pagado? ¿te sientes bien pagado? Son dos preguntas distintas y las respuestas pueden diferir. Para responder a la primera hay diversos estudios salariales estadísticos que te dirán como se sitúa tu salario según bandas de mercado. Aquí es importante ver dónde te hayas. Si en banda baja, media o alta. El situarse en una u otra banda dependerá de muchos factores como la experiencia, la ciudad donde vives, el número de personas a tu cargo, la formación,…No obstante, el salario dinerario es una parte de la compensación. Por ello, recomiendo que analices si te sientes bien compensado más que pagado. La compensación incluye el salario y otros elementos como el reconocimiento y la autonomía, elementos que van a ayudarte, en función de tu perfil y necesidades, a estar más motivado. Otros factores son la posibilidad de tener formación, de participar en proyectos interesantes que te hagan ganar experiencia, de conocer y ampliar tus redes de contactos,..y otros, son la conciliación con tu vida personal. Esto es, la posibilidad de tener horarios flexibles, cercanía a tu casa,…Por lo tanto, analiza en función de tus necesidades, si te sientes bien compensado y no te fijes , exclusivamente, en el salario.

Una vez, hecho este análisis, tienes varias opciones para actuar siempre que no te sientas satisfecho:
• Influir para conseguir una revisión en tus condiciones de compensación dentro de tu empresa
• Si no lo consigues, buscar una alternativa en otra compañía
• Y si ninguna de las anteriores te es posible, solo te queda la aceptación de lo que tienes y reconocer que estás , con respecto a esta dimensión, en el mejor puesto posible en ese momento. Por lo tanto, no te lamentes.

2. Dimensión Social-Emocional. ¿Hay buen ambiente de trabajo en tu equipo, en tu empresa? ¿La relación con tus compañeros, jefe y equipos es la que te gusta? ¿tienes amigos en el trabajo?. Son muchas las horas que estamos trabajando, y somos un ser social, por lo tanto este elemento es muy importante.
Aquí analiza si hay alguna relación que quieres mejorar, y a partir de ahí, plantéate que puedes hacer tú para mejorar esa relación.. No esperes a que el otro haga nada, ya que el poder se lo estás dando al otro. Actúa tú e influye en el otro para conseguir la relación que quieres tener. Si p.ej. se trata de mejorar la relación con tu jefe, piensa cómo puedes influir en él para conquistarle .Es un gran reto, y después de conseguir esa influencia, te sentirás muy bien. Si piensas que no merece la pena o no eres capaz de mejorar la relación, te quedan tres opciones: conseguir que tu jefe se vaya de la compañía (p.ej. envia su CV a los Headhunter,..), cambiar tú de departamento o, en último caso, irte a otra compañía. Y si te quedas, no te quejes.

3. Dimensión Intelectual. En este caso, debes plantearte si se están aprovechando tus capacidades o por el contrario, te sientes infrautilizado. Tienes que saber en qué eres bueno, ser proactivo, proponerte para proyectos que van a ser interesantes para ti y para la empresa, y encontrar el ganar-ganar.

4. Dimensión Finalidad. ¿Tiene sentido el trabajo que haces?. Esta dimensión es fundamental para estar motivados. Y aquí, la clave es que te fijes como tu trabajo, tu tarea del día a día, contribuye al proyecto de la empresa y de los clientes, y esto te hará sentir útil e importante en un proyecto más grande.

Por lo tanto, la estrategia para estar en tu trabajo ideal es simple : reflexión, acción para cambiar lo que se puede cambiar y aceptación para lo que no tiene posibilidad de cambiarse en ese momento.Y la gran noticia es que de tí depende hacer ésta reflexión y dar el primer paso.

Imagen sacada de: http://www.cv-resume.org

martes, abril 12, 2011

Las redes sociales, una herramienta de comunicación de alcance incalculable [José Antonio Carazo]


Durante los meses de enero y febrero de este año varios países del Magreb y algunos de Oriente Medio han vivido importantes manifestaciones populares que han desembocado en importantes incidentes y algunos cambios políticos. Los máximos dirigentes de Túnez y Egipto se vieron obligados a dejar sus cargos, en Libia se ha desatado un conflicto internacional y otros países han adoptado diferentes medidas de reforma de sus estructuras de gobierno.

