jueves, enero 28, 2010

Directivo en paro, busca empleo [Javier Martín de la Fuente]


“Busco trabajo”. “Estoy en el paro”. “Soy un parado”. Quién tiene menos tocada la autoestima, lo expresa con aquello de “estoy viendo a ver qué hago” Diferencia importante con el “free lance”, que por cierto ahora abunda, quien expresa, “luchando”, sin ingresos pero con expectativas.
Abducidos por el puesto de trabajo. No sólo nuestro mercado laboral es un expediente X, que también, sobre todo lo somos nosotros cuando salimos de la empresa, del puesto que nos ha tenido absorbidos, sino abducidos durante años.
Ejecutivos que controlan cuentas de resultados de la A a la Z, profesionales que han perseguido y conseguido grandes resultados en el pasado, ahora se quedan bloqueados sin ser capaces de organizarse bajos los principios que ellos mismos han implantado en su puesto de trabajo.
Como la gran mayoría de las situaciones, ésta, no es resultado de una única causa, pero voy a centrarme en la que ha mi juicio es la más importante. La persona.
El directivo, el ejecutivo, como queramos llamarle no es más que el prestador de unos servicios a la empresa por los cuales recibe, a veces, una justa retribución. Todo, bajo el paraguas de un contrato laboral. Su cliente es la empresa. El directivo es una sociedad unipersonal con un único cliente. Pero este concepto de cliente / proveedor, aunque se machaca con aquello del cliente interno, no llega a calar realmente.
Cuando se pierde el puesto de trabajo, lo que se ha perdido es un cliente.
El proveedor del servicio, sigue siendo el mismo, con cliente o sin él, y será el mismo cuando encuentre aquel que le compre sus habilidades, incluso habrá crecido, al menos en vivencias. Cuando perdemos un cliente no estamos en paro, lo que podremos tener es un problema económico, o incluso de status.
Desde la empresa para solucionar el problema económico, reducimos costes, ajustamos los procesos para hacerlos más productivos y potenciamos las ventas; pero desde luego no partimos de la declaración estamos en paro, a verlas venir o a ejecutar las mismas acciones que la competencia.
En la búsqueda de clientes la actitud es importante, la imagen que damos, la comunicación y la seguridad con que vendemos nuestro producto, las necesidades que cubre y las ventajas que conlleva adquirirlo. El directivo es un vendedor de habilidades, competencias, conocimientos y experiencias y como directivo, nunca está en paro. Cuestión de matices.
Además de ser un vendedor de servicios, estos servicios están depositados en un individuo, en el mismo, lo que confiere al proceso alguna cualidad más, pues no sólo busca clientes donde cree que los va a encontrar sino que debería buscar aquellos que le convienen, en tanto que persona es. Pero esta es otra causa que desarrollaré más adelante.
Directivos en búsqueda de cliente, aplicad vuestra experiencia de gestión empresarial y conseguiréis incrementar vuestras oportunidades de mercado, llamadlo empleabilidad.
La foto es de tgusta.es

miércoles, enero 27, 2010

El mentalista


Pues sí. Me he aficionado a esa serie. No suelo ver mucha TV y mucho menos series. Sin embargo esta es distinta. Esta me ha enganchado.
Para el que no lo sepa, el mentalista es una persona, antiguo “adivino”, que colabora con el FBI en la resolución de casos complejos. ¿Cómo los resuelve? Ahí está el motivo del “enganche”: ¡¡ con magia !!
Bueno, en realidad con la magia real del mundo real: la de los ilusionistas. El fundamento de su éxito es la observación y un razonamiento ágil y rápido. Estas dos capacidades le permiten hacer lo que a los mortales normales nos parecen “juegos de magia”, de la misma forma que lo hacen los ilusionistas: Soluciones sorprendentes, situaciones inesperadas, razonamientos absurdos (“a priori”) pero evidentes (“a posteriori”).
Decía que al común de los mortales, lo que hace nos parece “magia” y, sin embargo, lo que hace es simplemente utilizar los elementos que se encuentran a disposición del resto de miembros del FBI. Él, simplemente, les “saca partido”. Ve la realidad de otra forma, con otros ojos, y razona de manera diferente, dando por supuesto hechos que a los demás no se les pasan por la cabeza y desestimando las evidencias que los demás dan por indiscutibles.
Como “aficionado” me llama la atención el truco, el ilusionismo, la magia… como profesional me llama la atención el talento innovador.
En efecto, ¿qué es sino talento innovador la capacidad de reparar en lo que otros no reparan, la capacidad de actuar en función de lo observado y no de lo “esperado”, la capacidad de decidir y asumir riesgos en función de criterios personales no compartidos por los demás, la capacidad de asumir que los demás no te entienden? y tantas otras capacidades que se ponen de manifiesto en el personaje.
Reconozco que estamos hablando de Hollywood, no del mundo real. Muy posiblemente en el mundo real un personaje como el descrito sería expulsado como colaborador del FBI, suponiendo que hubiera sido admitido. También es muy posible que el índice de fracasos y errores fuera muy superior al que muestra la serie. De hecho en la serie acierta el cien por cien de los casos. El mundo real es distinto.
También el talento innovador es algo distinto. Pensamos que innovar es acertar. Creemos que un innovador es el que tiene una buena idea. Un innovador de verdad es el que ha fabricado 999 bombillas que no funcionan antes de fabricar la que funciona, como le pasó a Edison. Es muy difícil fomentar talento innovador en la escuela cuando lo que pedimos a los chavales es que siempre den la respuesta correcta. Es muy difícil fomentar talento innovador en la empresa cuando lo que pedimos a los empleados es que su idea genere resultados en el corto plazo.
Es muy importante saber que la vida real no es Hollywood y que al mentalista le faltan errores y le sobran aciertos para poseer auténtico talento innovador.
Pero con esa única excepción, si tuviera que dar un curso sobre talento innovador… no dudaría. Le pediría a mis “alumnos” que vieran dos o tres episodios del mentalista, que analizaran cómo consigue descubrir al culpable… y finalizaría el curso diciendo: eso mismo es lo que tienen que hacer ustedes en su empresa.


