
Antes de nada, quiero aclarar que a lo que me rindo es al impacto mediático del fútbol, en la época juvenil, en la que practicaba deporte, los del baloncesto - grupo al que yo pertenecía- y los del fútbol no nos llevábamos demasiado bien, y en concreto nosotros solíamos minusvalorar a los "futboleros" que además eran legión y mayoría, quizás nosotros nos consideráramos diferentes y en algún momento, creo yo, un poco elitistas. Es por eso quizás, por lo que a pesar de gustarme prácticamente todos los deportes he estado alejado del fútbol. Me ha sorprendido el eco que están consiguiendo las victorias de nuestra selección española de fútbol en el Mundial de Sudáfrica, he recibido SMS's y correos electrónicos de colegas y amigos de muchos países felicitándome por el juego de la selección, muchos de ellos saben que el fútbol desde luego no es mi pasión y aún así lo han hecho. A veces me pregunto, si no somos un país excesivamente paradójico, capaces de lo mejor y de lo peor casi sin solución de continuidad y sin una coherencia, y si eso no estará influyendo en nuestros vaivenes sociales, políticos, económicos, quizás sí pero todavía no alcanzo a ver las correlaciones de forma clara.
Ahora bien, a lo que no me rindo es a seguir combatiendo la simpleza - que no simplicidad- de la condición humana, lo del pulpo Paul reconozco que me tiene un poco fuera de mí, siempre el ser humano ha buscado las respuestas al futuro, más allá de la lógica racional, el famoso oráculo de Delfos hace más de 27 siglos era un faro donde se iluminaba el futuro - si no han ido les recomiendo que vayan ya que es un lugar de los que yo denomino "con magia"-; dicen que muchos de los famosos y de los políticos y estadistas han acudido y siguen acudiendo con cierta frecuencia a adivinos y futurólogos tratando de atisbar, vislumbrar y escudriñar el futuro y la mayoría de las veces "su futuro", pero reconózcanme que lo del pulpo alemán tiene poco fundamento. Confundir "causalidad" con "casualidad" es fácil en la pronunciación pero semánticamente no ofrece ninguna duda. Pensar que el pulpo elige la caja correspondiente donde dentro se encuentra algo de alimento, y que la caja que elige en primer lugar es la del ganador del partido en cuestión suena un poco a chiste. ¿Conciben ustedes, por muy remota que ésta sea , alguna correlación? Yo desde luego no, y además rechazo cualquier tipo de conexión en este sentido. ¿Dejarían ustedes en manos del citado pulpo algunas de sus impotantes decisiones profesionales, personales o familiares y tomarían aquella que el pulpo eligiera? ¿ Se imaginan que el nuevo sistema de toma de decisiones en las empresas dependiera de la elección que el pulpo que cada empresa tuviera, para ver si el presupuesto a aprobar es el expansivo o el restrictivo, si aumentamos o reducimos personal, si lanzamos éste o aquél producto, etc...?
Sólo se me ocurre que el Zoo donde se encuentra el pulpo Paul haya diseñado una campaña de markéting y que a partir de ahora las visitas al mismo se multipliquen, y el pulpo se convierta en un animal enseña del Zoo al igual que otros tienen Pandas, Gorilas, Tigres albinos que son un reclamo. Ya veremos qué pasa.
Por cierto, dicho esto, espero que el domingo nuestra selección consiga el ansiado trofeo y seamos campeones del mundo también en fútbol, como ya lo hemos sido en otros deportes, y si no fuera así, estas últimas semanas han ocurrido hechos que desde luego han cambiado la percepción de muchos aspectos en nuestra sociedad, vamos a ver si ésto continúa después del mundial o volvemos de nuevo a donde lo dejamos hace ahora un mes.
Ahora bien, a lo que no me rindo es a seguir combatiendo la simpleza - que no simplicidad- de la condición humana, lo del pulpo Paul reconozco que me tiene un poco fuera de mí, siempre el ser humano ha buscado las respuestas al futuro, más allá de la lógica racional, el famoso oráculo de Delfos hace más de 27 siglos era un faro donde se iluminaba el futuro - si no han ido les recomiendo que vayan ya que es un lugar de los que yo denomino "con magia"-; dicen que muchos de los famosos y de los políticos y estadistas han acudido y siguen acudiendo con cierta frecuencia a adivinos y futurólogos tratando de atisbar, vislumbrar y escudriñar el futuro y la mayoría de las veces "su futuro", pero reconózcanme que lo del pulpo alemán tiene poco fundamento. Confundir "causalidad" con "casualidad" es fácil en la pronunciación pero semánticamente no ofrece ninguna duda. Pensar que el pulpo elige la caja correspondiente donde dentro se encuentra algo de alimento, y que la caja que elige en primer lugar es la del ganador del partido en cuestión suena un poco a chiste. ¿Conciben ustedes, por muy remota que ésta sea , alguna correlación? Yo desde luego no, y además rechazo cualquier tipo de conexión en este sentido. ¿Dejarían ustedes en manos del citado pulpo algunas de sus impotantes decisiones profesionales, personales o familiares y tomarían aquella que el pulpo eligiera? ¿ Se imaginan que el nuevo sistema de toma de decisiones en las empresas dependiera de la elección que el pulpo que cada empresa tuviera, para ver si el presupuesto a aprobar es el expansivo o el restrictivo, si aumentamos o reducimos personal, si lanzamos éste o aquél producto, etc...?
Sólo se me ocurre que el Zoo donde se encuentra el pulpo Paul haya diseñado una campaña de markéting y que a partir de ahora las visitas al mismo se multipliquen, y el pulpo se convierta en un animal enseña del Zoo al igual que otros tienen Pandas, Gorilas, Tigres albinos que son un reclamo. Ya veremos qué pasa.
Por cierto, dicho esto, espero que el domingo nuestra selección consiga el ansiado trofeo y seamos campeones del mundo también en fútbol, como ya lo hemos sido en otros deportes, y si no fuera así, estas últimas semanas han ocurrido hechos que desde luego han cambiado la percepción de muchos aspectos en nuestra sociedad, vamos a ver si ésto continúa después del mundial o volvemos de nuevo a donde lo dejamos hace ahora un mes.
La fotografía aparece en http://maestromason.blogspot.com/2010/06/el-futbol-y-la-masoneria.html
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