Lo curioso de esta corriente escalonada de protestas ha sido el protagonismo que han adquirido las redes sociales para difundir las convocatorias de los manifestantes y hacer llegar los mensajes al grueso de una población que no dispone de los canales de comunicación habituales en los países democráticos, ni de la capacidad de contrastar estas informaciones con otras agentes sociales (partidos políticos, sindicatos, asociaciones).

Los hechos han demostrado la capacidad de internet y las redes sociales para promover o, cuanto menos, apoyar los cambios geopolíticos que se han producido. Las redes sociales han transformado el modelo de comunicación y de hacer periodismo en el siglo XXI. Muchos periodistas son muy activos en las redes sociales y muchos bloggers se han convertido en fuentes de información con un mayor índice de credibilidad que las fuentes tradicionales. Pero el impacto de Internet no se queda ahí. La necesidad de identificarse en la mayoría de las redes sociales ha facilitado en muchas ocasiones la localización y neutralización de bloggers por parte de la policía o de fuerzas represivas al servicio de los gobiernos de turno. Los vídeos colgados en internet también han ido en contra del anonimato de muchos manifestantes. Esto ha provocado la consiguiente reacción defensiva y ya han surgido iniciativas que permiten la comunicación anónima entre sus usuarios.

Todo lo dicho incide sobre una cuestión largamente debatida, la de la libertad de expresión, hasta el punto de que el Berkman Center, de Harvard (Estados Unidos), ha establecido unos principios y compromisos relativos tanto a la libertad de expresión, como a la privacidad en el sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones a los que las empresas y otras instituciones pueden adherirse libremente.

En suma, Internet y las redes sociales se han convertido en una potente herramienta de comunicación cuyos límites no somos todavía capaces de alcanzar. Su impacto en aspectos éticos, políticos, estratégicos y sociales es inmenso. El debate está abierto y el modelo de comunicación del siglo XXI se está diseñando minuto a minuto.

Imagen sacada de: http://blog.facilweb.net

lunes, abril 11, 2011

El árbol de los zuecos [Javier Fernández Aguado]

Título: El árbol de los zuecos
Director: Ermanno Olmi

Actores: campesinos de Bérgamo.

Año: 1978

Temas: Despotismo. Economía solidaria. Explotación. Mandos intermedios. Revolución industrial. Sindicalismo.

Este clásico del cine, que recibió la Palma de Oro del Festival de Cannes, entra dentro del género del Cine forum.

Ermanno Olmi narra la historia de varias familias campesinas del norte de Italia, en el entorno de la revolución industrial. Si Ignazio Silone hubiera visto la película, la hubiera aprobado. Muchas de sus obras –Pane e vino, Uscita di sicurezza, Il segreto de Luca, etc.- apuntan en la misma dirección.

Con medios precarios, los campesinos bergamascos tratan de sacar adelante a los suyos. Los impuestos que han de pagar alcanzan los dos tercios de cada cosecha. Pero bien se encargan los trabajadores de reducir algo esa cantidad mediante trucos tan antiguos como la humanidad: cargando los carros de trigo con piedras, por ejemplo.

En medio de esa vida exigente, se suceden las alegrías. Cualquier novedad es festejo, aunque sólo sea por romper la monotonía. El núcleo familiar se encuentra consolidado, y los problemas se resuelven. Se describe el amor profundo a lo propio, entre otras ocasiones, al plantearse la conveniencia o no de enviar al orfanato a las dos hijas más pequeñas cuando su padre ha muerto y la madre a duras penas consigue salir adelante. El hijo mayor, todavía un crío de trece años, pero convertido en el apoyo de la cabeza de familia, está dispuesto a matarse a trabajar para mantener unidos a los hermanos.

Frente a lo que sucede habitualmente en el cine, la Iglesia es tratada con respeto. El sacerdote se manifiesta de palabra y con los hechos preocupado por el bien de su grey. Sus apariciones son oportunas, sin caer en esas fáciles ridiculizaciones a las que tan acostumbrados nos tiene Hollywood. Aquí, el cura cumple su función sin estridencias y se desvive por ayudar a los más necesitados.

Éstos son algunos de los consejos:

-No hay dinero que pueda pagar el amor.

-El paraíso comienza por el amor que somos capaces de tenernos en esta tierra.