La foto es de encuentra 24

martes, enero 26, 2010

Las 10 tendencias en Recursos Humanos para el 2010 [Pilar Jericó]


¿Qué nos espera en la gestión de personas para el futuro año? Montse Mateos ha escrito un artículo analizando la posibilidad de que en el 2010 comiencen los famosos brotes verdes. A continuación, desarrollo las tendencias en la gestión de personas que creo que durante los próximos meses tendrán un mayor impacto en el ámbito de los Recursos Humanos, más allá de la crisis económica.
Lógicamente los siguientes aspectos dependerán de cada empresa y sector… y como con cualquier otra previsión, será el tiempo quien dirá.
1.Liderazgo 2.0: Se comenzará a abrir paso un nuevo modelo de dirección de personas más abierto y cercano. Todo ello será gracias al impacto de la Era de la Colaboración, la tecnología 2.0, los nuevos modelos de creación de valor y los nativos digitales, lo que ofrecerá nuevas oportunidades de negocio. Y lo más interesante, este reto no se logrará con tecnología, sino por una manera diferente de gestionar a las personas. El desafío conlleva un tipo de liderazgo más colaborativo, transparente, abierto y cercano. Y al igual que ocurrió con Internet en su día, habrá empresas que lo comprendan a la primera y otras esperarán a verlas venir. Y cuidado, el 2.0. no solo es disponer de un blog, sino de cambios de dirección mucho más profundos.
2.Gestión del cambio y de la transformación: Muchas compañías se están embarcando en cambios profundos y requerirán revisiones culturales por varios motivos: se embarquen en el mundo 2.0., tendrán que seguir ajustando plantillas o estén en reanimación de compañías que ha sufrido en el 2009. No sabemos qué ocurrirá en el 2010, pero seguro que no regresaremos al punto donde estábamos antes de la crisis. Y todo ello requiere una transformación.
3.Gestión del NoMiedo y de las emociones: La crisis está haciendo mella en el ánimo de mucha gente y será un reto gestionarlas para no perder la ilusión. Desgraciadamente, el miedo se ha acentuado con la crisis y muchos directivos que abogaban por el talento, están utilizando métodos bien poco talentosos. Y ello, una vez más, es incompatible con la creatividad y con los estados de ánimo que ayudan a que los profesionales den lo mejor de sí mismos.
4.Mentoring: Debido a la necesidad de desarrollar a las personas a través de referentes dentro de la empresa. En la medida en que muchas situaciones están siendo muy difíciles de gestionar para los jóvenes, algunas compañías como Banesto están emprendiendo programas de desarrollo del talento a través de profesionales más experimentados o mentores.
5.“InFormal Learning”: Nuevos modelos de formación y desarrollo aprovechando el uso de las nuevas tecnologías y de las redes. Una de las dificultades del elearning era el uso de Internet por parte de los propios interesados. Ahora, este problema ha cambiado y tenemos el desafío de poner los medios para que los propios profesionales se desarrollen en sus puestos de trabajo contando con herramientas colaborativas.
6.Cliente y márketing: Las áreas de recursos humanos se deberán orientar cada vez más a los clientes externos e internos e, incluso, incorporar conocimientos de márketing en su gestión interna. Posiblemente, sea una de las áreas que menos trabaja en su imagen interna. Todo ello le supondrá, además, orientarse aún más al negocio.
7.Comunicación 2.0: Las redes sociales serán más relevantes en la comunicación de las empresas. Algunas empresas innovadoras están sustituyendo las Intranets por este tipo de herramientas. Creo que son cosas bien diferentes, pero no cabe duda que la comunicación deberá ser cada vez más horizontal y en todas las direcciones posibles: De dentro a fuera de la compañía; de arriba abajo.
8.Fronteras líquidas: Las divisiones entre áreas se diluirán más gracias a la tecnología y a la necesidad de trabajar en equipo. En la medida en que la complejidad está siendo mayor, los departamentos estancos tienen menos futuro. La descripción de funciones pura no tiene mucho sentido a lo largo del tiempo porque éstas irán cambiando cada vez más rápidamente.
9.Sueldo variable: El porcentaje variable sobre la retribución total en función de cumplimiento de objetivos puede ganar importancia en las nuevas incorporaciones o renegociaciones de contratos, en especial, en épocas de crisis como la actual. Las empresas no pueden desprenderse del talento pero tampoco pueden abonar los sueldos que se pagaron antaño. La solución es la flexibilidad por ambas partes.
10.Conciliación vida personal-profesional: Una solución que gana fuerza como herramienta de motivación, a falta de incentivos económicos, es el salario emocional y en especial, la conciliación de la vida personal con la profesional.


La foto es de guiasenior

lunes, enero 25, 2010

Up in the air [Plácido Fajardo]




El sábado fui al cine sin saber muy bien de qué iba la película. Mi mujer me había dicho que me gustaría, pues iba a resultarme familiar. Y la verdad es que no me defraudó. El argumento aborda la vida de un directivo americano que trabaja en una firma dedicada a la transición de carreras, por decirlo de manera elegante. En realidad, el protagonista -famoso en la vida real por su irresistible éxito con las señoras-, se ocupa de comunicar despidos a los empleados de sus empresas cliente, que ponen en sus manos la gestión de tan delicado momento. Su vida trascurre entre aviones (de ahí el título de la película) viajando por todo el país, lo que le ha convertido en un adicto del mundo "business class".
Mientras veía las entrevistas de despidos recordaba tantas ocasiones parecidas que venían a mi cabeza en primera persona. Intentaba ponerme en la piel de quienes reciben la noticia sin la menor sospecha, como un jarro de agua fría. Veía sus diferentes reacciones y venían a mi cabeza reacciones parecidas vividas en mi propio despacho, desde la incredulidad al llanto o la ira.
Pocas ocasiones son tan representativas del respeto real a las personas como el momento de la comunicación de su despido. Todo el cuidado en la preparación es poco. Las formas son tan importantes como el fondo. Y además, es lo que se recuerda pasado el tiempo. En la película llegan a plantearse la realización de despidos por internet, mediante video-entrevistas, ¿os imaginais?. Con la perspectiva de los años uno recuerda sobre todo cómo le trataron al despedirle, qué le dijeron y de qué manera. Y eso termina siendo más importante aún que el hecho mismo de haber sido despedido. Esto lo he ido aprendiendo a lo largo de mi carrera, me lo han dicho de vez en cuando personas a las que yo mismo he tenido que comunicar la decisión, con la mayor delicadeza de la que he sido capaz.
¿Realmente cuidamos estas cosas en nuestras empresas? ¿Con la oleada de despidos propia de la macro-crisis, no estamos pasando por alto las más mínimas normas de respeto debido? Afortunadamente las compañías de outplacement y reorientación tienen grandes profesionales que lo hacen genial pero, ¿se utilizan en la medida que sería necesario?
Os recomiendo entusiastamente la película. Los que estáis en este mundo de las personas en las organizaciones vereis un montón de "lugares comunes", y además pasaréis un rato divertido y emotivo.

