jueves, septiembre 30, 2010

Todos tenemos nuestro pequeño corazón en Twitter [Elena Gómez]

Twitter nos ayuda a ser más sabios porque nos enseña a ser más diversos.

Lo que más aprecio de Twitter es la posibilidad de escuchar a gente de todo el mundo, que no conozco, que tiene similares intereses profesionales y que me aporta puntos de vista diferentes, y visiones, conocimiento, pensamientos y estudios a los que jamás hubiera llegado sin esta herramienta. Lo más asombroso es que se trata de personas que posiblemente no conoceré personalmente.

Sin embargo, a pesar de ello, se genera un nexo de unión especial con la gente que te sigue y a la que sigues. Les vas conociendo poco a poco. La mayoría hablamos de temas profesionales, pero de vez en cuando… ¡plash! Alguien comenta que se va corriendo al hospital porque va a tener un hijo; o que está compartiendo una maravillosa cena con amigos; que está muy contento porque ha ganado su equipo de fútbol o que se va a la manifestación contra la sentencia del Estatut…

En esto, todos somos bebés…

Pero en Twitter hay que entrar ¡sin complejos!, en esto todos somos bebés, que el mayor lleva 3 años en twitterland.

Me encanta seguir a alguien que todavía no tiene followers. ¡Me parece entrañable!

Yo me pasé unos 4 meses observando, sin verle mucho sentido.

A lo largo del camino de la experiencia en Twitter vas depurando su utilización. Después poco a poco vas siguiendo a gente que conoces en el mundo offline. Luego, exploras a quién siguen tus colegas más avezados, y les sigues tú también y así poco a poco vas avanzando.

Al principio, tenemos tendencia en Twitter a hacer lo que estamos acostumbrados a hacer en el mundo offline. Somos gregarios. Nos juntamos con gente que conocemos, ya sea en persona, o que admiramos por algo. Nos sentimos confortables entre los que conocemos. Gente que opina como nosotros, que trabaja en cosas similares a las nuestras, etc…

Después vas cogiéndoles el truquillo y vas afinando. Empiezas a seguir a gente sin ninguna relación contigo pero que aporta temas de interés y tú tratas de compartir otros que a ti te han parecido interesantes.

Un follower es un tesoro.

Y…¡¡¡ sorpresa!!! Nos empieza a seguir gente que no conocemos de nada, con un perfil absolutamente diferente al nuestro. ¿Y por qué me siguen? Piensas…

Nunca he entendido las respuestas automáticas para agradecer que alguien te siga. Para eso, es mejor no enviar ninguna respuesta. Ahora bien, si se agradece, que sea de verdad, que la persona note que, por lo menos te has leído su perfil. Aunque no nos conozcamos, tenemos que respetarnos como respetaríamos a una persona que nos acaban de presentar.

Con el tiempo, te vas dando cuenta de que hay gente interesantísima que sin Twitter jamás habrías conocido.

Una de las mejores características de Twitter es la libertad. Con un simple follow puedo seguir a quien me dé la gana, sin necesidad que me dé permiso. Sin embargo, hay gente que prefiere dar su aprobación a quien le sigue. Con todo el respeto del mundo, estos no ha entendido Cada día le dedico una hora a Twitter (por lo menos). Media hora por la mañana y media por la noche. Y cada día aprendo más y más de los demás. Y siempre me quedo con la sensación de que si le dedicase más tiempo, aprendería mucho más…

Razones por las que no sigo a algunos en Twitter.

Cuando alguien me sigue y no le conozco, le dedico aproximadamente 20 segundos, para decidir si le sigo o no.

Si tomo la decisión de no seguirlo es porque:

1. No hay foto en su perfil. Es como si me presentan a alguien en un cocktail y llevase una máscara. Él me puede ver a mí y ¿por qué no yo a él?

2. No dice nada en su perfil o dice cosas poco interesantes. Es como si alguien te diera su tarjeta de visita en blanco o sin apenas datos. Con el perfil tenemos que enamorar. Poner nuestra esencia…

3. Si los tweets que escribe, no me parecen interesantes. Cuando escribo un tweet, antes de publicarlo, pienso, ¿si lo escribiera otro me interesaría a mi? por tanto pensemos en los demás, y no les hagamos malgastar su tiempo en tweets sin interés. El tiempo es lo más preciado que tenemos.

4. Si no ha escrito tweets o los pocos que ha escrito son de hace mucho tiempo. En ese caso, le dejo que primero coja experiencia.

No les sigo porque considero que esa persona no ha hecho lo deberes. Y aunque tenga su corazoncito, se ha de esforzar más en resultar atractivo a los demás. ¡son 20 segundos transcendentales!

Los grandes twitteros que, además, son generosos de espíritu.

Pero a todos los demás, les suelo seguir y les voy observando. Hay gente que enseguida sobresale entre los demás. Esas personas, son las que dicen cosas importantes, que comparten visiones, que hacen RT a los demás, que conversan. En definitiva, no sólo aportan valor y son buenos compañeros, sino que son generosos de espíritu y creo que han captado la verdadera esencia de Twitter que es COMPARTIR. Y tienen una cosa en común: les siguen miles de personas y suelen seguir también a miles de personas.

¡Cuánto aprendo de ellos! Y sobre todo humanamente. Son personas que me encantaría conocer sólo por el hecho de conocerlas.

Como escribo en el título, todos en Twitter tenemos nuestro corazoncito y nuestra sensibilidad. Y cuando seguimos a alguien, esperamos (aunque no lo reconozcamos) que también nos siga.

Hay dos tipos de grandes twitteros en temas profesionales que tienen miles de seguidores (excluyo aquí los famosos como artistas, cantantes, deportistas, etc…):

1. Los twitteros que tienen miles de seguidores que siguen también a miles de personas. Estos suelen coincidir con los que son generosos de espíritu. Es decir, hacen RT a los demás cuando algo les parece interesante. Agradecen los RTs que les hacen a ellos, agradecen los #FF, etc. Es decir, COMPARTEN. Se preocupan por los demás…

2. Los twitteros que tienen miles de seguidores que siguen a muy poca gente (menos de 200 personas y en general, gente a la que conocen). Estos, con alguna excepción, es como si tuviesen un micrófono en la mano, y dieran su charla (generalmente enriquecedora porque ninguno dice tonterías) y ahí se queda su participación en Twitter.

Yo sigo y me gustan ambos tipos de grandes twitteros y aprendo muchísimo de todos, absorbo su conocimiento… y me parecen admirables. Alguien al que le siguen miles de personas dice siempre palabras con valor (aunque luego estés o no de acuerdo con ellas).

He leído algún post que arremetía contra los gurús que siguen a pocas personas, tachándoles de engreídos, etc…No estoy de acuerdo. Yo creo que, en esa crítica, hay un poco de envidia porque, a todos nos encantaría que nos siguieran miles de personas.

Precisamente ahí está la riqueza de Twitter, que cada uno hace lo que le da la gana, sin más explicaciones. Sin embargo, los que siguen a muy pocas personas se están perdiendo lo que considero la mayor riqueza de Twitter, que es descubrir a gente que jamás conocerías de otras maneras, diversa, con puntos de vista muy distintos y enriquecedores…

Estos grandes twitteros que siguen a poca gente, llevan razón cuando dicen que es imposible seguir a miles de personas de verdad.

Los grandes twitteros que siguen a miles de personas tienen un truco. Tienen su lista de personas que (ronda los 150), que siguen diariamente sí o sí. Y también se dan una vuelta por su Twitter general. Dando la oportunidad de destacar a gente desconocida y sorprenderse con sus tweets.

Al final, todas las personas tienen su corazoncito, y todas merecen su oportunidad, ¿no?

La fotografía aparece en http://www.mujeresconsejeras.com/wordpress/wp-content/uploads/2010/09/Corazón-Twitter.jpg

miércoles, septiembre 29, 2010

Confianza [Ignacio Mazo]

Recientemente se han publicado los resultados del estudio Education at a Glance 2010, algo así como Panorama de la Educación, que elabora la OCDE cada año con datos de sus 32 países miembros. En este caso los datos son del curso 2007/2008.

El resumen, muy esquemático, es que tenemos pocos titulados en FP y muchos universitarios, al menos en los grupos de edad más jóvenes. De ahí el titular de El País del pasado 8 de septiembre: "España forma a universitarios para ocupar empleos de FP".

Como me considero optimista y como creo que existe un exceso de pesimismo en el entorno, muy influido por los medios de comunicación y su necesidad de audiencia, que generalmente obliga a enfatizar lo malo o lo sensacionalista (ya saben, la noticia no es que un perro ha mordido a un niño sino que el niño ha mordido a un perro), quiero aportar una reflexión que ha surgido esta misma mañana.

Le comentaba a un amigo mi experiencia durante los primeros días del periplo universitario de mi hijo y lo comparábamos con nuestra experiencia hace ya algunos, muchos, años. Vaya por delante que mi hijo está matriculado en una universidad pública. La conclusión de mi amigo, como lo fue la mía y la de mi mujer hace unos días, ha sido: ¡Vaya diferencia!

No quiero entrar en detalles porque no es el lugar, ni quiero aburrir al lector. Menciono esta pequeña anécdota con el fin de que todos empecemos a fijarnos en lo que de bueno tiene este país y sus habitantes, en la cantidad de cosas que hemos conseguido, en la capacidades que tenemos y abandonemos el pesimismo y el derrotismo. El estudio reseñado tiene su parte positiva, el gasto educativo ha subido, la tasa de graduados en bachillerato supera a la de la UE, etc. Pero están casi escondidas.

Debemos engancharnos a las noticias buenas. No olvidarnos de los problemas, que ni son pocos ni fáciles de resolver, pero no estemos siempre con el "si, pero" o con la idea de que no hay futuro. Hemos avanzado mucho en los últimos 30 o 35 años, tanto que cuando volvemos la vista atrás no nos reconocemos. Estoy seguro que vamos a seguir avanzando. Será un poco más difícil porque ya hemos recorrido mucho pero será posible.

Tengamos un poco de confianza en nosotros mismos.


La fotografía aparece en http://www.allsafe.es/wp-content/uploads/2009/04/2009/08/Destrucci%C3%B3n-documental-una-cuesti%C3%B3n-de-confianza.jpg

martes, septiembre 28, 2010

La República Independiente de mi Alma [José Luis Meléndez]

Tenía un artículo medio hilado sobre cómo destrozar una empresa aplicando 10 técnicas, pero las actuales circunstancias me han producido unos sentimientos que piden paso urgente a éste adelantándolo, pintando palabras en el papel (la pantalla en este caso), para no explotar en mi interior.

La muerte de José Antonio Labordeta con quién no compartía todas las ideas, pero que admiré de él su valentía y honestidad y un vídeo sobre Venezuela, en el que se pone de manifiesto la importancia de la persona individual otorgándole la responsabilidad directa o indirecta de todo lo que se forja a su alrededor, me incita a contaros algo que está dentro de mí hace tiempo y que me atrevo a desnudar ante vosotros. Espero no arrepentirme de ello…

Tuve que probar políticamente varias veces la derecha y luego la izquierda (ya no recuerdo en qué orden), dándome cuenta de que al final, ninguna de las dos opciones contemplaba las ideas mínimas que por lo que fuera, necesitaba para sentirme cómodo entre sus siglas, aunque fuese simplemente en el ratico de votar. Y llegué a la conclusión de que siempre me arrepentía meses después de elegir la papeleta que al final acababa depositando en el buzón. Entonces, probé a adoptar otras soluciones de “centro” y también la cagué.