Ese espíritu de colaboración, lleva a que las familias, por pobres que sean, atiendan con benevolencia a quienes se encuentran más necesitados. La sucesiva aparición de un mendigo, retrasado psíquico, es acogida con afecto y generosidad. Y, además, por un motivo superior al mero altruismo del que hacen gala con demasiada frecuencia algunas ONG’s actuales, herederas ignaras de aquella labor de atención social que comenzó a desarrollar la Iglesia hace tantos siglos.

El capataz (Consejero-Delegado) se muestra desconsiderado en el trato con los demás. A pesar de proceder de la misma clase social, se permite aires de grandeza, como si la confianza depositada en él por el dueño le concediese una patente de corso para actuar despóticamente.

Por lo demás, el propietario cierra un ojo, para permitir que su subordinado siga así. En el fondo, parece guardarse un as en la manga: afirmar que no conocía bien el sistema concreto de gobierno, por si en algún momento se produce una revuelta contra las maneras del capataz. Viejo truco es éste en el mundo organizativo: pero permitir que los mandos intermedios actúen de manera incorrecta, va contra quienes lo consienten. Quien teniendo autoridad no actúa para impedir desmanes, resulta más culpable que quien los comete. De esto habrían de dar cuenta no pocos altos directivos de organizaciones empresariales y de otras que no lo son...

El tema de la Comunicación es abordado de forma válida. Los problemas son transmitidos a quien hay que comunicárselos, en el momento y en el modo más oportuno. En esa expresión tan sencilla queda resumido el núcleo de un buen tratado de Sistemas de Información. En El árbol de los zuecos, la cuestión está resuelta: no se trasladan los problemas a quienes no harían sino preocuparles. Sólo aquellos que pueden contribuir a resolverlos están al tanto.

El mayor enemigo de la comunidad de trabajadores –plantea el metraje- es el vago, que ni trabaja ni colabora. La causa, en este caso, es un excesivo amor por el morapio, que reduce lo que debería ser una exigente voluntad a “muestra sin valor”.

El sindicalismo hace también su aparición, en la plaza del mercado.-Unos pocos –proclama el audaz- han de estar en la vanguardia...Mientras tanto -¡qué bien lo refleja la cinta!-, la gente está más preocupada por los problemas del momento. O por las posibilidades de sacar ventaja. Así, uno de los asistentes al meeting social sólo está ocupado en recoger una moneda que a alguien se le resbaló del bolsillo.

Los horrores comienzan cuando un chaval –que va para intelectual, o cuando menos estudia, gracias al buenhacer del cura- rompe a la salida de la escuela uno de sus zuecos. Su padre, que lleva con discreción el problema, tala un árbol y dedica la noche entera a construir otro para su hijo. Cuando el dueño llega a saber esto, decide expulsar de sus tierras al campesino que se atrevió a apropiarse de uno de sus cientos de árboles, aunque a él no le sirvan para nada.

La salida de la familia desgarra el alma, porque la condena es a un destierro incierto, en el que sin duda el hambre estará presente. Nadie sale a despedirles, nadie quiere dar la cara por temor a revanchas del malvado capataz.

Una de las moralejas es que sólo cuando se humanicen las relaciones laborales se llegará a un mundo más vivible. Si sustituimos a los campesinos por empleados de empresas actuales, reconoceremos que la enseñanza sigue pendiente de aplicar.

http://www.grupochaski.org>

viernes, abril 08, 2011

Nuevos escenarios, nuevas relaciones [Ana Aceituno]

Los papeles tradicionales de clientes, proveedores, socios, competidores… quedan obsoletos en los nuevos escenarios profesionales y en los que se irán diseñando ante una realidad empresarial en continuo y necesario cambio. Soy consciente de que esta afirmación choca con algunas perspectivas y enfoques del management, del marketing y de recursos humanos.


¿Por qué se está produciendo este cambio de consideración de papeles o roles?


En mi opinión, por el cambio que se produce en el o la profesional como persona capaz de asumir nuevas realidades, nuevos papeles dentro de los diferentes contextos que lo tienen como protagonista.