La foto es de 24cuadros por segundo

viernes, enero 22, 2010

¿Es el Coaching una buena herramienta de transformación social? [Silvia Escribano]


Sin duda.El coaching es, en mi opinión, la herramienta de DESARROLLO con mayúsculas. Desarrollo individual y colectivo.Creo que esta situación de crisis nos está ofreciendo una oportunidad para crecer. Crecer como personas y como sociedad. Es el momento de reinventarnos, de hacernos preguntas distintas, de mirarnos más hacia dentro, de abrirnos a otras posibilidades, de plantearnos un cambio interno y, en definitiva, de desaprender y evolucionar.Las personas estamos en un proceso permanente de transformación. Y el coaching es la herramienta para facilitar esta transición.
El coach es, ante todo, un gran facilitador del aprendizaje. Es un facilitador de los procesos de transformación de otros. De ahí, la importancia del coaching a directivos en épocas difíciles, de crisis, de incertidumbre. Uno de los principales retos para el coach es, en este momento, mostrar al directivo qué tipo de observador está siendo del mundo que le rodea, cómo lo ve y cómo lo siente, qué pensamientos le despierta, cuáles son sus creencias, qué preguntas se hace y qué respuestas se da… Es curiosa la preocupación colectiva por preguntas como: ¿cuánto durará la crisis? Parece como si lo importante fuera saber “cuánto tiempo”, cuando las preguntas movilizadoras serían ¿qué es para mí la crisis?, o ¿qué cosas concretas han cambiado para mí con esta crisis?, ¿qué puedo hacer aquí y ahora?, ¿qué cambios he de realizar a nivel personal?, ¿qué acciones distintas voy a emprender? Se trata en definitiva de visionar un nuevo futuro y trabajar para acceder a él.Es más fácil mirar afuera, instalarse en la queja, buscar culpables y ocupar una posición de víctima. Pero el origen de la superación de la crisis está en la gestión personal, e implica Responsabilidad con mayúsculas.
Debe implicar ante todo una actitud a cambiar: ¿qué cambios personales estamos dispuestos a desarrollar para superar la crisis? Una crisis no es fruto sólo de las condiciones objetivas de la realidad, sino también de las percepciones de las personas. En función de cómo interpretemos lo que está sucediendo, vamos a actuar de una o de otra forma. A la vez, en función de la interpretación que hagamos, una amplia gama de acciones quedan excluidas de nuestras posibilidades. En definitiva, la percepción de la realidad influye en las expectativas de las personas y en su capacidad de acción.¡Claro que la palabra crisis asusta! Pero es posible superarla haciéndose preguntas, planteándose retos, y haciendo cosas distintas para conseguir resultados distintos. Estar en crisis significa aceptar que hay cosas que – como personas y como sociedad-tenemos que cambiar.


La foto es de guiasenior

jueves, enero 21, 2010

El club de la comedia [Carlos Espinosa]



Como cada año, la primera semana de enero hemos celebrado en élogos una jornada de dos días de lanzamiento de nuestro plan de negocio, en la cual participa toda la organización. Acostumbramos también a invitar al evento a algún ponente externo, en este caso un conocido formador en temas de liderazgo. Desde que comenzó su presentación me sentí un poco aturdido por su “performance”: movimientos exagerados del cuerpo, comunicación no verbal barroca y tono de voz elevado, marcial, en fin, con o sin boina roja, tenía nuestro invitado cierto aire bolivariano, si se me permite la expresión.
Imaginen ustedes qué le ocurriría a uno de los asistentes al programa de televisión de Chavez si osara hacer algún comentario crítico sobre una se sus aseveraciones: en el mejor de los casos, daría con sus huesos en un avión rumbo a quién sabe dónde; si no algo peor.
Pues, yo, incautamente, tuve la osadía de hacer una valoración a nuestro formador, que había decidido, en diagnóstico fugaz de esos que hacen los quiromantes en programas de televisiones locales, que la situación de nuestra empresa encajaba 100% con cierto libro escrito por el años atrás.
No gustó nada, se habrá deducido ya, mi comentario. Casualmente leí en su momento su obra y le planteé el abismo que existía entre ella y nuestra realidad corporativa. Resultado: tono de voz más alto y un comentario hacia mí que me ridiculizaba, como hacían algunos profesores escolares de otros tiempos contra alumnos que no les encajaban, con sorna y carcajada general de los compañeros (ahora lo llaman bulling, no lo sufrí personalmente, pero lo recuerdo en aquellas aulas en transición también; por no hablar de los tortazos y otras vejaciones infantiles habituales hasta los años ochenta al menos).
Más aún, me persiguió el sujeto a la sala de almuerzo, insistiéndome en lo acertado de su planteamiento y lo equivocado del mío, y... ¡recomendándome encarecidamente que leyera su libro! (osea, ni siquiera me escuchó en la sala mientras argumentaba en base a la lectura de su obra una y otra vez).
Conclusión: Después de más de casi 15 años en el mundo de los RR.HH., y habiendo dedicado una parte importante de mi tiempo a la formación, cada vez tengo más claro el daño terrible que generan al sector la pléyade de “cursilleros” de aula que animan las salas de hoteles y otros centros corporativos.
Ajenos a lo que supone aprendizaje, a sus dimensiones químicas, emocionales, sociales y profesionales, se dedican a recorrer las aulas con mensajes huecos de experiencias personales. Si a día de hoy la formación es percibida como lo es por muchos directivos de negocio es gracias a ellos, y a los que les contratan (“¡qué bueno es este formador!”, una de esas frases lamentables que todos hemos oído alguna vez; como si se tratase de un masajista o un chef de moda que recomendar a otros).
Algo similar, por desgracia, está ocurriendo en el mundo del coaching, y si no se pone remedio, en unos años la burbuja generada se colapsará como supernova.
Propuesta: Eliminemos los cursos de formación y hagamos talleres de trabajo de verdad, aterrizados en la realidad de las empresas, únicos, irrepetibles, basados en un trabajo previo de análisis rico en matices, orientados a unir talento y energía de un equipo (¿qué fue del counselling?, cooperador necesario del coaching si entendemos que la persona lo es por sus emociones y no sólo por sus razones), respetuosos con los asistentes y con su bagaje y experiencia (no se trata de entretenerles, sino de trabajar con ellos).
No sé si lo lograremos alguna vez, esparciendo algún tipo de napal intelectual sobre la selva de “cursillos” que aún persiste en nuestro país, pero, mientras tanto, seguiré como activo combatiente en la guerrilla invisible de los que pensamos que el aprendizaje es algo más que una amena velada en el club de la comedia.
La foto es de educared

