He de decir que no me considero fan de nadie en el sentido estricto y por lo tanto tampoco de quien hoy voy a hablar, a pesar de ello pienso que la experiencia de determinadas personas puede servirnos de referencia, especialmente en un momento como el actual en el que no andamos sobrados de líderes de los que tomar ejemplo. Hoy quiero hablar de Mario Conde.En esta ocasión viene con un libro bajo el brazo cuyo título hace referencia a la frase que un recluso le dijo a su llegada a la cárcel, ‘De aquí se sale’ y en torno a ella despliega un conjunto de reflexiones y propuestas que traslada al conjunto del país como propuesta para salir de la actual situación social y económica. Y como no puede ser de otra manera no deja indiferente.
Unos lo idolatran y hacen de él un modelo a seguir, otros lo demonizan y recuerdan sus escándalos de corrupción al frente de la entidad bancaria, por los que fue a la cárcel tras ser condenado por delitos de estafa y apropiación indebida de fondos.
Yo no quiero valorar este capítulo de su vida por el que ya ha sido juzgado y ha cumplido condena, quiero destacar su capacidad de trasformación por la que consigue encarnar como nadie los valores que marcan cada momento social.
Sus operaciones de venta al frente de los laboratorios farmacéuticos y su vertiginosa ascensión en el mundo de las finanzas representaron para muchos un ejemplo a seguir, su presencia en los medios era constante y su cabello engominado marcó tendencia, En aquella época nadie o casi nadie hablaba de valores, la ostentación estaba bien vista y era sinónimo de éxito social.
Pero de repente apareció Luis Angel Rojo y se acabo la fiesta, los siguientes años de su vida trascurrieron primero entre juicios y posteriormente entre rejas. Y fue precisamente ahí donde experimento su mayor cambio, sin el mayor lujo que una persona puede tener, libertad, disfruto de otro no menos preciado fuera de la cárcel, tiempo.
Cuando tienes tiempo haces cosas que de otra forma no harías, como por ejemplo pensar que has hecho en tu vida o a que te quieres dedicar cuando salgas y esto que para algunos solo es una forma de pasar el rato para otros se convierte en una autentica oportunidad para resetear y empezar de nuevo.
Desde su salida de Alcalá Meco su vida y su discurso han dado un giro, preocupado como siempre por su espiritualidad ha construido un discurso alejado del de la primera época pero en el que no se ha desprendido de su capacidad de análisis crítico.
Con la elocuencia que lo caracteriza, en su último libro aborda algunos de los motivos que nos han traído hasta aquí, critica los excesos económicos y morales de los últimos años, hace una defensa a ultranza de la persona como protagonista de la historia y fiel al espíritu del título indica una serie de trasformaciones necesarias a su juicio para salir de la crisis, tales como la vuelta a la cultura del esfuerzo o recuperar el trabajo bien hecho.
No sé si el citado libro es el prologo de una nueva ambición política, en cuyo caso el significado de su mensaje sería otro bien distinto, pero si sé que el contenido de algunas de sus reivindicaciones conectan con una amplia mayoría que piensa igual, como lo demuestran las audiencias de cada una de sus apariciones públicas.
La mayor parte de las ideas en realidad no son nuevas en sí mismas, pero su fuerza no radica en la novedad sino en quien las dice, en como las dice y en lo que representa.
Desde diferentes puntos se reclama una nueva consciencia económica, se piden cambios sociales por la necesidad de un nuevo modelo de valores y se coloca a la persona en el centro de la escena. Criticamos a la clase política, a los banqueros, a los empresarios y a todo aquel que represente poder. Y cuando alguien se atreve a manifestar su opinión, entonces le reprochamos su pasado. Y olvidamos el nuestro.
Mi misión no es juzgar a nadie, sino observar lo que sucede a nuestro alrededor e intentar sacar conclusiones validas para el mundo de la empresa y en este contexto uno de los factores de éxito más importantes hoy en día es sin duda la capacidad de adaptación, por la cual somos capaces de transformarnos sin dejar de ser nosotros mismos.
Este aspecto es precisamente el que hoy quiero resaltar de Mario Conde. Sea cual sea nuestro pasado tenemos la oportunidad de cambiar, tenemos el derecho a cambiar y en algunos casos tenemos la obligación.
Igual que nuestras empresas que necesitan transformarse y necesitan hacerlo cuanto antes sin perder de vista una idea. De aquí se sale!
Fotografía sacada de: ceroconciencia95.blogspot.com
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