¿Cuál es el eje que sustenta esta capacidad de adaptación a nuevos escenarios? La persona y su comportamiento profesional. Las relaciones profesionales que se han establecido con todos aquellos con los que hemos trabajado y trabajamos bajo las bases del buen hacer, la honestidad, el respeto, independientemente del rol que asuman en cada momento, la confianza, la profesionalidad,.. y todo lo que puede concluirse de la célebre frase “si tú ganas, yo gano, ganamos todos”.


Me gusta acudir al refranero español para reflejar lo que quiero transmitir y lo que la sabiduría popular ha denominado de forma muy directa “Arrieros somos y en el camino nos encontraremos”. Efectivamente, esta afirmación encierra una verdad categórica respecto a lo que he comentado anteriormente. Tenemos que olvidar los conceptos tradicionales de clientes y proveedores, jefes y empleados, profesores y alumnos,.. porque esta situación se produce hoy, pero mañana ¿quién puede saberlo?


Estamos inmersos en un proceso de cambio inexorable a todos los niveles. El ámbito profesional no es ajeno a esta situación. De ahí que sea necesario cambiar las ideas y las actitudes cerradas, vinculadas a situaciones que ya no sirven, al menos como se han desarrollado hasta ahora.


Ante nuevos escenarios profesionales, las relaciones tienen que ser nuevas también. Es la ley de causa y efecto, pura lógica y sentido común. He tenido la inmensa suerte de trabajar, -como “cliente” y como “proveedora”-, y también de contribuir a ayudar y a fortalecer a excelentes profesionales con una sólida base humana y un espíritu de superación inigualables.


En esos escenarios hemos tenido y seguimos teniendo “papeles” o hemos sido “personajes”, como si de una obra de teatro se tratase, pero lo importante de esta representación ha sido y es la persona, la relación personal y profesional que tanta satisfacción ha producido a ambas partes por habernos conocido, haber podido trabajar juntas y haber generado un buen ambiente de colaboración y crecimiento común, tanto para el desarrollo personal como profesional.


Desde aquí doy las gracias a todas las personas que me han enseñado y me siguen enseñando a construir nuevas relaciones personales y profesionales día a día.


jueves, abril 07, 2011

¿qué podemos aprender de las cajas? [Eduardo Navarro]

De todo el despropósito que estamos viviendo en los últimos meses con las cajas (FROB, SIPs, fusiones sin sentido, etc.), siendo positivo e intentando aprender, considero que podemos extraer una importante conclusión: aún en sectores complicados como el financiero, los que gestionan bien salen reforzados y los que toman malas decisiones, acaban teniendo serios problemas. En el lado de los que salen reforzados en este caso podemos ver a los grandes bancos españoles y en la parte de los problemas estarían la mayoría de las cajas. Quiero usar este ejemplo para ilustrar este concepto que puede ser muy útil para todos los directivos y empresarios y totalmente extrapolable a otros sectores.


El sector financiero es un sector competitivo pero con empresas muy exitosas en la actualidad como los grandes bancos nacionales que están saliendo reforzados y que son muy rentables (Santander, BBVA, etc.) y obviamente los internacionales teniendo algunos de ellos resultados record en la actualidad. En ese contexto, ¿cómo es posible que haya un conjunto de empresas del sector (entre ellas muchas cajas) que están al borde del abismo? La respuesta se resumiría básicamente en cómo han gestionado los últimos años. Para explicar estas diferencias, emplearía el concepto de las 3Gs que deben cumplir las empresas para ser competitivas en el entorno actual: Grandes, Globales y Gestionadas excelentemente.


Por profundizar en cada uno de estos elementos, en la gestión hemos visto unas diferencias abismales entre unos y otros en algunos de los procesos clave del sector financiero: la gestión de riesgos, segmentos objetivo, estrategia de cada unidad de negocio y gestión operativa. Las diferencias en la gestión de estas cuestiones van a llevar a resultados muy diferentes, tanto en cifras de negocio, solvencia, morosidad y rentabilidad. De hecho aunque ahora hay diferencias importantes, más importantes lo serán cuando se limpien los balances del sistema financiero.


Además, vemos grandes diferencias en las estrategias de internacionalización. Mientras que los grandes bancos españoles ya hace muchos años que empezaron un camino decidido hacia la internacionalización, la mayoría de las cajas tienen una presencia internacional nula o testimonial y en algunos casos desastrosa. Es cierto que hay motivos relacionados con la razón de ser de las cajas y su obra social que limitaban estrategias de internacionalización, pero al final se ha demostrado que aquellos conceptos no estaban alineados con la competitividad de las empresas.