Me moría de la risa cuando en mi época de Director General de la Cámara de Comercio de Huesca, donde a mi humilde entender, es recomendable andar libre de ideologías políticas que puedan “ayudarte” a tomar otras decisiones que las que la propia Ley de Cámaras deja perfectamente marcadas en su texto, todos mis contactos políticos pensaban que yo militaba en “los otros”, con todas combinaciones disponibles. Los del PP que era del PSOE, los del PSOE que del PAR, etc… Yo sólo sonreía pícaramente cuando me hacían un “grado 3” interrogándome.

Al final, descubrí que tenía amigos honestos, trabajadores y maravillosamente locos en los tres partidos mencionados, además de en la CHA, y con todos ellos a veces incluso mezclados a la vez, cenábamos, bebíamos y teníamos unas tertulias de esas que si sacas a pasear humildemente el don de escuchar, te ibas al catre con la sensación de haber aprendido más cosas importantes con ellos, que todo lo que absorbí en la carrera de Ciencias Empresariales de las de antes de 5 años, como poco.

Al final también, me he dado cuenta de que con el tiempo y la experiencia vas andando el camino de la vida, en la que te llevas muchas alegrías, pero alguna navajada trapera también y revisando las cicatrices, me he ido replegando en mi propio territorio de creencias más contrastadas, tomando y dejando en el camino, unas ideas de unos y otras de otros, configurando mi propio pensamiento y decidiendo quedarme a vivir para siempre en “LA REPUBLICA INDEPEDIENTE DE MI ALMA”.

Potaje de pensamientos que no tiene un soporte fijo con logotipo o líder concreto, basado en un derecho natural, que depende fundamentalmente de sentimientos de libertad, honestidad, de solidaridad, de protección al planeta en el que vivimos y siempre desde un prisma de escucha y respeto a todas las ideas capaces de ser pensadas por la “buena gente” que sólo quiere poner su granito de arena para mejorar este Mundo en el que nos ha tocado vivir.

Es por eso, que me encanta la intervención del estado en temas sociales, de seguridad, de la justicia y me gustan a la vez las oportunidades que te favorece la existencia de un libre mercado internacional, donde se respeten escrupulosamente los derechos humanos y donde los mejores, más inteligentes y más trabajadores puedan triunfar por encima de los vagos, listillos y ladrones con o sin corbata, que no hacen más que estorbar a los demás y todo desde un prisma de solidaridad con TODOS los necesitados, con unos ejércitos unidos protegiendo siempre a los débiles, sean de la religión o el color que sean, independientemente del posicionamiento estratégico de sus territorios y de sus riquezas naturales.

Amo la democracia bien entendida y la amaría mucho más si el nivel de conocimiento social (llamado habitualmente “cultural”) fuese más elevado que el actual (revisad las parrillas de la actual TV y el horario del programa de Eduard Punset por ejemplo) y el pueblo pudiera defenderse con una mejor educación, de todas las estrategias de manipulación masiva pre y post electoral que se usan ya con operatoria casi de manual.

No soporto ver cómo en determinadas geografías, estás obligado a morir por una peritonitis por estar a más de dos horas de ambulancia o de un centro médico con recursos suficientes para operar de urgencia o tengamos que desplazar a miles de niños casi bebés, para que reciban su primera educación, cuando los padres pagan en sus negocios o nóminas (si tienen la suerte de tenerlas), los mismos porcentajes de IVA, IRPF o Sociedades que yo, por ejemplo, que vivo en el centro de Zaragoza y que tengo en un radio de 10 minutos andando, 5 hospitales y una docena de colegios. Para un habitante de Revilla en el Pirineo de Huesca pegado a Francia, el que está lejos no es él, sino el Hospital..

No puedo callarme ante los genocidios de finales del siglo XX y XXI, mientras yo estaba aquí tan pancho, pensando que aquellas barbaries terminaron con el “joputa” de Hitler y que en el formato actual que queramos, de guerra tribal o de simple dejadez, son nuestra responsabilidad y que individualmente preferimos auto-excusar adoptando una actitud pasiva, diciendo que una sola particular actuación no va a solucionar el problema.

Una gran señora, Consuelo Crespo, presidenta de UNICEF España, con quien tuve la oportunidad de hablar personalmente en un par o tres de ocasiones, me lo dejó clarito. “Ya sabemos que tú sólo no puedes arreglar el hambre del Mundo, pero sí que puedes salvar la vida a ese niño de ahí si le das de comer y alguna medicina (señalándolo con el dedo)”.

Me cabrea enormemente que se esté perdiendo el tiempo, el dinero y los ya escasos recursos en todos los preparativos de la próxima huelga general de imagen, donde nadie va a cambiar nada y ya se sabe por todos y que van seguir algunos queriendo y otros por obligación, al no poder ni siquiera ejercer su libre derecho al trabajo y desplazarse a sus puestos y lo peor de todo es que serán incorrectamente contabilizados y tampoco pasará nada. Aquí, o llevas una pancarta grande y cortas el tráfico jodiendo a “todo kiski”, o a callar como si estuvieras de acuerdo con todo.

Ese día, pienso madrugar más y trabajar el doble que cualquier otro normal, para compensar en la parte de responsabilidad que a mí me toca, el destrozo que en nuestra maltrecha economía, va a producir seguro. Lo que nos faltaba!. Bomberos apagando el fuego con lanzallamas repletos de Napalm para despistarnos de lo realmente importante. Ya me estoy pre-cachondeando de las cifras que darán unos y otros orgullosos del éxito obtenido, con diferencias del 50% en los datos de participación. ¡Qué vergüenza!. No cuela, Srs.. No cuela.

Con las chorradas, minutos de Televisión, dietas de los que se reúnen para pactar los servicios mínimos y pérdidas de nuestras empresas y negocios que tendrán dificultades para desarrollar su honrosa actividad, se podrían pagar con sobras las nóminas pendientes de los pobres mineros que ven como sus vidas y sus territorios están condenados a la extinción. Que se encierren junto a ellos en la mina a ver cuánto aguantan.

Y porque creo que todo esto que estoy diciendo, lo vais a entender muchos de vosotros y que incluso podría haberlo escrito cualquier otro antes en mi lugar, lo digo alto y claro. Y lo digo tan públicamente como me sale de ahí, para ver si consigo estimular un gramo la conciencia de quienes estáis entendiendo claramente lo que intento transmitir con toda humildad en el más puro estilo LABORDETA. ”¡Hala a la mierda!”

¿Que porqué no hacemos un partido político con todo éste resumen y más ideas similares , que aparentemente triunfaría?. Pues porque el propio sistema que nosotros mismos alimentamos, lo fagocitaría (ver caso de Rosa Díez). Porque para empezar, todo lo que he dicho, sería suscrito frunciendo el ceño y asintiendo como la perra de mi padre (que te mira “así como si te entendiera”), por todos los partidos políticos en un amplio porcentaje del contenido y dirían que casi todo ello, ya está contemplado en sus programas actuales. Es como en el caso de Labordeta. Ahora, de repente, todos lloran su muerte y quieren salir en la foto final, hasta los que le ponían a parir hasta hace 4 días aun sabiendo que se estaba muriendo.

Porque como dice el valiente vídeo Venezolano, “Deja de Criticar... Haz” (disponible en youtube), la responsabilidad de todo lo que nos pasa (refiriéndose a ese bendito país), es solamente nuestra y de nadie más y hemos de empezar a pensar en cambiar lo que no nos gusta de este Mundo, sea lo que sea, partiendo desde la individualidad de la persona… empezando por uno mismo tras mirarte a los ojos en el espejo.

Porque sólo así, unidos, podemos borrar todas las fronteras del Mundo y romper todos los muros que nos quieran detener en nuestro camino hacia la libertad y la paz.

La fotografía aparece en http://4.bp.blogspot.com/_0KLV36BXdqU/
TH3GdIhsOdI/AAAAAAAAOuo/md7NDgI503o/s1600/libertad.jpg

lunes, septiembre 27, 2010

Quiero ver las cosas de otra manera [Joaquina Fernández]

Estamos llenos de verdades absolutas. Si escuchamos una conversación política, deportiva, amistosa, profesional o personal, podemos detectar un mundo de realidades indiscutibles en cada uno de los participantes.

El pasado, tan indescifrable como el futuro, nos devuelve imágenes que se han convertido en armas de discusión permanente. Ya de nada vale lo que hemos aprendido, lo que hemos experimentado o lo que forma parte de nuestra identidad. A nuestro lado alguien esgrime sus vivencias con el mismo absolutismo y pensamiento radical.

La suma de experiencias vitales hace que la vida sea una caja cerrada donde la sorpresa, lo innovador, lo diferente, no forman parte del colorido cotidiano.

Somos implacables con nuestras creencias y nos olvidamos que, como tal, son subjetivas, particulares, equivocadas y válidas únicamente para nuestro discurso y en tanto que elementos de base para nuestro crecimiento y aprendizaje.

Basta con mirar al pasado para darnos cuenta de la cantidad de verdades dominantes que fueron cayendo, cuestionando lo existente y comprendiendo que era el momento de ver las cosas de otra manera.

Si queremos romper las ataduras de un pasado en algunos aspectos equívocos, sólo cabe preguntarse qué pasaría si miro la mesa, la silla, los vasos, el asfalto, la calle por la que paso todos los días, los conocimientos que tengo, el devenir de las cosas, la crisis, la economía… en fin, todas y cada una de las cosas que son mi maleta de viaje de hoy, de una manera diferente, sin cuestionarme qué es, cómo se hizo, para qué sirve, simplemente comprendiendo que mis etiquetas han convertido lo que miro en objetos sin vida, inanimados porque se les ha adjudicado una realidad derivada de experiencias añejas, que por ello mismo no son totalmente verdaderas ni reales. Son subjetivas, limitadas a mis insignificantes pensamientos personales.

Mira a tu compañero de trabajo de otra manera. No le adjudiques sentimientos, conocimientos, actitudes que no le has visto hoy, que son de ayer, de otro tiempo. Piensa qué sucedería si este pensamiento lo extiendes a la totalidad de tus experiencias. Cada una de las personas que hoy se cruzan en tu vida es libre para haber cambiado, para saber realizar las cosas de otra manera.

Observa tus tareas de hoy sin tiempo, sin miedos. Déjalas libres para ser diferentes, para vivir en tu entorno con otra sensación en la que no hay etiquetas de mucho, poco, demasiado, imposible, sino sólo tareas que viven en libertad para llenar tu mente de una savia nueva y renovada.

Escucha a tu compañero de otra manera, deja que su cambio de ayer impregne tu relación de hoy. Porque hoy nada puede ser como ayer, ni como mañana.