miércoles, enero 20, 2010

Dios, Haití y los barberos [Nuria Chinchilla]


La naturaleza está viva, tiene sus ciclos y sus movimientos sísmicos son parte de su realidad. Sin embargo, aún se oyen críticas a Dios por ello. Todavía con el drama y el dolor de tantos haitianos en nuestra memoria, os invito a leer este artículo de mi buen amigo Alfonso Méndiz que ha publicado hoy en su blog.
Los que queráis ayudar y no sepáis cómo, podéis hacerlo a través de la asociación Ayuda a la Iglesia Necesitada.
Nº Cuenta Banco Popular 0075 0080 17 0601667548
Nº Cuenta La Caixa 2100 1344 63 0200111817Referencia: HAITI
A propósito de la reciente tragedia de Haití, algunos medios de comunicación han vuelto a formular la pregunta que otros ya habían planteado cuando el 11-S y el 11-M: “Pero, ¿dónde estaba Dios?”.
Algunos no pueden comprender la existencia del mal en el mundo: “Si Dios es tan bueno, por qué hay terremotos, guerras y violencia –maldad, en suma- en este mundo que, se supone, ha salido de sus manos?”. Sé que no es fácil de entender y, ciertamente, lo sucedido en Haití no tiene explicación humana: hay que recurrir a la Fe para hallar respuestas. Dios está en cada moribundo, en cada persona que llora y sufre; aunque no le veamos.
Pero en lo que respecta a la maldad que deriva de nuestras decisiones (las guerras, las matanzas, la injusticia generalizada) sí podemos encontrar explicaciones; y no sólo desde la Fe. Porque está claro que somos libres, y más claro aún que Dios no quiere servidores esclavos, ni hombres que automáticamente obren el bien sin comprometer su libertad.
Es cierto que nos ha dado los instrumentos para lograr una sociedad justa y buena: nos ha dado su doctrina y su mandamiento de la Caridad (“Amaos os unos a los otros”); nos ha dado la naturaleza humana y ha grabado su Ley en nuestros corazones; nos ha dado su gracia, su ayuda y, sobre todo, nos ha dado su ejemplo muriendo en la cruz por nosotros: un ejemplo de amor y de perdón, y no de odio ni de barbarie. Pero ama tanto nuestra libertad, que nunca nos hará buenos a pesar nuestro. Tenemos a nuestro alcance todo lo necesario para ser buenos, pero de nosotros depende que lo seamos y que lo sea nuestra sociedad.
A este respecto, viene como anillo al dedo aquella historia de los barberos y Dios:
“Un hombre fue a una barbería a cortarse el cabello y recortarse la barba. Como es costumbre en estos casos entabló una amena conversación con la persona que le atendía. Hablaban de tantas cosas y tocaron muchos temas. De pronto tocaron el tema de Dios y el barbero dijo:
- Fíjese caballero que yo no creo que Dios exista, como usted dice.
- Pero, ¿por qué dice usted eso? - preguntó el cliente.- Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe. O dígame, ¿acaso si Dios existiera habría tantos enfermos, tantos niños abandonados? Si Dios existiera no habría sufrimiento, ni odio, ni guerras… Yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.
El cliente se quedó pensando un momento, pero no quiso responder para evitar una discusión. El barbero terminó su trabajo y el cliente salió de la tienda. Nada más salir de la peluquería, vio en la calle a un hombre con la barba sucia y el cabello largo, lleno de greñas. Entonces entró de nuevo a la barbería y le dijo al barbero.
- ¿Sabe una cosa?, los barberos no existen.
- ¿Cómo que no existen? - preguntó el barbero - si aquí estoy yo, y soy barbero.
- ¡No! -dijo el cliente - no existen, porque si existieran no habría personas con el pelo sucio y la barba tan grasienta como la de ese hombre que va por la calle.
- ¡Ah!, los barberos sí existen, lo que pasa es que esas personas no vienen a mí.
- ¡Exacto! -dijo el cliente – Ahí está la respuesta a su pregunta. Dios sí existe; lo que pasa es que las personas no van a Él ni quieren seguir su mensaje. Por eso hay tanto dolor y tanta maldad en el mundo”.