Mi visión para solucionar toda esta situación es que las cajas que aún puedan tener viabilidad deben volver a las 3Gs para ser competitivas: mejorar la gestión, ser más internacionales y además coger más tamaño. De estas tres recomendaciones, la única que están trabajando por ahora es la del tamaño (con muchas fusiones con algunas sin sentido) pero si no se trabaja en las otras dos se están generando gigantes con pies de barro. Se están fusionando entidades que casi no se sabe ni lo que tienen, con unos activos de calidad dudosa y con equipos directivos en los que apenas ha habido cambios y que han sido los que han llevado las entidades a la situación que están. En estos casos, seguramente veamos operaciones en los que grupos financieros internacionales o el capital riesgo entre a jugar a precios razonables.


Por otro lado, nos encontramos con los casos de entidades financieras de difícil viabilidad. Es esos casos, los próximos meses podemos seguir viendo situaciones surrealistas captando dinero de inversores particulares o bien con inyecciones de capital por parte del gobierno. El debate ahí será si tiene sentido aguantar zombies o dejarles morir. Seguramente va a ser un tema muy interesante que podremos seguir debatiendo los próximos meses.


Y llevándolo a nuestras empresas, sean del sector que sean, ¿qué podemos aprender? Como decía al inicio, creo que hay dos grandes conclusiones que podemos extraer: en todos los sectores, incluso los más duros, hay ganadores y perdedores en función de las decisiones que toman. Este concepto se resume en la frase “no hay malos sectores sino malos gestores”. Y la segunda conclusión es que la Gestión, ser Grande y ser Global es casi indispensable en los tiempos que corren para ser competitivo en la mayoría de los sectores.


http://cienciaspedreguer.wordpress.com

miércoles, abril 06, 2011

La gran pregunta [Javier Carril]

En los últimos años he tenido que impartir numerosos cursos y conferencias relacionados con la inteligencia emocional. Por ello, me he visto obligado a profundizar mucho y a aprender nuevas fórmulas y técnicas para gestionar más eficazmente las emociones.


Me he estudiado a mí mismo concienzudamente, envuelto en emociones turbulentas, que he sufrido en muchos momentos durante los dos últimos años de mi vida. No han sido precisamente mis mejores años a nivel personal. Más bien al contrario, han sido duros y dolorosos.


Pero al final he descubierto que el dolor es un gran maestro, y que si estamos atentos y no rechazamos dicho dolor, podemos aprender mucho de nosotros y de la vida en general. Lo que necesitamos, y que es tan difícil para el ser humano, es estar abiertos a ese dolor, y analizar dicho dolor para ser más libres.


Cada vez considero más vacías las promesas de felicidad que nos hacen constantemente desde múltiples frentes: la publicidad, los programas de TV, los libros de autoayuda…La felicidad, entendida como un estado emocional de satisfacción, serenidad y alegría permanente no existe. Cuanto antes lleguemos a esta decepcionante conclusión, antes entenderemos nuestras emociones y, desde luego, aumentaremos nuestra libertad como personas.


Hay una pregunta que me he realizado insistentemente, una y otra vez, en los últimos dos años, cada vez que me sentía frustrado, triste, decepcionado, rabioso, enfadado…o simplemente hundido. La pregunta es ¿Qué me está diciendo de mí esta emoción o estado de ánimo?


¿Y por qué esta pregunta es tan importante y decisiva? Porque nos incita a ser curiosos, a investigar nuestras emociones, a ser más conscientes, a aprender de nuestras rigideces o esquemas mentales, que son las que provocan todo el sufrimiento. Y cada vez que nos hacemos esta pregunta, nuestro foco se desvía hacia la responsabilidad, en lugar de culpar a los demás de nuestras desgracias o sufrimiento.


Cuando he contestado a esta pregunta honestamente, han surgido todos mis miedos y rigideces mentales. Han aparecido creencias limitadoras como: “Es que ella debería ser de otra manera” o “Es que me ha decepcionado como persona” o “Es el culpable de todo mi dolor…”…Entonces me descubría todas mis trampas, mi rigidez al cambio, mis excesivas expectativas sobre las personas o sobre mí mismo, mis propios errores en la relación o mi obsesión por querer controlar lo incontrolable.


