jueves, junio 17, 2010

Pasión por las Personas [Eugenio de Andrés]


Hoy nadie se extraña si un directivo afirma que la gente es su recurso más importante, su principal activo. Podríamos volver a echar un vistazo a esos bonitos cuadros con los “principios” de la compañía y veríamos como uno de ellos también se refiere a la importancia de los empleados. ¿Tendrán interiorizado este aspecto las empresas para las que trabajamos y las que nos rodean? Yo creo que no, y a además pienso que la mayor parte de las empresas cuentan con muy pocas personas, siendo generoso, que se identifiquen con la empresa, que estén orgullosas de trabajar en ella, que sientan los colores...

Por ello me gustaría traer a colación tres pequeñas reflexiones que ponen la “Pasión por las Personas” como eje central del futuro de cualquier empresa:

- Yvon Chouinard (Fundador de la Compañía Patagonia) decía “es imposible hacer un producto de mucha calidad sin tener a la vez un entorno de trabajo de mucha calidad. Todo está ligado: producto de calidad, servicio al cliente de calidad, puesto de trabajo de calidad y calidad de vida de tus empleados”.

- Juan Roig, Presidente de Mercadona, tiene un lema que sirve de motor en su cadena de supermercados: “Personas fieles y contentas, consiguen clientes fieles y contentos”.

- Kenneth Blanchard complementaba “si tratamos a aquellos que atienden al cliente como si fueran las personas más importantes de la empresa, ellos tratarán a los clientes como si fueran las personas más importantes del mundo. Si los profesionales de la empresa son tratados como ganadores y se perciben a sí mismos como ganadores, la satisfacción del cliente y la productividad vendrán naturalmente”.

¿Y cuál es la llave del éxito? Pues igual que con los clientes. Conseguir que la “Pasión por las Personas” cale en los directivos de la organización; y tratando a cada persona como nos gustaría que nos tratase nuestro jefe.

Construyamos empresas donde prime la sonrisa, el mirarse a la cara para decirse las cosas (buenas y malas), la confianza en el otro sin pensar en que se estará “escaqueando”; donde dediquemos tiempo a las personas, a dirigirlas, corregirlas, formarlas, reconocerlas; donde no digamos “no me vale fulanito” hasta haber puesto realmente toda nuestra capacidad directiva en aprovechar todo su potencial; donde nos alegremos de los éxitos del equipo. Diseñemos lugares donde no hablemos de empleados sino (como hace Starbucks) de “partners” o “socios”.

Una gran parte del éxito de las organizaciones se mide por la calidad de sus directivos, si estos consiguen el doble compromiso empresa-personas, es decir la ”Pasión por los Clientes” como consecuencia de la “Pasión por sus Personas” no habrá quién pare su organización. Y esto no es difícil, es cuestión de ir paso a paso, de ir sin prisa pero sin pausa.

Como dice la canción de Joan Manuel Serrat “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.


La fotografía aparece en gonzo22.wordpress.com/2008/11/29/gente_normal/

1 comentarios:

Phoenix dijo...

Tienes mucha razón Eugenio. Trabajo por ahora en una de esas empresas que alardéan de que su principal activo son las personas, principal activo porque no tienen nada ni dificios, ni ordenadores, ni material de oficina,... supongo que lo tendrán todo en IPFs y en cuentas por cobrar, pero te puedo asegurar que si concebimos la palabra activo como aquel que "siente pasión por sus colores" en la multinacional para la que trabajo hay 4 y de esos 3 por dinero la dejarían de lado y el otro continuaría en ella porque nadie le ha ofrecido nada.

Una empresa no puede permitirse el lujo de hablar del personal si no lo cuida y mima, es muy triste ver como te dicen que eres lo más importante y luego te tratn como tu has dicho. La mejor muestra del trato y sentimiento de unos colores, es ver si en una empresa hay rotación elevada de personal, si la hay, se demuestra que el trabajador no está agusto y que la empresa no considera que seas un activo a considerar, somos un numero y conforme te vas ponen a otro y si hay exceso te tiran en 15 días, es así de triste. SIMPLEMENTE quiero FELICITAR a aquellas empresas que realmente consideran a sus empleados como activos y no como números.

Un saludo, Phoenix.