La foto es de verdaderavida

martes, enero 19, 2010

La incómoda discrepancia [Jorge Cagigas]


He observado con cierta perplejidad durante muchos años, la falta de valentía que hemos tenido para defender opiniones diferentes dentro del mundo de las organizaciones. Al principio, pensé que seguramente era incómodo para el resto aceptar la discrepancia de uno, pero con el paso del tiempo he observado que la comodidad, el cansancio y el desasosiego se instala con demasiada frecuencia en "los diferentes” con lo que acaban claudicando y haciendo seguidismo de la opinión común u ortodoxa. Ser heteredoxo exige un tremendo esfuerzo y la aceptación de una gran incomprensión por parte de los otros.
La invitación a abrazar la homogeneidad es muy fuerte, muchos de los que primigeniamente podrían haber estado al lado de los discrepantes se cambian de “acera” por el temor a equivocarse, y entran en la vulgarización de ellos mismos y del grupo. Schopenhauer decía que “Los hombres vulgares han inventado la vida en sociedad porque les es más fácil soportar a los demás que soportarse a sí mismos”. En las organizaciones empresariales muchas veces se evoca al “equipo” quizás para esconder tras el mismo nuestras propias miserias, y pasar más desapercibidos y no tanto por una idea de bien común y de caminar juntos hacia un objetivo común.Por otro lado, vivimos en una eterna dicotomía antagónica, gestionamos mal la ambigüedad, “quien no está con, está contra” esto hace muy difícil y en muchos casos imposible el conciliar posiciones y encontrar terceras vías, esta semana pasada nos visitó Fons Trompenaars para hablarnos de Innovación en tiempos de crisis y uno de los elementos claves para conseguir la creatividad tanto individual como de los equipos y organizaciones pasa por la reconciliación de los dilemas.
Uno de los valores culturales que se suelen medir en los diferentes países son el de la “gestión de la ambigüedad” y “ el poder de distancia” (jerarquía), se da la circunstancia que en estos dos aspectos nuestra cultura nacional aparece como poco tolerante con la ambigüedad y con un gran nivel de jerarquía.Estos dos aspectos van a hacer que nuestras organizaciones tengan todavía más dificultades para generar entornos favorables a la mejora de las organizaciones, es fundamental que defendamos nuestras opiniones y posiciones no por el hecho de tener razón, sino para encontrar la mejor forma para conseguir la decisión que más conviene al grupo; y termino con otra frase de Schonpehauer “para tener ideas originales, extraordinarias y quizá hasta inmortales, basta quedar extraño completamente al mundo y a las cosas por un momento".


La foto es de Aloe Ourense

lunes, enero 18, 2010

Tratado sobre la estupidez humana [Eugenio de Andrés]



Hoy, preparando un taller de negociación, ha vuelto a caer en mis manos un texto que no leía hacía mucho tiempo, y que me parece una pieza magnífica del mejor historiador económico del siglo pasado: El Tratado de la Estupidez Humana de Cipolla. Y aunque me había propuesto este año focalizar mis aportaciones en el blog en planteamientos más constructivos, dejando a un lado la crisis y el lamento, sin dejarme influir por los medios de desinformación, no tengo por menos que posponer mis buenos propósitos a mi próxima intervención y comentar con vosotros algunas de sus ideas más brillantes. Mi excusa es que si bien no es muy constructivo, al menos si puede ser esperanzador para nosotros recordar algunas reglas del juego, que nos eviten berrinches, malos ratos y pérdidas incalculables de tiempo.
Cipolla identifica cuatro categorías fundamentales de personas: incautos, inteligentes, malvados y estúpidos, siendo estos últimos los más peligrosos de todos porque son “absurdas criaturas” capaces de causarnos daños y dificultades sin que vayan a ganar absolutamente nada con ello. ¿Cocéis gente así? ¿En vuestras empresas? ¿En puestos directivos? ¿En nuestras instituciones? ¿En cargos públicos? Mejor no contestéis, que luego todo se sabe.
Por si os ha surgido alguna duda en la identificación, cosa que no creo, la Primera Ley Fundamental del Tratado de la Estupidez Humana nos advierte que "Siempre e inevitablemente, cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo".
Para los que os preguntáis si una persona universitaria, o quien ha tendido una trayectoria profesional meteórica, un político o quien dirige un complicado negocio puede ser un estúpido, Cipolla afirma en la Segunda Ley de su tratado que "La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona". Así que no nos dejemos llevar por las apariencias: hay estúpidos hasta en los sitios más insospechados y su capacidad de hacer daño ¡depende en gran medida de su nivel de influencia de y de su poder en el entorno!
Así que como propósito para el nuevo año os propongo que tratemos de cumplir a rajatabla la Cuarta Ley del tratado de Cipolla: No subestimemos el poder nocivo de los estúpidos, y no olvidemos nunca, en cualquier empresa o institución, que trabajar, colaborar, asociarse, votar o contratar a un estúpido es un costosísimo error.
¡Feliz Año del Tigre!
La foto es de banksy

viernes, enero 15, 2010

El ABC para pensar mejor [Pilar Jericó]


Posiblemente uno de los clubes con más socios en el mundo es el club de los despedidos de las empresas, sin embargo nos da vergüenza incluso comentarlo con nuestros allegados y cuando nos ha tocado vivirlo sufrimos un profundo dolor. Albert Ellis, uno de los psicólogos más influyentes del siglo XX, nos explica el motivo. Afirma que nuestra forma de pensar sigue el patrón de ABC: A es un hecho activador, B son nuestros modelos mentales y C, nuestras conductas.
Ante un despido, la pérdida de una relación sentimental o cualquier otro suceso doloroso (hecho activador A, siguiendo el modelo ABC de Ellis), hay personas que se dicen a sí mismas (mapa mental B): “nunca volveré a encontrar trabajo”, “es totalmente injusto de que me despidan” o “no puedo soportar que eso me ocurra”. Estas formas de pensar nos llevan claramente a la desesperanza y a la ira (conducta C). Nos enfadamos con el mundo y desgraciadamente, toda esa energía no sirve más que para dañarnos y resultar realmente insoportables para la gente de nuestro alrededor. Sin embargo, el mismo acontecimiento se vive de manera distinta si se piensa (sustituyendo mapas mentales tóxicos): “Es una experiencia desagradable”, “desafortunadamente estoy entre los desempleados” o “puede que sea una oportunidad para conocer a otra persona con la que sea más feliz”. El acontecimiento sigue siendo el mismo, pero la forma de vivirla y la velocidad para salir del dolor es bien distinta (para nosotros y para alivio de quienes nos rodean). Y la clave son los mapas mentales con los que interpretamos la realidad y que hacen que dos personas vean cosas distintas aunque estén viendo lo mismo. Por ello, un despido, un fracaso o cualquier otro aspecto doloroso es algo que no podemos evitar (A), pero sí podemos entenderlo desde un mapa mental distinto (B).