Hoy todo es diferente y vamos a mirarlo de otra manera. Vamos a dejarlo ser más allá de los juicios preconcebidos.

La fotografía aparece en http://joaquinafernandez.com/wp-content/uploads/2010/09/351-Quiero-ver-las-cosas-G.jpg

viernes, septiembre 24, 2010

Las edades del directivo: Edad 2; La segunda juventud [Carlos Monserrate]

Biológicamente, en el entorno de los 27 – 28 años, terminamos de desarrollarnos. Muscular y neurológicamente terminamos de crecer. Nuestro desarrollo biológico se ha consolidado, hemos alcanzado la plenitud. A partir de aquí podemos mantenernos en buena forma, ganar experiencia, comenzar a serenarnos, desarrollar compromisos y proyectos de largo plazo… Sin embargo, desde el punto de vista profesional, si hemos hecho las cosas bien, estaremos en plena efervescencia.
Después de tres o cuatro años trabajando en nuestra primera empresa, en un sector de margen alto, con una marca reconocida, cerca de jefes generosos, en proyectos interesantes y dentro de un ecosistema caracterizado por el foco en el cliente, la prioridad de los resultados y la demanda de un proceso continuo de adaptación y aprendizaje (ver entrada anterior en este blog: “ Las Edades del Directivo: La Primera Juventud”), habremos aprendido muchas cosas.
Si hemos hecho las cosas bien y hemos tenido un poco de suerte, habremos desarrollado una personalidad profesional basada en tres pilares (cliente, resultado, adaptación y aprendizaje) que nos permitirán adaptarnos con éxito a cualquier ecosistema profesional.
Ahora toca seguir creciendo y continuar compitiendo. Físicamente continuamos siendo fuertes. Neuronalmente seguimos siendo capaces de aprender deprisa…es el momento de exigirnos más.
Si en nuestra empresa no nos ofrecen oportunidades, tenemos que pedirlas demostrando que podemos aportar más valor del que aportamos. Si después de pedir escenarios y proyectos donde crecer, no nos los ofrecen… es el momento de buscarlos fuera.
¿Cómo sabemos que estamos en un contexto idóneo para seguir creciendo?. En la “primera juventud” necesitamos un entorno focalizado en el cliente, en el resultado y en la exigencia de flexibilidad. Ahora, en la “segunda juventud” necesitamos buscar:
• Un proyecto o un puesto exigente y presionante.
• En el que se puedan adquirir conocimientos y experiencias en el contexto de las tendencias emergentes en nuestro sector de actividad y función (siempre cerca de la cuenta de pérdidas y ganancias).
• En un entorno en el que los jefes sean claramente un modelo aspiracional.
Solo se puede crecer fuera de la “Zona de Confort”. Darwin afirmaba que lo que hace evolucionar a las especies es la presión del entorno, lo que hace evolucionar a un profesional también.
Cuando un joven profesional, una vez que está cómodo en su empresa , domina su trabajo y tiene el reconocimiento de sus jefes, se atreve a asumir nuevas responsabilidades, se compromete con nuevos objetivos, empieza a trabajar con nuevos procesos o tecnologías, sin duda va a sentirse incómodo, a veces incluso angustiado. Está trabajando fuera de su “zona de confort” y por lo tanto está creciendo, solo se puede crecer fuera de la zona de confort. No puedes ir a trabajar dos veces a la misma empresa, no puedes ir a trabajar dos veces al mismo mercado, o evolucionas o involucionas.
La “segunda juventud”, la edad que abarca aproximadamente el periodo comprendido entre los 27 y los 35 años, es el momento idóneo para “acelerar”. Si lo hacemos bien, durante nuestra “segunda juventud” estaremos disfrutando de los logros que alcanzamos y sufriendo para lograrlos… porque nos estaremos desarrollando.
En cada proyecto, con cada objetivo, nuestro perfil profesional debe ganar en “competitividad”. Es posible que hayamos logrado un trabajo en un sector de margen alto y en una empresa bien posicionada… pero otros también lo habrán hecho. Nosotros debemos ser los protagonistas de nuestro desarrollo y ser conscientes de que en todo momento estamos compitiendo contra otros.
El sector en el que trabajamos evolucionará, la empresa que nos contrata cambiará, desaparecerá o dejara de interesarnos. Puede que se desarrollen proyectos interesantes en otras unidades de nuestra empresa o en otros competidores.
Si somos inteligentes buscaremos los proyectos, las unidades, los puestos en los que podemos seguir aprendiendo y adquiriendo experiencia en aquello que nuestra empresa y el mercado valoran. Si no sabemos qué es lo que nuestra empresa y el mercado valoran… tenemos un problema que debemos gestionar pronto.
Sólo puedes crecer con los modelos adecuados. Los jefes no sólo son importantes porque deciden qué trabajo realizamos y en qué condiciones: Los jefes son importantes porque son el modelo más poderoso del que podemos aprender. Si los jefes representan un modelo profesional para los colaboradores…la situación es idónea ya que existe un modelo cercano, alcanzable, de buena práctica profesional…si los jefes no son aspiracionales … es oportuno cambiar, cambiar de unidad, de empresa, de sector si es necesario.
Como conclusión, “la segunda juventud” es el momento de crecer, el periodo en el que desarrollarás tu potencial, lo que no hagas ahora no lo harás nunca… y tú eres el protagonista de este crecimiento, y tus mejores compañeros son la presión, los modelos y estar cerca de la vanguardia desde donde se va a escribir el futuro.


La fotografía aparece en http://laempresasensual.files.wordpress.com/2010/02/autoayuda-aprende-terminar-etapas-y-seguir-adelante-460x345-la.jpg

jueves, septiembre 23, 2010

Aquellos felices 80 [Javier Martín de la Fuente]

El pasado 8 de septiembre tuve el placer de inaugurar la expo-capital humano 2010 de Perú, en la ciudad de Lima y dirigir un seminario sobre gestión eficaz de personas. Ha sido una experiencia corta, 10 días, pero de lo más interesante, precisamente por la gente.

Me encontré una realidad muy alejada del tópico que nos imponemos los europeos. Por aquellos lares lo tienen bastante fácil; fácil dentro de los límites que les marca un mercado laboral con escasez de personas cualificadas y un sistema de educación estancado. Me refiero al adjetivo fácil en relación a que he encontrado personas sumamente flexibles, adaptables, voluntariosas y perseguidoras del objetivo que se, o que les, marcan. Personas donde la idea del servicio al "cliente" está presente en todo momento. Cierto que, mucho tendrá que ver todo ello, con tener las "fabelas" a simple vista o con que el estado del bienestar no opere como aquí, pero a mí no me han dejado indiferente. Es curiosa esa virtud de pedir limosna ofreciendo un servicio.

En su forma de trabajar y de relacionarse predomina el sentido de la urgencia de alguien que sabe que le faltan muchas cosas por hacer y la tranquilidad de saber que es posible, que partiendo de cero todo es más sencillo. He encontrado organizaciones que han implantados sistemas de gestión de recursos humanos basados en la protección de la persona y en el diseño de la trayectoria individual y vital, hasta empresas de más de 2.000 empleados que hacen sus primeros pinitos en el mundo de la gestión de personas. Curiosos y realistas en un tiempo, huyen de todo lo intangible. Como nosotros.

¿Conseguirán tasas de desarrollo humano más elevadas que las nuestras? o ¿se apoltronarán como nosotros? Eso sólo el tiempo nos lo dirá. Yo desearía que no hacerme esta pregunta, pero.....

La fotografía aparece en http://www.akzio.cl/images/laboral.jpg

miércoles, septiembre 22, 2010

Reingeniería de las Creencias III [Sergio Lujambio]

Y podríamos seguir con la IV, V, VI...pero reflexionemos, en base a las siguientes premisas, a saber, y para esta entrega: 1.- Solo el 1% del prójimo, es realmente mala persona. 2.- Para que pueda haber empleo y distribución de riqueza, hace falta unidades de producción de riqueza. 3.- La riqueza la producen, predominantemente las PYMES (y el empleo). 4.- Para salir de una crítica crisis, hay que trabajar, mas y mejor.
A la luz de estas (que pueden serme discutidas, permítamelas, ¡ande!), si solo 1% como sostiene el abogado y filósofo mexicano, Efraín González Morfín, son malas personas, son muchas. 1% de malas personas en España, es casi medio millón. No alcanzarían las pernoctaciones carcelarias para darles abrigo. Y lo peor: Pueden estar desde la presidencia del gobierno, hasta el puesto más simple de una organización pública o privada. Luego: ¿empresarios, patrones, dueños, emprendedores etc., son todos unos ogros hijos de la gran P? No. Solo un 1%. ¿Son todos los trabajadores por serlo, oprimidos, desgraciados explotados? No. Y además si son parte del 1%, dificilísimamente despedibles (por caro y peligroso). ¿Puede alterarse la mas elemental regla de una buena gestión que es saber contratar y despedir, pues gestionar….es hacer las cosas a través de los demás? No se debe. ¿Se puede convocar a una huelga satanizando un patronazgo y empresariado que no existe ya mas que en la mitología trasnochada de una cierta izquierda dogmática? no. No se debe. Al contrario. Son JUSTO esos personajes que no ganarán o perderán o cerrarán mas del 50% en 2010, los que hay que FOMENTAR y ayudar, desde la formación, el cambio de percepción respecto a su patriótico quehacer, capacidad de riesgo, y entusiasmo, en lugar de seguir “dando patadas al pesebre”. ¿Hace falta entonces la Toxera y Cándida huelga? No.
¿No sería mejor, como sociedad en su conjunto atizar, empujar, entusiasmar a crear, innovar, arriesgar tanto en las creencias colectivas como en todo el sistema de soporte y apoyo al empresariado y el emprendizaje?. Si. ¿No es consciente la sociedad y su gobierno que sobrevive solo el 4% de los emprendimientos a la vuelta de 10 años? ¿No son conscientes la sociedad y su gobierno que no son las ambiciones ilegítimas, sino el ansia de libertad y autogobierno, la oportunidad que apareció y no una VISION las que animan estos emprendimientos? ¿No sería ESO y no otras cosas inútiles las que habría que apoyar? (Ayudar a construir visiones claras, medibles, ayudar a enseñar a entender con informática y contabilidad como se mide la creación de riqueza, una premisa para su distribución. Lo demás es distribución de la pobreza).
Los japoneses se ponen en huelga trabajando mas duro, con un lazo negro en el brazo. Forzando la producción. Nosotros vagando, gritando, presionando sin propuestas lógicas que protejan lo primero necesario: Al empleador. Nada más. ¡Nada menos!
Tenemos que pasar de creencias limitantes y re-cuestionarnos todo el modelo en que vivimos. Tiempos de descanso, competitividad, productividad, compensación salarial vinculada al buen quehacer, penalización del “mobbying” inverso. El boicot al emprendedor. Propongo una huelga nacional española, pero a la japonesa. Trabajar MAS, trabajar MEJOR, y con un lazo blanco en el brazo. Protestar porque NO salimos de creencias limitantes y zona de confort.

