
Asistía esta mañana a una conferencia sobre las cualidades del directivo en nuestro entorno global, que además está permanentemente conectado gracias a la expansión de las redes sociales, y que algunos comienzan a llamar "Wikieconomía". El ponente, al referirse al liderazgo, ha mencionado un estudio emitido por The Conference Board (consultar información sobre esta organización en http://www.conference-board.org) a propósito de las carencias que los líderes en esta próxima década han de evitar. A saber:
* Aversión al riesgo
* Soberbia
* Inmovilismo
* Control excesivo
* No enfrentar a tiempo las situaciones difíciles
Sinceramente, a mí me han parecido que estas recomendaciones son atemporales. Aunque parece razonable admitir que en una sociedad cada vez más conectada e informada, los líderes deberían tener todavía más respeto y prudencia a la hora de decidir y comunicar de la que siempre les han sido exigibles. Su credibilidad va en ello. Lamentablemente, tenemos la sensación que, de un tiempo a esta parte, contamos con demasiados ejemplos de cómo conducirse justamente de manera opuesta a las recomendaciones listadas más arriba. En el ámbito político y en el económico.
Por supuesto que la labor del que está al frente de algo es muy complicada, y que el que "decide se equivoca", como hemos oído decir esta mañana al primer mandatario (aunque algo similar se podría poner en boca de otros muchos políticos, con independencia de la ideología). Lo que ocurre es que algunos errores y descoordinaciones tienen tintes similares a los que comenten los principiantes, y según a qué niveles, no son admisibles.
El fenómeno "wiki" se va extendiendo rapidamente, de forma vírica, ya que es una de sus características precisamente. Es clave tener presente que ahora más que nunca, el talento, el conocimiento, no está concentrado en unas manos o es posesión de unos pocos, sino que es compartido, diseminado y abierto. Por ello, también más que nunca, la "escucha activa" será crítica para aportar las mejores soluciones. En cualquier ámbito, porque las atalayas se han evaporado.
* Aversión al riesgo
* Soberbia
* Inmovilismo
* Control excesivo
* No enfrentar a tiempo las situaciones difíciles
Sinceramente, a mí me han parecido que estas recomendaciones son atemporales. Aunque parece razonable admitir que en una sociedad cada vez más conectada e informada, los líderes deberían tener todavía más respeto y prudencia a la hora de decidir y comunicar de la que siempre les han sido exigibles. Su credibilidad va en ello. Lamentablemente, tenemos la sensación que, de un tiempo a esta parte, contamos con demasiados ejemplos de cómo conducirse justamente de manera opuesta a las recomendaciones listadas más arriba. En el ámbito político y en el económico.
Por supuesto que la labor del que está al frente de algo es muy complicada, y que el que "decide se equivoca", como hemos oído decir esta mañana al primer mandatario (aunque algo similar se podría poner en boca de otros muchos políticos, con independencia de la ideología). Lo que ocurre es que algunos errores y descoordinaciones tienen tintes similares a los que comenten los principiantes, y según a qué niveles, no son admisibles.
El fenómeno "wiki" se va extendiendo rapidamente, de forma vírica, ya que es una de sus características precisamente. Es clave tener presente que ahora más que nunca, el talento, el conocimiento, no está concentrado en unas manos o es posesión de unos pocos, sino que es compartido, diseminado y abierto. Por ello, también más que nunca, la "escucha activa" será crítica para aportar las mejores soluciones. En cualquier ámbito, porque las atalayas se han evaporado.
La fotografía es de la web pradero.wordpress.com/2007/02/22/el-carinometro/
1 comentarios:
Los errores de principiante los suelen cometer principiantes. Si no es así, no puedo entenderlo. Ser principiante no depende de los años que se tiene o se ha trabajado, sino de haber o no haber realizado la función antes. Si no, ¿alguien que ha tropezado en la misma piedra? Es tan humano...
Publicar un comentario en la entrada