Después de reconocer todo esto, me sentía más libre y sereno (aunque insisto, no más feliz). Pero este ha sido un avance decisivo en mi vida personal y profesional. Y por eso lo comparto en todos los cursos y conferencias sobre gestión de emociones. Les insisto en que tengan curiosidad, que se hagan una y otra vez esta pregunta con mentalidad abierta y de aprendizaje. Que se escuchen a sí mismos, y que reconozcan y acepten los fantasmas personales que surjan de las respuestas a esa pregunta.


Te animo también a ti a que trabajes con esta pregunta cada vez que te sientas mal. Aprenderás mucho, crecerás y serás más libre. Esta promesa, te lo garantizo, sí se cumple.


La imagen aparece en: http://www.ticnologia.es

martes, abril 05, 2011

¿El futuro existe? [Eduardo Sicilia]

Este título me lo ha inspirado una exposición de pintura, donde el autor contesta a esta pregunta a través de sus obras. Me gusta la poesía de los pintores, sobre todo cuando no has entendido a la primera sus nuevas formas de expresar el arte.

Lo pienso días más tarde. Todo lo que hacemos lo hacemos por hacer un futuro mejor, para nosotros, para nuestros hijos, para el mundo que viene, y así se construye la historia.

Existen personas que se apoyan en lo que fue, y otros en lo que vendrá, y ambos viven sus días, no digo que el uno mejor que el otro, pero seguro que a ambos se les escapa algo importante, el instante, lo que llena o asfixia nuestras vidas.

¿Conocemos a muchos que vivan del y por el instante? Yo veo a muchos en el “no te vayas todavía” y a otros muchos en “mañana será otro día”, y sólo me encuentro a algún infeliz que se permite vivir el día con la intrascendencia necesaria para que ese día sea suyo.

Es tanto lo que nos sucede en cada día, que nos desborda, y no somos capaces de verlo, nuestra mente se agarra a nuevas ideas que le sujeten al futuro. Nos da miedo el instante, nos da miedo porque futuro siempre es más seguro, como el pasado, no tengo que hacer nada.

Pero si pensamos en los momentos, y en ese instante dejamos de pensar, el día es nuestro, nos habremos liberado, estaremos en disposición de escuchar y ver, no lo que queremos ver y escuchar, sino lo que no nos acordamos o no sabemos que está ahí.

¿te atreves a disfrutarlo? ¿hace falta entrenamiento? ¿hábito? Puede que un poco de todo, pero sobre todo de valentía e inteligencia.

Son muchas las voces de este mundo que nos rodea, que tenemos cerca, pero es mayor el ruido, el murmullo, por eso no oímos, no nos oímos.

Es la luna, la que cada noche me recuerda que el día se fue, que no vuelve, la que me recuerda que la mire, que aprecie el instante, que no regresa, mañana será otra luna con otras nubes y otras estrellas, o no.

Me gustaría dedicar un día a la semana al “instante”, llevarlo escrito en la frente, levantando la cara, mirando con mayor profundidad a los ojos, a los corazones, al aire, a la milagrosa naturaleza, a las injusticias, a las personas cargadas de emoción, a lo conocido y a lo no conocido, quizás de otra manera.

Lo haré, lo hago en este instante, pero tengo que detener los bits que me atropellan, por un rato, tengo que entender, aprender, de mi, de los demás, y salir a su encuentro, ya me ha dicho que se va.

La imagen aparece en: http://www.eurofisa.com

lunes, abril 04, 2011

De la paradoja empresarial a la paranoia organizacional [Jorge Cagigas]

Suelo acudir de vez en cuando a los Juzgados de lo Social para asistir a algún litigio, sobre todo para no perder la perspectiva y mantenerme cerca de una realidad, que cuando menos sigue existiendo y de la que a veces los gestores de personas nos alejamos demasiado. Normalmente, suelo elegir asuntos de cierto calado y con cierta complejidad, algunas de ellas con empresas emblemáticas y sobre asuntos complicados y de tremenda actualidad (acoso, quebranto de la buena fe, pérdidas de confianza de directivos, discrepancias en la relación contractual, daños morales, etc..).