La fotografía aparece en http://www.grupoamb.es/Imagenes/sociedad-anonima-laboral.jpg

martes, septiembre 21, 2010

Hacerse querer [Plácido Fajardo]

Hace unos días llamé a la Directora europea de RRHH de una gran Multinacional, con el fin de pedirle referencias sobre un antiguo colaborador suyo. Me resultó singular uno de los aspectos que más destacó de él, a modo de resumen: "por donde ha pasado se ha ido ganando el cariño de la gente, por difícil que fuera su tarea. Cuando visito los lugares en los que estuvo destinado siempre me preguntan por él. Realmente es una persona que se hace querer".

A veces parece que hablar de afecto, de cariño, es algo reservado al mundo de lo personal y privado. Las empresas son una cosa mucho más seria, en la que no cabe esto del cariño a los compañeros de trabajo. Sin embargo, a la hora de la verdad todos podemos establecer claramente el tipo de personas que se hacen querer, de entre las que nos han rodeado. Gente con la que apetece estar, ya sea por su trato, su educación, su humor, su carácter... Hace unos años escribí un artículo en el que hablaba de estas cosas, titulado "Ser agradable" que me parecía una cosa muy obvia, y tuve un montón de mensajes de apoyo, amen de un puñado de webs en el que lo colgaron, para mi sorpresa.

Hay gente que nos hace la vida más agradable, con la cual da gusto colaborar, aunque no siempre tengamos que estar de acuerdo, lógicamente. No necesitan hacer grandes esfuerzos por mostrarse amables, les sale de natural. Puede ser cuestión de equilibrio, madurez o seguridad, pero da gusto rodearse de este tipo de personas. Cuando la cualificación profesional alcanza un determinado nivel, la diferencia la crea la capacidad para entenderse con los demás y tener relaciones eficaces y productivas. Desde luego trabajar en estos tiempos de crisis y reducciones en Recursos Humanos, dando malas noticias y con las tijeras bien afiladas en la mayoría de los casos, y aún así, hacerse querer, tiene un mérito impresionante, ¿no creeis?

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lunes, septiembre 20, 2010

Pedro. "El retorno" [José Luis Meléndez]

No ha sido ni la productora, que no existe, ni la buena crítica, ni la gran acogida de vosotros, mis queridos lectores... Ni siquiera el honorable hecho de que un amigo del pueblo, gran batería de Rock&Roll en una buena banda de mejores amigos (Barrio Bajo), quieran contar en una balada al más puro "estilo Sabina", la historia del “pobre” Pedro, el que me haya hecho plantear volver a hablar del protagonista de los dos anteriores artículos. No ha sido nada eso, palabrita del niño Jesús.

La verdadera razón, es que tal y como prometí en mi primer post, iba a ser honesto con vosotros y esta historia, la terminé dándole un final que resultó no ser cierto y es de sabios rectificar, dar la cara y volver aquí a contaros la verdad ahora que ya la conozco.

Pues resulta queridos amigos, que ¡volví a ver a Pedro!. Pasados unos días de mi último encuentro con él, fui de nuevo a ese cajero de siempre (y al que seguiré yendo mientras me dé dinero) y ahí estaba él… en su rincón. La única diferencia así en un primer vistazo rápido, era que había sustituido su “mano de cazo” por un vaso de plástico de esos blancos de camping y que te encuentras abandonados en todo el maravilloso Pirineo Aragonés, por algunos de esos hijoputas domingueros.

Cuando lo vi, nos mostramos los dos sorprendidos. Bueno, más yo, porque quizá me había creído de verdad aquella versión de que era un "ángel divino" que alguien había puesto en mi camino para corregir mi senda hacia la felicidad y desde luego, descubrí que ¡ni de coña!. Ni ángel ni nada. Pedro es una “persona humana” como los demás, lo cual rebajó mi cósmico pensamiento del fin del capítulo anterior a la altura del barro, que es dónde suelo tener los pies metidos habitualmente.

- "¡Hombreeee Pedrooooo!.¿ Pero qué tal estás?”, le pregunté mientras me apretujaba la mano.

- “Bien majo bien!” me contestó volviéndome a regalar esa sonrisa mágica que ya casi había olvidado.

De repente, cambió su expresión como recordando algo malo y me dijo:

- “Bueno, no. En realidad i estado muuu malico..”, me cabeceó al estilo de la marioneta "Doña Rogelia”.

- “Pero, y ¿qué te ha pasado pues?” le pregunté.

- “Pues… que me enfrié mucho y he estado 20 días en la Casa Grande (Hospital Miguel Servet), que casi me muero. Tuve una…una…, cómo se llama…, una… ¡ah sí.. ..una NUMONIA”.

Entonces, recordé mi pensamiento ya relatado, que en el cajero había aire acondicionado y en el albergue al que le quería llevar yo, igual no y que quizás los escasos 5 m3 de ese habitáculo en combinación con el sistema de refrigeración sobredimensionado para ese zulo, le habían producido esa neumonía.

Como si estuviese en su casa, me palmoteó el suelo invitándome a sentarme a su lado y estuvimos charrando como en las anteriores ocasiones. Que si él había sido pastor..., que si su padre era muy inteligente y sabía hacer de todo...., que si su hija le había ido a buscar para llevárselo, pero que él no quiso. Al respecto de éste último tema de su descendienta, no sé si se trataba de la misma vez que me había contado ya anteriormente o de otra nueva ocasión. En cualquier caso, no le pregunté más sobre ello porque estimé que a ambos nos importaba un carajo. Pedro se dejará morir sólo o acompañado por otros, antes de irse con ella, seguro.

Y así, china chana, pasábamos el ratico hablando y hablando que si el calor..., que si las tías en verano estaban todas buenas..., que si la comida en el hospital...,tema éste que me hizo recordar ese dicho que se cuenta y que explica que “Cuando un pobre come merluza, al menos uno de los dos está malo…” ; y de repente, Pedro se volvió hacia su “armario" marca Eroski a buscar algo que nunca supe lo que era y necesitando de las dos manos para hurgar en la bolsa de plástico, dejó posado en el suelo al lado de sus pies, esta vez calzados, su vaso de pedir.

Un nervio recorrió como un rayo mi alma y me quedé mirando fijamente esa vajilla del “todo a 100” y me fue absolutamente imposible evitar el impulso de cogerlo y estirar el brazo para ofrecerlo “a nadie” que pasaba por la calle en ese momento.

Pedro que me vio, se me puso serio y me dijo:

-“Pero que haces?. ¡Trai, anda, trai!”

-“No, dejame que te voy a echar una mano, mientras tu descansas un poco”, le contesté..

-“¡Hala, hala!, deja eso ya…que ésto no es para ti” me reprochó con cara más seria.

En estas, que pasaban unas “pijis” apenas veinteañeras, de esas sin vergüenza ajena, que tienen aspecto de darle mogollón a la hamburguesa y nada a la verdura y que van de seis en seis, hablándose todas a la vez, revoloteando a la única mona del grupo que no les hace ni puto caso mientras ella se atusa el pelo cada dos décimas de segundo.. Tal y como se acercaban, me armé de valor y les agité el vaso mirándolas a la vez que levantaba mis cejas y asintiendo así como invitándoles a colaborar y me quedé alucinado con su reacción. Se separaron de nosotros todo lo que pudieron, hasta el punto de pasar por el otro lado de la valla de protección de peatones y saliendo a la calzada, que desde luego, si pasa un autobús en ese momento, se las lleva pegadas en el parabrisas como si de unos mosquitos en un casco de motero se tratase.

Retiré con frustración mi brazo tendido y le devolví el vaso a Pedro que me lo arrancó de mi mano riéndose amablemente de mi fracaso. No sé. Era una tarde desenfadada de agosto aún, y yo iba con vaqueros y chancletas playeras y quizá el logo “PdH” de mi camisa no pegaba demasiado con ese trabajo temporal de “pobre” y desde luego, creí que me espantaba a los clientes.

Medio disculpándome de mi lanzamiento al ruedo como si fuera un “espontáneo” le comenté a Pedro:

-“ Toma el vaso Pedro, que creo que no estoy yo como para que me den monedas así con esta pinta..” Y coge el cabrón (lo digo en plan cariñoso, por supuesto) y me suelta:

- “¡Que no tonto, que vas muy majo y muy bien! ..

¿Será posible que me estaba diciendo que yo no iba tan mal arreglado como para que no me dieran limosna?. Me fijé entonces en cómo vestía mi compañero y me di cuenta que realmente él, estaba mucho más presentable que yo, con su pantalón de tergal gris marengo, una camisa dos tallas más grande de cuadros multicolor abrochada hasta el cuello y su sombrero blanco que seguro algún vendedor ambulante de color (color negro, me refiero), le había regalado para protegerse del sol.

-“Además…” continuó…. “Tranquilo. No eres tú el problema… Que es que a mí tampoco me echan monedas..!"

Nos miramos durante dos segundos y de repente y sin saber porqué exactamente, nos merendamos juntos una carcajada de esas de 2 minutos que te duele el estómago y lloras de gusto, etiquetando en tu vida ése, como uno de esos momentos que te guardarías en un “tupper” para abrirlo cuando un día de esos "tontos", buscaras un poco de humor en el baúl de tus recuerdos agradables, para no morir de asco. Me despedí de él sin dejar de reír durante un buen rato (ahora mismo me estoy partiendo, os lo prometo).

Al día siguiente, volví con mis dos socios para presentárselos y conversamos unos minutos con él. Esa noche, medité sobre los comentarios y mails de quienes habéis abierto un poco más vuestro corazón con esta sencilla historia y además habéis tenido el valor de decirlo y recuerdo con cariño los de una amiga que me decía, que ella “nunca había hablado con un pobre” y el de otro que me estremeció también, que siendo él un importante y bien pagado directivo empresarial y que yendo con traje, corbata y maletín, un indigente, mirándole a los ojos le dijo: “Yo, antes….. era como Usted…”

Con la certeza ya de que Pedro no es un ángel, al menos de los que no pillan neumonías, pero con la tranquilidad de que está bien y feliz como casi siempre, voy a verlo cuando puedo, le doy unas monedas o lo que se tercie y desde luego, cada vez que creo que tengo un problema de esos "chorras" del día a día, abro el "tupper" y me acuerdo de esas risas tan ricas que me eché con él una tonta tarde de Agosto…. ¡Qué grande eres Pedro!



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viernes, septiembre 17, 2010

El yin de Guardiola [Eugenio De Andrés]

Este verano saltó a las primeras páginas de todos los periódicos deportivos una noticia que empañaba la imagen de líder ideal de Pep Guardiola. Ibrahimovic una de las estrellas del Barça afirmaba que “En los últimos seis meses Guardiola sólo se ha dirigido a mí dos veces. Yo no tengo ningún problema, pero él lo debe tener conmigo”.

Aunque hay que contextualizar estas declaraciones en plenas negociaciones del jugador para irse a jugar con el AC Milán. Parece que al menos los hechos si han ocurrido porque el propio Guardiola admitió a la prensa “ Si en los últimos seis meses he hablado dos veces con Ibra, será por alguna razón".