La foto es de liceoweblog

jueves, enero 14, 2010

El líder "bueno" [José Pedro García]



¿qué te viene a la mente cuando escuchas la frase “es una buena persona”, o “es buena gente”?
¿crees que la bondad está de moda? ¿te suena “no es que sea bueno, es que es tonto”?
Hace ya 3 o 4 años, decidí que mi principal filtro para determinar de quien quería estar rodeado en la vida, era que ese "quien" fuera una buena persona. En otras palabras, el principal criterio con el que me rijo para relacionarme en profundidad, es precisamente ese.
Pero esta “norma”, donde la sigo más a rajatabla es en el mundo profesional. No me involucro en proyectos importantes ni me asocio, ni creo “joint ventures” si no es con buenas personas. Y después viene el que sean buenos profesionales, pero nunca antes. ¡Dios me libre del gran profesional que no es buena persona! (porque además esta afirmación es un imposible metafísico desde mi punto de vista)
Hemos vivido en una sociedad y en un sistema que ha denostado la bondad, como símbolo de debilidad, de sensibilidad, de falta de personalidad… Y si no, podríamos hacer un experimento. Si preguntáramos a muchas personas por alguien que consideran de éxito, ¿jugaría algún papel el que esos “elegidos” sean bondadosos? Probablemente, en muchos casos jugaría, de hecho, en contra.
Y así vamos por la vida. Nuestros modelos han sido personas de carácter, con carisma, que pueden tener muchas cualidades, pero no relumbra precisamente la bondad en ellos. Porque… ¿A dónde se puede llegar por la vida siendo bueno? En un sistema donde prima la desconfianza hacia el otro, la competitividad y el tener más, la bondad no es una cualidad para sobresalir, precisamente. De hecho, es un lastre.
Por mi parte,no estoy dispuesto a dejar de confiar en las personas (me prometí esto hace muchos años, y voy cumpliendo, incluyendo el aceptar los peajes que tengo que pagar) y de intentar practicar la bondad cada vez más.
Y no hablemos ya del mundo de la empresa. En los últimos tiempos se está descubriendo que el factor crucial del futuro, productividad, perdurabilidad y éxito de un negocio está basado en la calidad de sus lideres. Pues bien, en breve se va a estrenar la película “Invictus”, basada en el libro de John Carlin de reciente publicación, y que se refiere al líder mejor valorado del mundo: Nelson Mandela. ¿Y cual es la cualidad más remarcable que se han encargado de reseñar aquellos que han tenido el lujo de tratarle? Precisamente, que es una buena persona. En otras palabras, “su bondad”.
Parece ser que Nelson Mandela tiene la extraña (por escasa) cualidad, indispensable en un líder del siglo XXI, de mirar a la gente desde el respeto y a su ser esencial, grande, poderoso. Claro, es correspondido en general, y si no lo es, no le importa. Nelson Mandela emana bondad, y recibe bondad. Además de sus muchas otras cualidades. Pero la que resaltan todos, la que le hace especial, es esta. Curioso, ¿no?
Pues bien, reivindico para la empresa del siglo XXI al líder “bueno”. Porque claro, un líder bueno, no es un líder tonto. Es un líder seguro de si mismo, con un potente trabajo interior, muy proactivo, y que actúa desde su esencia, creyendo en las personas. Y por supuesto, que da resultados, genera lealtad, y facilita que el potencial que llevamos dentro surja, porque es un líder que respeta.
Y ahora, por parte de los “pseudolíderes”, habrá múltiples excusas y justificaciones para seguir machacando a las organizaciones, y sobre todo, a la gente que las compone:
- Yo no soy Nelson Mandela- El mundo de los negocios es así- Como vaya en ese plan me caen dobladas- Eso suena muy bien, pero es para soñadores- En la gente no se puede confiar…- Etc, etc
Detrás de todas, lo único que se percibe es incapacidad, pereza, una falta de valentía atroz, inseguridad máxima, y tener unos “para qué” en la vida, por quedarme corto, completamente vacuos. Entiendo que esto suceda, porque es muy humano. Ahora bien, también aquí es donde se ve el coraje y la talla de nuestros líderes. cualquier jefe o responsable de personas que considere que la bondad no forma parte de su puesto, tiene serios problemas, dentro (de él) y fuera.
Y el cambio es posible. Existe los referentes. Hay líderes buenos (que son buenos líderes). Para ser un líder del siglo XXI, hay que empezar por la bondad, y luego seguir por las competencias emocionales y profesionales pertinentes. Pero que la bondad no falte! Porque si yo tuviera un jefe, querría que fuera buena persona, además de otras cosas. ¿O prefieres a las malas personas?Así que quien no se pone a ello, detecta y practica la bondad que todos llevamos dentro, es porque no está dispuesto a pagar los precios que cree va a pagar. Una vez más, el progreso quedará en manos de los que se atrevan. Y creo firmemente que cada son más los líderes que están dispuestos a practicar la bondad.
El nuevo modelo de empresa del siglo XXI, al igual que muchas otras áreas del mundo y de la vida, está destinado a primar lo bueno del hombre. Cualquier otro marco de referencia será un engaño, y un paso atrás.
¿te atreves?


La foto es de virtual5

miércoles, enero 13, 2010

Aires nuevos para el management en España [Blanca Fernández Galiano]


El viernes pasado nos reunimos en el programa Líderes, en Gestiona Radio, dirigido por Fran García Cabello, en torno al pensamiento de Javier Fernández Aguado. Fue un encuentro entrañable, no sólo porque los que intervinimos apreciamos a Javier, sino también porque nos encontramos ante un hecho ilusionante que genera nuevas expectativas en lo que al Management en España se refiere. Podéis escucharlo en este enlace. El programa se grabó como preludio al Symposium que organiza AEFOL, con la colaboración de otras entidades, sobre el pensamiento y la obra de Javier Fernández Aguado que se celebrará el próximo 25 de febrero en IFEMA. Después de tantos años importando ideas, empezamos a demostrar que en España existen pensadores que también crean conceptos y modelos y que es hora de exportarlos demostrando al mundo que en España existe innovación, pensamiento renovador y muy buenos profesionales del Management.Este Symposium marcará un hito en la historia del Management en España y ojalá sea sólo el primero y le sigan muchos más, analizando el pensamiento de otras personas que, al igual que Javier, aportan mucho y bueno al Management.Podéis encontrar amplia información en www.aefol.com donde están publicando artículos y entrevistas con aportaciones al Symposium, además de entrevistas en www.aefor.tv y www.expoelearning.com. Sin duda, ¡la Escuela Española del Management está de enhorabuena!.