El último caso que “ha llegado a mis manos” involucraba a 4 directivos de una empresa multinacional de automoción de origen japonés, ahora bajo el paraguas de un grupo multinacional francés, con varios centros en España y que ¡¡¡ oh casualidad!!!, y en el que hace más de 20 años formé parte muy activa del primer proyecto, en el que tuve la satisfacción de participar, de “Incorporación de Talento”. Estas personas se incorporaron hace aproximadamente 21 años a la citada empresa y han tenido durante ese largo período una trayectoria profesional que podríamos denominar exitosa, han ocupado cargos de responsabilidad y han tenido unas retribuciones que podríamos decir acorde con sus funciones. En suma, seguramente han sido admirados, envidiados, odiados, queridos, rechazados, etc. Cuando de forma muy indirecta – yo me cambié a otra empresa al poco tiempo- he ido sabiendo de su trayectoria profesional exitosa no dejaba de sentir un cierto orgullo y satisfacción, al tiempo que una ratificación, de que aquello de incorporar talento a las organizaciones era bueno, al fin y al cabo “hechos son buenas razones”.


De repente, y en un cambio inesperado en la Dirección General de las factorías donde se encontraban desempeñando sus puestos, son apartados de sus funciones y en un breve lapso de tiempo despedidos fulminantemente. Como el lugar donde se producen los hechos es una provincia y un pueblo donde “todo el mundo se conoce” el impacto social y mediático es muy alto y además llueve sobre mojado, ya que al anterior Director General “alma mater” de las factorías, unos años antes lo han despedido a falta de unas semanas para su jubilación y después de haber reflotado las empresas desde la nada en la dura época de la postcrisis de finales de los 70.


Leo con detenimiento la sentencia del Tribunal Superior de Justicia, y no salgo de mi más absoluto asombro. La sentencia que no tiene desperdicio, si bien para los legos en la terminología legal pudiera ser un poco complicada, viene a decir que no se percibe que ninguno de ellos cometiera ninguna falta y que en cualquier caso tampoco se ha podido demostrar. Ampara a todos ellos, a los cuatro,– a unos más que otros- de la eximente total puesto que en las normas de la empresa a la hora de autorizar determinadas operaciones no eran los responsables y se establecían claramente sus límites. Y es aquí donde quiero detenerme un poco más, resulta que estas personas son absueltas de los hechos que se les imputan y por tanto declaran sus despidos como improcedentes. Estamos pregonando desde las empresas y desde sus direcciones de recursos humanos que una de las claves para que las empresas mejoren su competitividad pasa por crear “espacios de libertad” y “generar entornos para la innovación y la creatividad”, esto se da de bruces con las políticas y sistemas de la compañías que tratan de “procedimentar” todo bajo reglas muy pautadas y concretas. Llegado el “momento de la verdad” ambas partes se suelen afanar en la defensa de sus intereses en demostrar que no fue así y que ellos siguieron en todo momento las normas de la empresa. Y yo me pregunto, ¿no es una paradoja pretender que los empleados asuman riesgos y al mismo tiempo crear unas normas tremendamente rígidas? En un caso como el que brevemente os expuesto ¿qué creéis que pensarán los que se quedan en la organización? ¿Tomarán alguna decisión mínimamente arriesgada aunque pudiera ser muy beneficiosa para la empresa? Esto origina una gran paradoja, que en mi opinión, desemboca en una paranoia organizacional, la paranoia está determinada fundamentalmente por dos tipos de sensaciones angustiantes, una que normalmente se define como “manía persecutoria “y otra como “delirio de grandeza”, hay otras, pero éstas son las más comunes. Si al final lo que generamos son organizaciones en las que una parte de las personas que lo componen se sienten indefectiblemente permanentemente perseguidos por fuerzas incontrolables y otros con aires de grandeza y con afán de grandiosidad y comportamientos dictatoriales, ¿creéis que en estos entornos será posible tener empresas productivas y edificantes? Por cierto los cuatro directivos han sido indemnizados y sus despidos declarados improcedentes pero ¿quién les repone su reputación y credibilidad, así como los sufrimientos de estos últimos meses? y sobre todo ¿quién va a conseguir que los que se han quedado muevan un solo dedo, arriesguen o asuman responsabilidades más allá de lo establecido en las normas?