Es extraño que un líder como Guardiola tenga este tipo de comportamientos, porque sin duda es obligación del líder hacer todo lo posible por integrar a las personas en la dinámica del equipo, y sobre todo tratar de sacar lo mejor de ellas. Seguramente la actitud de jugador sueco deje mucho que desear, y no sea tan buen profesional como jugador, pero eso no es excusa para hacer dejación de la responsabilidad que uno ha asumido.

Dicho esto, creo que en España somos muy dados a convertir rápidamente en héroes a los que realizan un acto valiente, y a defenestrarlos y enviarlos al infierno mucho más velozmente cuando les conocemos un pecado.

Un líder, como cualquier otra persona, no es alguien perfecto. Al igual que el yin y el yang, dentro de nosotros hay un equilibrio inestable entre nuestro afán por hacer las cosas bien y nuestra pereza, entre nuestros fobias y nuestras filias, entre nuestras ilusiones y nuestros miedos. Al igual que para un mal jugador meter un gol no le convierte en un goleador, que Guardiola se equivoque no le hace ser un mal líder, porque dentro del yang existe el yin y los buenos profesionales cometen errores, al igual que dentro del yang surge el yin y hay veces que malas personas tienen comportamientos admirables.

Al igual que los líderes no deben dirigir por la excepción, nosotros deberíamos aprender a no valorar la calidad de un profesional o de una persona por una actuación concreta, sino tener memoria para poder analizar una trayectoria y ecuanimidad para no dejarnos llevar por nuestros intereses personales.

Todos tenemos un lado oscuro, y eso no nos hace ser malas personas, si fuéramos todos tan autocríticos con nosotros mismos, como críticos con los demás, esta crisis en la que estamos inmersos sería historia hace tiempo

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jueves, septiembre 16, 2010

Que puede representar para Canarias el nuevo resurgir de África?, todo o nada [Joaquín Amat]

Participaba el pasado Jueves 9 de Septiembre por la tarde en la tertulia telefónica en Canarias Radio “La Autonómica”, en el Programa “Ahora África” dirigido por Juan Carlos Acosta. El debate se centró en las opciones reales de Canarias para aprovechar el resurgir del momento presente y crecimiento económico generalizado de los países del África Subsahariana.
Una de las cuestiones planteadas, es la necesidad imperiosa del apoyo de la Administración española y el Gobierno de España, centrándose en el ámbito comercial y realizando aproximaciones contundentes y continuadas a las Países africanos para desarrollar tanto proyectos comerciales como industriales.
Es sabido, que nuestras acciones como país en la región no se han prodigado especialmente, excepto por aspectos puntuales de defensa e inmigración.
Uno de los tertulianos , y atendiendo a una visión comercial y que Canarias no puede obviar, planteaba lo que ha representado la existencia de “La Zona Libre de Colón” en Panamá, creada en 1948 y es hoy en día la segunda zona de libre comercio más grande del mundo después de Hong Kong. Durante más de 40 años la actividad de la Zona ha sido un factor básico para la economía de Panamá. Conecta productores de América del Norte, Asia y Europa con el mercado de Latinoamérica y el Caribe.
La cuestión planteada por los tertulianos asistentes, era:
Existe la voluntad y capacidad en España para crear un modelo similar y específico para Canarias que permita un desarrollo para las Islas, a la vez que aproveche las ventajas competitivas actuales para con África ?
Cuan importante sería para la Comunidad Canaria relajar su dependencia del sector turístico y abrir una nueva vía de desarrollo económico para las Islas aprovechando la proximidad geográfica y vinculación tradicional con el Continente.

La problemática del proyecto surge en el carácter multilateral de la iniciativa:
- Autoridades Españolas y su Administración en su conjunto.
- Autoridades Autonómicas
- Unión Europea
- Iniciativa privada con empresarios de todos los sectores implicados, desde: Infraestructuras, logística, transportes, inversión industrial, etc.
- Y especialmente a los gobiernos y empresarios africanos, que vean en ello beneficios específicos por su participación y pertenencia al proyecto.
En la tertulia se identificó el proyecto con la idea de creación de un “hub” , pero si ampliamos el concepto básico de “hub” a zona de libre comercio, base logística de alcance, exenciones fiscales en todos sus niveles, comunicaciones diarias marítimas y aéreas con los países africanos, acuerdos privados y públicos con carácter bilateral, etc., estaríamos emulando las zonas de libre comercio de Hong Kong y Panamá, con sus áreas de influencia la primera China y la segunda Latinoamérica. El proyecto es sin duda extremadamente ambicioso, pero deseable.
No obstante, Canarias pide a España proyectos y compromisos para con África, con una justificación adicional por la implicación del empresariado peninsular que puede apuntarse a la ventaja de la que goza el archipiélago en su aproximación empresarial a los países occidentales de África.
Por el momento y como primer paso, sería de apreciar, que el gobierno de España empezara a viajar, a este grupo aproximado de 20 países que pueden ser objetivo prioritario de tal clase de iniciativas empresariales.
Serían muy bien recibidas por el empresariado canario, acciones proactivas de la Administración española en áreas de colaboración empresarial, más allá de las actuaciones puntuales a nivel de inmigración, pesca y recientemente por aspectos de colaboración antiterrorista.

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miércoles, septiembre 15, 2010

La Fila 9 [Nuria Chinchilla]

¿Han oído hablar de los sobrevivientes de los Andes? En 1972, un avión militar con 40 pasajeros y cinco tripulantes se estrelló en la Cordillera de los Andes cuando viajaban rumbo a Santiago de Chile. De las 45 personas que iban en el avión; 12 murieron en el accidente, 5 murieron al día siguiente, y otra más a los 8 días debido a las múltiples contusiones. A los 16 días, una avalancha se llevó la vida de otros ocho pasajeros, y dos jóvenes murieron a mediados de noviembre por diversas heridas infectadas. El resto pasaron 72 días en la montaña, hasta que fueron rescatados.

Este escrito es un extracto de una conferencia que viene impartiendo Fernando Parrado, superviviente de los Andes (su madre y hermana fallecieron en el trágico accidente) en diferentes foros. En el IESE tuvimos la ocasión de escucharlo en un auditorio lleno hasta los topes dado que es suegro de uno de nuestros MBA.

“Ningún éxito en la vida justifica el fracaso en la familia”

¿Qué conferencista logra hoy colmar un auditorio de 2,500 ejecutivos y empresarios, muchos con sus mujeres e hijos, y hablar durante una hora y media sin que nadie pierda detalle del tema?

Fernando Parrado, uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia de los Andes, a 36 años de aquella historia que asombró al mundo, consiguió hace algunos meses más que eso; conmover a un foro de negocios y capacitación empresarial al transmitir las simples moralejas que le dejaron vivir 72 días en plena Cordillera sin agua ni comida.

Fue durante la jornada de cierre de Expo Management 2008. Su presentación, un monólogo sin golpes bajos acompañado por vídeos e imágenes de la montaña, tuvo dos etapas bien diferentes.

En la primera narró, con un relato íntimo repleto de anécdotas, los momentos de aquella odisea a 4000 metros de altura que le marcaron y en la que perdió a buena parte de sus amigos, además de su madre y su hermana.

¿Cómo es posible sobrevivir donde no se sobrevive?’, se preguntó. Sobrevivimos porque hubo liderazgos, toma de decisiones y espíritu de equipo, porque nos conocíamos desde mucho antes’, dijo. Y arrojó un primer disparador. En la vida el factor suerte es fundamental. Cuando llegué al aeropuerto de Montevideo no daban número de asiento para el avión. A mí me tocó, de casualidad, la fila 9, junto a mi mejor amigo. Cuando el avión chocó en la montaña, se partió en dos. De la fila 9 para atrás no quedó nada. Los 29 sobrevivientes al primer impacto viajaban en la parte que quedó a salvo. De ellos, 24 no sufrieron un rasguño. Así, los menos golpeados empezamos a ayudar, actuando como un verdadero equipo. Administramos barritas de chocolate y cacahuete para comer; un grano por hora a cada uno.

Marcelo, nuestro capitán y líder, asumió su rol para contenernos cuando le preguntábamos que por qué no llegaba el rescate. Decidimos aguantar. Pero días después el líder se desmoronó. La radio trajo la noticia de que había concluido el rescate. ¿Cómo hubieran reaccionado ustedes? El líder se quiebra, se deprime y deja de serlo. Imagínense que yo cierro esta sala, bajo la temperatura a -14 grados sin agua ni comida a esperar quién muere primero. (Se hizo un silencio estremecedor de la primera a la última fila). Ahí me di cuenta de que al universo no le importa qué nos pasa. Mañana saldrá el sol y se pondrá como siempre. Por lo tanto, tuvimos que tomar decisiones. En la noche 12 o 13 nos dijimos con uno de los chicos:

- ¿Qué estás pensando?

- Lo mismo que vos. Tenemos que comer, y las proteínas están en los cuerpos.

Hicimos un pacto entre nosotros, era la única opción. Nos enfrentamos a una verdad cruda e inhumana. (Desde la primera fila, decenas de chicos llevados por sus padres escuchaban boquiabiertos).

Hubo planificación, estrategia, desarrollo, etc. Cada uno empezó a hacer algo útil, que nos ayudara a seguir vivos como zapatos, bastones, pequeñas expediciones humanas. Fuimos conociendo nuestra prisión de hielo. Hasta que me eligieron para la expedición final, porque la montaña nos estaba matando, nos debilitaba, se nos acababa la comida.

Subí aterrado a la cima de la montaña con Roberto Canessa. Pensábamos ver desde allí los valles verdes de Chile y nos encontramos con nieve y montañas a 360 grados. Ahí decidí que moriría caminando hacia algún lugar. Entonces sobrevino el momento más inesperado. Pero, esta no es la historia que vine a contar. Mi verdadera historia empezó al regresar a mi casa, sin mi madre ni mi hermana, sin mis amigos de la infancia y con mi padre con una nueva pareja. ¿Crisis? ¿De qué crisis me hablan? ¿Estrés? ¿Qué estrés? Estrés es estar muerto a 4000 metros de altura sin agua ni comida. Durante un diálogo fundamental que tuve con mi padre éste me dijo:

‘Mira para adelante, para adelante, anda tras esa chica que te gusta, ten una vida, trabaja. Yo cometí el error de no decirle a tu madre tantas cosas por estar tan ocupado, de no compartir tantas festividades con tu hermana, no darme el tiempo de platicar con ellas mis vivencias, no decirles cuanto las amaba’.

Fue entonces cuando me dio cuenta que las empresas son importantes, el trabajo lo es, pero lo verdaderamente valioso está en casa después de trabajar: la familia. Mi vida cambió, pero lo más valioso que perdí fue ese hogar que ya no existía al regresar. No se olviden de quien tienen al lado, porque no saben lo qué va a pasar mañana.

(Una interminable ovación lo despidió de pie, no era para menos)

“Ningún éxito en la vida justifica el fracaso en la familia”

Si tú tienes un cálido hogar, piensa que al igual que yo, eres una persona con Suerte. Te tocó de la fila 9 hacia adelante, y créeme… la mayoría viaja de la 9 para atrás.