martes, enero 12, 2010

Cisnes negros, azar y complejidad [Juan Carrión]

He leído con gran interés “El Cisne Negro”. Su autor, Nassim Nicholas Taleb (un empirista escéptico como pocos…), afirma, en contra de la mayoría de nuestros hábitos mentales, que el mundo está dominado por lo extremo, lo desconocido y lo muy improbable (sucesos que denomina Cisnes Negros); pero a pesar de las evidencias, seguimos empleando la mayor parte de nuestro tiempo en hablar de menudencias, centrándonos en lo ya conocido y mil veces repetido (tendemos a la pereza mental).

Para Taleb, todo esto implica la necesidad de usar los sucesos extremos como punto de partida de la reflexión y el debate, y no como excepciones que hay que ocultar. De hecho, afirma que a pesar de nuestro progreso y crecimiento (el libro está escrito en 2007), el futuro será cada vez menos predecible y más basado en el azar; de hecho no cree que la causalidad tenga nada que ver con el origen de los Cines Negros (que normalmente suelen proceder de nuestra falsa comprensión de la probabilidad de las sorpresas).

Por lo tanto, Taleb plantea que cada vez nos enfrentaremos a más Cisnes Negros y con más frecuencia. Por ejemplo, nuestra ya manida crisis es un gran Cisne Negro: extremo, desconocido e improbable (antes de producirse).

Si la causalidad no tiene ningún valor, sólo nos queda ser capaces de entender la complejidad…

Por cierto, Taleb se carga de un plumazo “La Buena Suerte” de Rovira y Trias de Bes, redescubriendo el azar…

Para los que hayáis leído el libro: ¿Taleb es un genio o un loco?

Fotografía sacada de: felipesantiago.es

lunes, enero 11, 2010

Las sandalias y el golfista [Jorge Cagigas]



Hace mucho tiempo me contaron una historia que resumo, y que aparentemente ocurrió en la Antigua Roma . "Varios jóvenes senadores romanos murmuraban en el pasillo acerca del divorcio entre uno de los admirados y más insignes senadores de Roma y una bella y rica romana. Pillados "in fraganti" por el senador, no tuvieron más remedio que confesar el contenido de su conversación y comentarle la extrañeza que les producía la noticia, por ser una pareja admirada y envidiada, él por su preclara inteligencia y ella por su gran simpatía y belleza. El venerable senador, preguntó entonces, si les gustaban las sandalias que calzaba, a lo que todos contestaron que eran las más bellas, realizadas a mano por el más reputado zapatero de Roma. El senador les contestó "si vierais el daño que me hacen". Tenemos los humanos la tendencia a juzgar a los demás sin saber las circunstancias que en los demás concurren. Sucede además que cuando admiramos o incluso idolatramos a alguien en una faceta - principalmente profesional- elevamos a esa persona a la categoría de ídolo infalible y perfecto, olvidándonos en algunos casos de su "condición humana". Cuando nos damos cuenta de su imperfección nos sentimos defraudados y solemos incluso repudiarlo, no tanto por su falta, sino por la decepción que nos ha producido su error. Hemos asistido en las últimas semanas a la caída de uno de los ídolos del deporte, Tiger Woods, sus devaneos amorosos al margen del matrimonio, han derrumbado en unos pocos días su imagen hasta ese momento prácticamente inmaculada y tremendamente admirada (estrella del golf, hijo y padre modelo, y esposo feliz y admirado). Más allá del reproche que las actitudes deshonestas deben tener, no parece que la reacción haya sido comedida.C.S Lewis en su libro "Cartas del diablo a su sobrino" , el diablo le comenta a su sobrino aprendiz de diablo que el "ser humano es un ser anfibio, mitad espírtu y mitad animal. Como espíritus, pertenecen al mundo eterno, pero como animales habitan el tiempo". Los griegos, crearon sus dioses con arquetipos humanos con sus virtudes y defectos, lo que los arcecaba a los seres humanos. De esta manera muchas veces vemos como admiramos a directivos y líderes más allá de sus imperfecciones, esperando de ellos la perfección. En estas fechas que se acercan, admiremos a los demás precisamente también por sus defectos y aceptemos la condición humana como algo cosustancial al ser humano. La tolerancia y la generosidad también nos podrán ayudar a conseguirlo. Feliz Navidad y los mejores deseos para el 2010.
La foto es de la web filosofia.laguia

viernes, enero 08, 2010

Atención al cliente: La asignatura pendiente en 2010 [Rafael Muñíz]


En las empresas estamos ultimando los objetivos para el próximo año y un error que todavía sigue produciéndose de forma regular es tener en cuenta únicamente los objetivos cuantitativos cuando los cualitativos nos ayudan también a ser más competitivos. Y entre los muchos objetivos cualitativos que tenemos en áreas de mejora está la atención al cliente, asignatura pendiente de las grandes compañías.

En la actualidad la estrategia comercial va más allá del tradicional captar – vender, ahora el proceso sigue unas etapas que en un futuro nos permitirán reforzar la relación con el cliente: captar - comunicar - vender - satisfacer - fidelizar – prescribir. Y para ello es fundamental el desarrollo del departamento de atención al cliente, es nuestra herramienta de contacto con el cliente y de él depende en gran medida la percepción que él tenga de nosotros. Por tanto, no debemos descuidar nunca este departamento y contemplar su funcionamiento dentro de la estrategia de marketing de la empresa.