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martes, septiembre 14, 2010

El Gran Reto: Simplificarlo Todo [Juan Carrión]

Se acabó el verano y ya estamos de vuelta en el blog, después de más de un mes de vacaciones. Por cierto, no recuerdo unas vacaciones tan largas desde la Universidad. Y de eso, ya hace un tiempecito. Supongo que es una de las externalidades positivas de la paternidad.
Durante este tiempo he estado pensando seriamente sobre lo importante que es enfrentarse a la vida, al trabajo, a todo, desde la perspectiva de Guillermo de Ockham. Como muchos sabéis, Ockham fue un monje franciscano cuya principal contribución fue separar la ciencia de la teología, sin olvidar su famoso principio de simplicidad, también denominado navaja de Ockham. Dicho principio viene a decir que las cosas no deben complicarse sin necesidad, formalmente y en latín, “Entia non sunt multiplicanda sine necesitate” (literalmente “los entes no deben multiplicarse sin necesidad”).

En definitiva, si podemos hacer las cosas de forma sencilla para qué complicarnos la vida innecesariamente y perder el tiempo a lo tonto. Pero claro, si después de esta reflexión te pones a pensar en el mundo corporativo, te entra la risa.

En el mundo de la empresa solemos decir que el tiempo es clave, pero lo tiramos reiteradamente a la basura al complicarlo todo (procesos, sistemas, jerarquías…) sin sentido alguno. Desgraciadamente estamos tan acostumbrados a lo complejo que nos cuesta mucho simplificar. Pero ante la complejidad del entorno la mejor opción competitiva es simplificarlo todo: menos formularios, menos procesos idiotas, menos reuniones improductivas, menos tiempo de desarrollo de nuevos productos, menos niveles jerárquicos, menos e-mails que no aportan nada, menos sistemas de información mastodónticos que nadie usa…

Un buen ejemplo de miopía galopante ante lo simple lo podemos encontrar en una historia, que no sé si realmente es cierta, pero que de serlo tiene su gracia. Cuentan que al comenzar la conquista del espacio, los ingenieros de la NASA identificaron un problema complejo: crear un bolígrafo que escribiera en el espacio, para que los astronautas pudieran tomar sus notas (los bolígrafos clásicos funcionan gracias a la gravedad). Según parece la NASA gastó varios millones de dólares en el desarrollo del proyecto, que duró la friolera de diez años (a pesar de contar con la ayuda de varias empresas especializadas). Evidentemente, durante esos diez años los astronautas americanos no pudieron tomar notas en el espacio. Los rusos, mientras tanto, solucionaron el problema utilizando la navaja de Ockham: lápices espaciales, de los de toda la vida, con su grafito, su madera…
Ayer mismo empecé a simplificar mi vida comprando un MacBook Pro. De momento la cosa marcha bien: no sé hacer nada con él.


La fotografía aparece en http://go2.wordpress.com/?id=725X1342&site=juancarrion.wordpress.com&url=http%3A%2F%2Fjuancarrion.files.wordpress.com%2F2010%2F09%2Flapices.jpg&sref=http%3A%2F%2Fjuancarrion.wordpress.com%2F2010%2F09%2F09%2Fel-gran-reto-simplificarlo-todo%2F

lunes, septiembre 13, 2010

¿Cuál puede ser el futuro del capital riesgo? [Eduardo Navarro]

El capital riesgo es uno de los fenómenos más curiosos que hemos vivido en los últimos tiempos. Claramente la mayoría de las firmas de private equity han seguido el ciclo económico cogiendo una fuerza increíble en los tiempos de crecimiento económico y cayendo fuertemente con la crisis. De hecho, hace un par de años escribí un artículo para Expansión que animaba al sector a reinventarse viendo venir la crisis económica que se acercaba. Uno de los párrafos de la introducción decía:

Debido a la actual situación de mercado, caracterizada por el endurecimiento de la deuda, vendedores con mayor información, industriales con mejores prácticas, etc, desde hace unos meses el entorno es mucho más competitivo, en el que las reglas del capital riesgo han cambiado. Probablemente, este hecho no es negativo ni positivo, simplemente significa que hay que adaptarse a un entorno diferente y donde, para ser más competitivos y asegurar la rentabilidad de las inversiones, habrá que “reinventarse”.

Además, ya en el 2008 el IESE y BCG hicieron un estudio anunciando los problemas que se auguraban al sector. De hecho, los últimos meses se están confirmando las predicciones y están apareciendo dificultades en muchos fondos como por ejemplo Candover.

En la fase actual de la crisis en España, y aunque a nivel internacional es cierto que están volviendo algunos mega buy outs, ahora está más claro que nunca que el sector de capital riesgo en España debe reinventarse dejando atrás las grandes compras apalancadas y buscando nuevas fórmulas para conseguir rentabilidad para los inversores en el complicado entorno actual. Las fórmulas en el entorno actual en España pasan por tres alternativas:

1.Un reenfoque de las operaciones y los equipos priorizando la visión de negocio/gestión sobre la financiera
2.Participaciones minoritarias para apoyar el crecimiento de empresas con una buena estrategia pero con necesidades financieras
3.Negocio de reestructuraciones (turnaround) entrando a compañías para cambiar radicalmente sus resultados a nivel estratégico, financiero y operativo.

Estas alternativas se están identificando como las posibles para el sector y las firmas de capital riesgo se están adaptando a ellas. Parece muy claro que los que aguanten conseguirán muchos años de altas rentabilidades debido a un entorno menos competitivo. La pregunta es ¿cuántos y quiénes serán los vencedores?
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viernes, septiembre 10, 2010

El "pobre" Pedro (y 2) [José Luis Meléndez]

Volví a los dos días al mismo cajero. Pude ir a otro, pero forcé mi visita a ese porque quería sentirle de nuevo. En realidad, no sé porqué lo hice… Quizás necesitaba una dosis de esa mirada de felicidad que me había regalado ya anteriormente y que me gustaba.

Allí estaba de nuevo en su sitio. Me reconoció de lejos y me volvió a sonreír saludándome efusivamente..

No lo pude evitar.. Me acerqué a él y como de si un familiar lejano de esos que te encuentras en las bodas y los funerales se tratase, empezamos a charlar. Le interrogué que cómo se llamaba, que qué tal estaba, a lo que me respondió que “bien”, como extrañándose de mi pregunta. ¿Porqué había de estar mal? , creo que pensó..

Me contó que lleva “por ahí” 15 años desde que se peleó con su mujer, porque era “una mujer mala” y la pilló en la cama con otro. Evidentemente guerreó con su media naranja (o limón en este caso) por lo que fuera y es evidente también que perdió él la batalla, porque se quedó sin su casa y sin su dinero, según me remató cabeceando mirando al suelo, con un pensamiento del tipo de “cagüen la mar”.

Le dije que si necesitaba algo, que si quería que le buscase un sitio donde dormir, que tenía (y lo tengo) un hermano que no se si tiene buena relación con gente del Cielo, pero seguro que sí con la de la Iglesia, porque trabaja en ella y que podía ayudarle a dormir bajo cubierto en alguno de los albergues de beneficencia que hay habilitados para estos menesteres.

Se me fue durante un segundo el santo al cielo con un pensamiento sobre si los refugios tienen aire acondicionado como el cajero. Pensamiento, que desestimé “ipso facto”, por heavy.

Pedro, apresuró a decirme que “¡No!”. Que no quería nada de eso, agitando su índice libre (el otro estaba aún apretado en su mano con forma de cazo). Que él allí, “estaba bien”.

Hice otro intento de ayuda por el lado de la comida y le pregunté si tenía hambre. Qué si quería, nos íbamos al bar de enfrente y nos arreábamos un bocadillo, que yo le acompañaba.. y me dijo que ya había comido. Que había un carnicero muy amable, que todos los días antes de cerrar a las dos, cuando se pasaba por el puesto, le daba un panecillo tierno, lleno de “unos días de chorizo, otros de jamón”, o de lo que fuera y que estaba muy rico. -“Bah!. Si yo como de todo!”, murmuró.

Me interesé por su edad y me reconoció que no la sabía, pero que sí recordaba que había nacido “en la guerra”. Cuando le dije que si el año podría ser el 1936, me dijo abriendo los ojos como platos:

-“Sí, eso, ¡ en el 36 !, ¡ tengo 64 años para hacer 65 !”.

Durante un segundo, me hizo dudar de si la resta era correcta y comprobé evidentemente que no. En realidad, Pedro tiene 74 para hacer 75. En un momento de estupidez propia de una mente de ciencias puras como la mía, estuve a punto de corregirle, pero decidí no hacerlo. Creo que algo le ayudará en la salud y en el ánimo, creer realmente que tiene diez años menos de los que su ya arrugado cuerpo tiene.

Le pregunté también si tenía familia y me asintió con un gesto de poco convencimiento, que tenía dos hijas casadas. Que la semana pasada una de ellas incluso se le había presentado allí para llevárselo a su casa, pero que la mandó ”a cascala”, porque no le apoyaron cuando podían haberlo hecho y que ahora ya “se les había pasado la vez”.

Sobre la marcha, pensé que debía contar su historia, no solo para entretener a los que me vais leyendo, sino para.., no se… , lograr que la gente le conociera, que le ayudase. Se me ocurrió que podía abrirle una cuenta a su nombre en esa misma sucursal con lo que los internautas del facebook o el twitter pudiéramos ir aportando unos eurillos “tacita a tacita”, e ir solucionándole lo básico al amigo Pedro.

Le pedí permiso para hacerlo y me dijo muy serio -”Se dice el pecado pero no el pecador”. Que sí, que lo hiciera, pero sin dar señas ni de su nombre ni de su ubicación GPS.

Cuando le inquerí extrañado que porqué no quería identificarse, me soltó:

–“Porque si no, los malos, vendrán y me pegarán”.

– “¿Los malos?. ¿Quiénes son los malos?”, le pregunté preocupado.

– “los cabezas rapadas. Ya me han cascado dos veces”, me dijo agachando la cabeza con sus ojos brillantes probablemente recordando la última paliza.

-“Pero… y no llamas a la policía?” , le dije, por decir algo.

–“Sí. Lo hice la primera vez, pero no sirvió de nada. A lo que llegan, ya puedes estar enterrado en el cementerio”, me contestó.

Agotado mentalmente por tanta información importante y rara para mí, decidí dejarlo estar y posé discretamente un billete en su mano, que se cerró de forma refleja como un cepo de osos al sentir el tacto nunca olvidado del papel-dinero en su piel y me despedí de él sin más..

El, con el dedo que había usado para negar mi ayuda hacía un rato, mientras yo me alejaba con la cabeza vuelta hacia atrás, me señaló con una sonrisa, diciéndome con mirada de duende:

-“Tú sí que eres un hombre bueno…”

Marché a casa manteniendo viva esa charla en mi mente durante un buen rato y dándole vueltas y más vueltas a su última frase..

Con una sensación de menos ridículo que la vez anterior al menos, volví al día siguiente al cajero a visitarle, pero Pedro ya no estaba. Y desde luego de vacaciones, no se había ido… El no las necesita como nosotros, los mortales.

Buscándole sin éxito con la mirada por los alrededores, sentí una triste soledad. Ese sentimiento que se tiene cuando llegas a pensar que algo bonito que te ha ocurrido quizás sólo haya sido un sueño y que Pedro quizás sea un Angel que quien sea nos pone a veces en el camino, para restaurar los valores humanos importantes.. Para calibrar correctamente nuestro “medidor de felicidad” desfasado y mentiroso y hacernos dudar al menos de si realmente somos buenos, o no…

Ya no lo he vuelto a ver… Salud y mucha suerte “pobre” Pedro, estés donde estés.. Gracias por ayudarme a corregir mi camino hacia la Felicidad…


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jueves, septiembre 09, 2010

La confianza y su desarrollo [Joaquina Fernández]

Es en la confianza donde reposa la capacidad de lograr aquello que buscamos, aquello que anhelamos y donde hemos puesto el sentido de nuestra realización personal y profesional. Los miles de momentos en los que se fragiliza nuestra fe están adscritos a pérdidas de confianza e instantes de dudas sobre quiénes somos y hacia dónde vamos.

La confianza se asienta sobre las bases de nuestro conocimiento. La percepción que tenemos sobre nuestro discernimiento es el resultado de todo lo que hemos aprendido hasta hoy. La primera ley de la confianza es que sólo podemos ser fiables si tenemos capacidad para comprender aquello que estamos haciendo.

Cuando decimos que hemos perdido la confianza en nosotros mismos dejamos en evidencia que estamos sumergidos en unas tareas para las que no hemos sido preparados. En esos instantes aparece la ansiedad como un dragón que nos devora y nos amilana. Difícilmente viviremos en calma cuando la meta está lejos de nuestros conocimientos o nuestras experiencias previas. Quizá en este caso sólo cabe un objetivo de aprendizaje previo

El grado de confianza que hemos logrado hasta la fecha y sobre el que queremos afianzarnos para avanzar está sustentado por todos los marcos teóricos y prácticos que han fundamentado nuestro devenir y sobre los que hemos focalizado nuestras metas. Cuando la intención está en el resultado y no en el proceso, lo normal es que decaigamos en el camino por el miedo a no ser válidos. Sin duda no lo somos.

De cara al nuevo curso vamos a repasar una de las muchas formas de avanzar en nuestra confianza y autoestima. Seguro que hay otras mejores, pero esta es la que conozco y practico yo.

El primer paso es decidir qué cosas tienen valor y cuáles no. Sólo nos sentiremos poderosos cuando logremos lo que está acorde con nuestros valores y nuestra ética. Desde esta primera visión debemos fijar qué queremos y qué estamos dispuestos a dejar para lograrlo. La clarificación de objetivos es la piedra sobre la que se asentará el edificio de nuestra confianza. Ganaremos en confianza en la misma medida en que afiancemos nuestra voluntad para hacer aquello que habíamos decidido previamente.

El segundo paso es un periodo de selección. Todas las decisiones se fundamentarán en obtener los objetivos previos. Ya no se podrá decidir sobre la base de lo que me gusta o no. El principio de realidad es que todo debe girar sobre lo que es beneficioso o lo que no lo es. Posiblemente descubriremos que muchas cosas que valoramos son meras trampas para diluirnos en la negligencia y abandonar los planes a la primera de cambio. El miedo a perder o al sacrificio pueden desviarnos del camino y alejarnos de las metas previstas. El segundo eje de la confianza es sin duda la utilidad de las decisiones. Aquello que hacemos debe estar al servicio de lo que conocemos y de lo que nos lleva a alcanzar los objetivos propuestos.

El tercer paso es la renuncia a todo aquello que en el pasado hemos aprendido que no es provechoso, y que nos ha sometido al miedo y a la angustia. Muchos intereses y deseos más íntimos quedarán evidenciados al trabajar la voluntad y definir lo que es beneficioso o no. Ya no existirá escapatoria posible al establecer las prioridades. El ejercicio de la renuncia mostrará nuestros apegos y la dificultad para declinar ciertos placeres o comodidades que para nada están en nuestra escala de valores.

El cuarto paso es transferir lo que se está aprendiendo a todas las esferas de la vida. De este modo se irán asentando los aprendizajes previos. La vida estará centrada en luchar por aquello que se quiere y renunciar a lo que no es provechoso o útil. Existirán parcelas en las que este trabajo de la confianza fluya fácilmente, y otras en las que el arraigo de las costumbres nos someterá a una batalla en la que muchas veces acabaremos vencidos, para volver a emerger y empezar de nuevo.

El quinto paso es aceptar la inestabilidad y el desconcierto sobre lo que es provechoso y no. Nos daremos cuenta que no distinguimos con claridad lo que valoramos y lo que no. Nuestro yo disoluto y perezoso, agarrado a muchos años sin objetivos claros, nos someterá a dudas constantes que harán del camino de la confianza un desierto árido y seco. La indecisión será tan grave que dudaremos de para qué sirve lo que estamos haciendo.

A pesar de todo esto sabremos que queremos sólo aquello que tiene valor. Habremos comprendido que nuestra confianza se fundamenta en logros que están en consonancia con nuestros valores y los pasos anteriores habrán reforzado esta realidad por encima de la inestabilidad. A esto es a lo que llamamos «confianza personal».

El sexto paso es el periodo de los logros. Lo que parecía un rumbo sin sentido ahora se convierte en una ganancia continua. Ya sabemos lo que queremos y, esto es lo mejor, hemos encontrado la paz y la tranquilidad. He aquí el fruto haber aprendido e integrado un camino coherente.

El resultado de este desarrollo de la confianza es que la ansiedad ha desaparecido o se ha reducido notablemente. En el caso de que reaparezca, empecemos desde el primer paso fijando qué es lo que queremos según lo que sabemos o hemos aprendido, y comprobando la utilidad y beneficios de nuestra decisión en base a experiencias pasadas positivas. En ningún caso puede acometernos el miedo o la tensión por la renuncia que este camino exige, ya que el resultado será la calma y la tranquilidad de la coherencia y el bienestar general.

Espero que os resulte apetecible probar este camino para ser más confiados y generar más fiabilidad en nuestro entorno, que es el que nos retroalimenta continuamente.


La fotografía aparece en http://www.elblogalternativo.com/wp-content/uploads/2009/11/confianza-total-saltar-al-vacio.jpg

miércoles, septiembre 08, 2010

Randstad analiza las salidas profesionales de las carreras [José Antonio Carazo]

El curso escolar que comienza ha batido los récords de los últimos años en el número de alumnos que deciden ingresar en la Universidad. Cada vez son más los estudiantes que provenientes del Bachillerato o de Formación Profesional deciden continuar sus estudios para estar mejor preparados y aumentan sus posibilidades de entrar en el mercado laboral. Sin embargo, no todos los estudiantes tendrán las mismas posibilidades cuando terminen sus estudios.

La elección de la carrera condiciona no sólo el acceso a un empleo, sino las posibilidades de desarrollo profesional, el salario que puede llegar a cobrar o la responsabilidad que va a adquirir en un determinado puesto de trabajo. A la hora de elegir una carrera universitaria, la mayoría elige por pura vocación. De hecho, un 67,96% de universitarios afirma que volvería a estudiar lo mismo si pudiera elegir (sobre una muestra de 1.094 personas consultadas por Randstad).

No es una mala opción si tenemos en cuenta que más del 24% de la oferta de empleo actual exige algún tipo de titulación universitaria, ya sea una diplomatura, licenciatura, ingeniera o postgrado. Un nivel de cualificación alto es un factor determinante para acceder a un empleo y puede ayudar al candidato a diferenciarse en un momento de escasez de oferta de empleo como el actual. En resumen, estudiar una carrera universitaria es una puerta hacia el empleo, ya que las empresas eligen a profesionales cada vez más y mejor formados.

Eso sí, no todas las carreras influyen igual y el futuro profesional puede llegar a ser bien distinto. El estudiante debe valorar claramente sus opciones a la hora de iniciar sus estudios ya que casi la mitad de los universitarios reconocen que no trabajan en lo que han estudiado un 48%, aunque este porcentaje continúa siendo mucho más bajo que el de la media general, que se sitúa en un 65,5%.

En este entorno es conveniente saber qué titulaciones son más demandadas o cuentan con mejores perspectivas en los próximos años. Randstad, líder en soluciones de recursos humanos, ha elaborado un ranking con las carreras que más contratos han conseguido en los primeros meses de 2010 y que a priori tienen más salidas laborales para dichos titulados.

Un primer análisis evidencia que las titulaciones de la rama técnica se desmarcan como grupo del resto ya que son las que consiguen más contratos por volumen y porque permiten al titulado optar a un mayor abanico de oportunidades. Las titulaciones de la rama salud, por otro lado, cuentan con mejores perspectivas a largo plazo, ya que la demanda de profesionales de este sector crecerá paulatinamente como consecuencia del envejecimiento de la población y por el aumento en las necesidades sanitarias de la sociedad. La rama de ciencias experimentales ofrece una demanda estable, sin grandes altibajos a pesar de la crisis, aunque algunas titulaciones, como las de química, biología o ciencias experimentales se desmarcan por la aparición de nuevas profesiones.

Las ramas de ciencias sociales van paulatinamente ganando peso gracias, especialmente, al volumen de contratos que generan algunas de sus titulaciones, como Ciencias Empresariales, o Gestión de la Administración Pública por la polivalencia de sus funciones. Por último, las ramas artística y de humanidades siguen apareciendo como las de menor empleabilidad, ya que su demanda de empleo es todavía muy superior a la oferta de empleo que generan.

Las carreras más solicitadas por las compañías

Enseñanzas técnicas
Dentro de las enseñanzas técnicas se encuentran tanto las ingenierías generalistas, como las especializadas y las vinculadas con las tecnologías de la información. En este grupo destacan tres carreras por su volumen de contratación: la Ingeniería Industrial tanto técnica como superior, la Ingeniería técnica Agrícola y la Ingeniería en Informática.
Ingeniero técnico industrial e ingeniero industrial
El titulado en Ingeniería Industrial, tanto técnica como superior, es una de las titulaciones con mayor número de contratos en el último año. La mayoría de los contratos han sido temporales y un 74,80% de jornada completa. La especialidad de química es la que cuenta con más posibilidades de inserción laboral en el mercado laboral y, de seguir la tendencia del último año, septiembre el mes con mayor número de contratos.


Ingeniero técnico agrícola

El ingeniero técnico agrícola realiza todo tipo de proyectos técnicos: edificaciones agrarias, instalaciones ganaderas, sistemas de riego, diseño de invernaderos, paisajismo y jardinería, peritaciones e informes, calculista (estructural y de instalaciones), etc. Los ingenieros técnicos en especialidades agrícolas y forestales son los que consiguen más contratos de esta titulación. El 90% son contratos temporales y el 66% son a jornada completa. En este caso apenas hay diferencias en la contratación tanto por género como a la hora de demandar empleo, ya que los varones representan el 53% del total de titulados. La edad más propicia para buscar trabajo para el ingeniero agrícola es de 30 a 39 años.