La foto es de gonzalezsanchez

jueves, enero 07, 2010

Lo inaceptable [Plácido Fajardo]



Hace unos días entrevisté al Director General de una Compañía americana, presente en España, donde cuenta con casi 500 empleados y varios cientos de millones de euros de facturación. A medida que la charla avanzó y la confianza se generó, supe el motivo principal por el que quería dejar la empresa, en la que llevaba más de 5 años y una promoción. Su nuevo jefe europeo le faltaba el respeto de muy diferentes formas.
Uno ya está casi curado de espanto, pero la verdad es que me dejó perplejo lo que me contó. Una de las lindezas de su jefe era llamarle habitualmente a casa ¡a las tres de la mañana!!! Al parecer tenía insomnio y dedicaba las noches a trabajar, incluidas las llamadas a los colaboradores.
Yo había vivido (escasamente, por fortuna) las llamadas en fin de semana, y había oido reuniones en sábado e incluso en domingo como parte de la culturilla de alguna empresa, pero lo de llamarte el jefe a las tres de la mañana...! A mi me daría un pasmo que tendría que llamar al 112.
Sé que lo anterior es un caso extremo, muy excepcional, pero real y cierto (tanto es así que tres colaboradores directos del mencionado jefe se han marchado en el último año en varios países, cosa que no es de extrañar).
Las interferencias en la vida personal, especialmente de los aguerridos directivos, pueden llegar a constituir verdaderas faltas de respeto que me parece habría que cortar de raiz. Lamentablemente hay quien abusa, sobre todo de los más débiles o dóciles, pero hay cosas que no se deberían tolerar, por mucho compromiso que se tenga hacia una organización y hacia quienes la dirijan, ¿no creen?.
Antes hay que estas cosas se repitan, ¿no deberían trazarse las líneas de lo que uno entiende por respeto personal?, ¿o quizás esto no debería ser necesario?.
Los límites de lo aceptable no son iguales para todo el mundo. Hay quien tiene marcadas las líneas rojas de su intimidad más amplias y quien las tiene más estrechas. Eso es parte de lo que nos hace diferentes. ¿Habría que ser sensible a ello, tratando a cada uno en función de sus preferencias, o debería haber un mínimo de sentido común?.
Hay una gran organización en la que muchos directivos presumen el lunes de las llamadas de altos directivos que han tenido durante el fin de semana. Lógicamente gana aquel que ha sido llamado por el directivo de mayor rango. Hay otra que celebra sus comités de dirección en sábado, habitualmente.
¿Están locos estos romanos, como decía Asterix? Ojo, porque ¡¡ambas tienen unos envidiables resultados de negocio!!


La foto es de tecnicalia

martes, enero 05, 2010

Feliz Navidad y Feliz 2010 [Eugenio de Andrés]

Llegan las navidades y el 2009 toca a su fin. Lo que ha sido un año económicamente muy difícil, para nosotros como equipo ha sido un año muy interesante:
- Hemos conseguido lanzar este blog, nuestro primer proyecto en común, logrando crear, según vuestros propios comentarios, un producto atractivo donde hemos publicado 50 artículos en nuestro primer año.
- Nuestras reuniones periódicas se han convertido en un foto de intercambio de visiones y experiencias, muy enriquecedoras.
- En octubre logramos publicar nuestro primer libro conjunto "Los 10 Retos de Silvia", donde coordinados por Carlos Sánchez cocreamos una atractiva pieza para la gente de los Departamentos de RRHH, del cual se han vendido más de 7000 ejemplares hasta la fecha gracias a la distribución con Expansión.

Hemos participado en fotos, artículos y programas de radio, pero sobre todo, con lo que más me quedo, es con que un grupo de grandes profesionales del mundo de los RRHH, del que me siento muy orgulloso de pertenecer, se ha convertido en un equipo generoso, divertido y con muchas ganas de hacer cosas interesantes juntos.
Todo el equipo Jorge Cagigas, Carlos Espinosa, Plácido Fajardo, Javier Martín de la Fuente, Ignacio Mazo, Antonio Peñalver, Carlos Sánchez, Juan Pablo Ventosa y yo mismo os deseamos unas felices fiestas y un 2010 con menos crisis y mucha más ilusión.
No veremos de nuevo el año que viene a mediados de Enero, donde os seguiremos provocando en el blog y con otras muchas y variadas iniciativas.
¡Disfrutad mucho!


La foto es de ZDC

lunes, enero 04, 2010

Año nuevo, Tiempo nuevo [Nuria Chinchilla]



Una vez más estrenamos año con cientos de páginas por escribir. Los que habéis asistido a mis sesiones sobre Gestión del Tiempo o habéis leído el libro “Dueños de nuestro destino” ya tenéis unas cuantas pistas para saber invertir mejor el tiempo y frenar a sus ladrones. Pero hay algo más de fondo para ser sabios ante la realidad trepidante que nos toca vivir. Esta entrevista con un Tuareg del Sahara nos puede ayudar a la reflexión sobre el reloj y nuestro tiempo.
TÚ TIENES EL RELOJ… YO TENGO EL TIEMPOEntrevista realizada por VÍCTOR M. AMELA a: MOUSSA AG ASSARID.
No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles…!
Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo.
- ¡Qué turbante tan hermoso…!
- Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.
- Es de un azul bellísimo…
- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados…
- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?
- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.
- ¿Por qué?
- Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.
- ¿Quiénes son los tuareg?
- Tuareg significa “abandonados”, porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: “Señores del Desierto”, nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.
- ¿Cuántos son?
- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece… “¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!”, denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.
- ¿A qué se dedican?
- Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio…
- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?
- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.
- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba… Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre… Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!
- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..
- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas… Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.
- Saber eso es valioso, sin duda…
- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!
- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!
- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?
- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro…
- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja…
- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté… Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua… y sentí ganas de llorar.
- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?
- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso…
- ¿Tanto como eso?
- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos… Yo tendría unos doce años, y mi madre murió… ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.
- ¿Qué pasó con su familia?
Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa… Entendí: mi madre estaba ayudándome…
- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo…
- Y lo logró.
- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.
- ¡Un tuareg en la universidad. ..!
- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella… Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra… Aquí, por la noche, miráis la tele.
- Sí… ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?
- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa… En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!
- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde…
- Fascinante, desde luego…
- Es un momento mágico… Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor… La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor…
- Qué paz…
- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo
La foto es de buganvilla y baobab