Ingeniero técnico en Informática

Los titulados en ingeniería informática con un mínimo de dos años de experiencia se encuentran entre los profesionales más demandados en el mercado, de ahí que sea el grupo de edad de entre 25 y 29 años los más solicitados en el mercado. En general, son contratados como programadores de aplicaciones informáticas y controladores de equipos informáticos o como analistas en aplicaciones y programas.

Ciencias de la salud


Enfermería
Enfermería es la tercera titulación que más contratos genera en el mercado laboral español. Con el aumento de personas dependientes y ante la imposibilidad de muchos trabajadores de poder atender a sus familiares, aumentan las necesidades de los perfiles socio-sanitarios, en especial aquellos más polivalentes, como es el caso de los enfermeros.

Farmacia
El 75,3% de los titulados en Farmacia terminan trabajando directamente como farmacéuticos, por lo que la tasa de empleabilidad en un puesto relacionado con su profesión es de las más altas. El empleo de estos titulados sufre una alta concentración geográfica, principalmente en la provincia de Madrid (22,83% del total). Tal y como sucede con los estudios, las mujeres son las que consiguen más contratos de esta rama, un 76,92% del total.

Fisioterapia
Los diplomados con dos o tres años de experiencia son los más contratados en la titulación de Fisioterapia. Por tramos de edad, un 36,6% tiene entre 25 y 29 años; un 32,5% tiene menos de 25 años; un 25,83% tiene de 30 a 39 años y el 5,21% restante tiene más de 40 años.

Medicina
No sólo por las posibilidades laborales que encuentran ahora, sino por las que pueden encontrar en un futuro, los estudiantes que este año inicien su titulación en Medicina contarán con grandes posibilidades de inserción laboral. Una de las especialidades que genera más contratos es la de Medicina del Trabajo, pero otras como Medicina de la Educación Física y el Deporte están aumentando su demanda y ya se encuentran entre las profesiones calificadas como de difícil cobertura en algunas regiones.

Ciencias Experimentales

Biología
Aunque han reducido su demanda de empleo en más de un 18% en el último año, los licenciados en Biología todavía se encuentran entre los profesionales más solicitados en el mercado laboral. Pueden trabajar en laboratorios de análisis biológicos, laboratorios de investigación biológica, empresas de acuicultura, industrias que tienen que ver con producción biológica de comestible, centros de estudios de contaminación ambiental, etc.

Ciencias Ambientales
Uno de cada cuatro demandantes de empleo de Ciencias Ambientales consiguió un contrato en el último mes, aunque septiembre y marzo son los dos meses “punta” para estos titulados, que se emplean principalmente como animadores comunitarios.

Química
Ya sea directamente como químicos o como profesionales de la enseñanza de esta disciplina, los licenciados en Química también forman parte de los más contratados en nuestro mercado laboral.


Ciencias sociales y jurídicas

Ciencias Empresariales
Los diplomados en Ciencias Empresariales se sitúan entre los titulados que consiguen un mayor número de contratos. Un 40% de los contratos se realizan a trabajadores de entre 30 y 39 años de edad, lo que pone de manifiesto cómo la experiencia es un requisito fundamental para estos trabajadores. A continuación los más contratados son los profesionales de entre 25 y 29 años, que consiguen un 34% de los contratos.

Administración y Dirección de Empresas
La licenciatura en Administración y Dirección de Empresas es considerada en la actualidad como una de las carreras universitarias con más salidas profesionales. En ella el estudiante adquiere una formación completa en el ámbito de los negocios, que le permitirá adquirir los conocimientos necesarios para poner en marcha un negocio propio o para gestionar el de compañías ya establecidas. Las áreas donde se colocan en mayor número son el departamento financiero, el de producción, el comercial, en el área de auditoría o en contabilidad. Por su visión multidisciplinar también pueden orientarse a la investigación de mercados, administración, marketing o recursos humanos.

En el último año han aumentado su presencia en el mercado en más de un 8%, en especial en el grupo de edad de 25 a 29 años. Madrid (con un 24,38%) es la provincia que genera más contrataciones para estos titulados, seguida de Valencia (9,05%), Vizcaya (5%), Sevilla (4,39%) y Barcelona (3,85%).

Relaciones Laborales
Una de las pocas titulaciones que ha aumentado su número de contratos en el último año es la diplomatura en Relaciones Laborales, principalmente para el departamento de recursos humanos de las empresas. Aunque la experiencia previa suele ser un requisito imprescindible, los menores de 25 años son los que más han incrementado su peso en el último año en este grupo de titulados.
Los Diplomados en Relaciones Laborales pueden ejercer de tres formas distintas:
- Como profesionales liberales, asesorando a trabajadores o empresarios, con despacho propio, individual o conjuntamente con otros profesionales, tales como abogados, gestores administrativos, asesores fiscales, etc.
- Como empleados en empresas privadas, en calidad de técnicos de personal, jefes de personal, etc., asesorando laboralmente, gestionando documentos de la seguridad social, negociando convenios colectivos, etc. Es aquí donde actualmente tienen más salidas laborales.
- Como funcionarios o empleados de las diversas administraciones públicas.

Artísticas
El futuro de los universitarios de la rama artística no es muy alentador. Aunque en términos absolutos su demanda de empleo es inferior a la de otras ramas, su oferta de empleo llega a ser en algunos casos hasta un tercio de la demanda, por lo que la inserción laboral es complicada. En esta rama se incluyen las titulaciones relacionadas con el diseño, la conservación de bienes culturales, arte dramático, música o danza.


La fotografía aparece en http://us.123rf.com/400wm/400/400/andresr/andresr0909/
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martes, septiembre 07, 2010

El "pobre" Pedro [José Luis Meléndez]

Quizás ya me esté cansando de mi mismo y de escribir desde hace meses en temas exclusivamente empresariales, a los que me gusta impregnar siempre que se puede, de un aroma humano y a lo mejor es por eso que me apetece de repente hacer al revés.

Al final, por muy grandes y complejos que sean los entramados económicos y las empresas, siempre acabamos siendo las “personas humanas”, como dicen los frikis de los programas del corazón, las que hemos de lidiar con todos los aspectos que en ellas se dan.

Como además, la actual situación económica, nos ha despojado de un montón de chorradas que ocultaban los verdaderos valores del alma, creo que es un buen momento para contar una historia real, de esas que pudieron ser contadas hace años, sin correr el peligro de ser “ñoña” o suficientemente sentimental, como para ser escuchada por los “débiles de gran corazón” que aún pululáis escondidos por ahí.

Es la historia de Pedro….

Pedro, es un señor que está en una céntrica oficina de una caja de ahorros en Zaragoza. Es una persona cuya sonrisa te atropella sin querer cuando te la cruzas en la ruta de las miradas, ya que normalmente vas pensando en tus líos y problemas cotidianos y te has desacostumbrado a ver caras amables sin pagar por ello.

Pedro, es generoso, simpático, buen conversador y tiene una expresión en su vieja cara que a veces duele de envidia, pero que tranquiliza el espíritu sólo con centrarse en ella un segundo. Qué diferencia con la mayoría de gentes con la que tratamos a diario. Es cierto que es ese tipo de personas de las que te ayudan sin querer, a tomar una correcta referencia de lo que realmente significa la palabra FELICIDAD.

Hasta aquí, ya podría catalogarse como noticia espectacular el conjunto de buenas cualidades que intento explicar de Pedro. Sólo que, se me había olvidado comentarlo, Pedro es un “pobre”. Un “transeúnte” o "indigente",en palabras más técnicas. Y es que no me da la gana quitarle las comillas a lo de “pobre”, porque de veras que si cualquiera de nuestros colegas, empresarios, políticos, colaboradores profesionales o amigos, tuvieran la mitad de felicidad en su mirada, otro gallo nos cantaría en esta loca sociedad.

Está en una oficina bancaria, sí. Pero en la puta calle, normalmente al lado de afuera de la puerta del cajero automático, que usa de dormitorio climatizado. Tiene sus pies delgados, limpios y desnudos posados sobre el terrazo de la entrada, buscando esos grados menos de frescor que debe dar en un agobiante Agosto por la tarde, esperando recaudar unas monedas de la gente que deambula por el centro asfáltico de la ciudad y que le depositan, una sí y cien, no.

La penúltima vez que lo vi, salía yo recogiendo mis billetes del cajero en la cartera y me lo encontré allí, mirándome con una sonrisa mágica que me contagió instantáneamente. Me di cuenta de cómo chirriaban algunos músculos oxidados de mi cara. Esos que se usan cuando simplemente quieres poner una expresión amable y ya casi ni te acuerdas.

Sin dejar de mover un milímetro su mano encarada al cielo, así con forma de cazo formado por su palma y dedos prietos que no dejarían escapar una gota de agua si se la llenases, me hizo un gesto hacia arriba con la cabeza y me dijo:

-“¡Jope!. Vaya calor que hace hoy!. Eh?..”

A lo que yo le respondí, - “Pues sí, la verdad es que sí..”

Y creo que no me he recuperado aún cuando él, cambiando a serio su semblante, como si me estuviera recibiendo en la puerta de su palacio y se le hubiera olvidado invitarme a pasar, me ofreció si quería “agua fresca”, enseñándome una botella de litro y medio ya “esmediada” (que dicen en mi pueblo), pero con el plástico mojado aún de la condensación de cuando hacía ya un rato, efectivamente estuvo fresca. Yo le respondí entrecortadamente:

-“No, gracias”.

Pedro, cambió un segundo su fugaz sonrisa a gesto preocupado de nuevo y me dijo:

-“Y patatas fritas?”, alargándome un paquete de esos de aluminio que están más llenos de aire que de alimento.

- “No gracias” le volví a repetir mientras él, hizo un rápido sube y baja de hombros con cara de “pues te jodes” y se dispuso a recoger en una bolsa, la idem de laminados aceitosos que ponía a mi disposición.

Turbado por el hecho de que este “pobre”, no me pedía nada, sino que me ofrecía todo lo que tenía y que cabía en dos bolsas del Eroski y una vieja mochila de las que llevan los niños al cole, metí mi mano en el vaquero y sin atreverme a mirarle a la cara por vergüenza, saqué unas monedas que le puse dentro de esa mano petrificada, que ni siquiera recogió delante de mí, probablemente para no descubrir en público su “caja fuerte” oculta, donde guardaba las otras ya recaudadas. Supongo que me lo agradeció con una expresión amable que me perdí por “tímida gilipollez” o viceversa (¿“gilipolla timidez”?).

Me despedí de él sin saber siquiera quién era ni como se llamaba, pero necesité un par de cañas para dejar de pensar en lo que me había ocurrido y cuando reconté en frío el valor de la calderilla que le había entregado, me volví a odiar, ya que no pagaban ni el agua ni las patatas que él me acababa de ofrecer así, sin anestesia ni nada.

Continuara…..

La fotografía aparece en http://www.definicionabc.com/wp-content/uploads/silueta.gif