
El otro día leyendo un informe sobre escuelas de negocio en España, pensé:
En España necesitaríamos menos escuelas de negocios para aprender “administración de empresas” y más que enseñasen “creación de empresas”.
Necesitamos muchos emprendedores en España. Ahora bien, como me dice mi amigo Borja Adsuara se habla mucho de los “emprendedores” y poco de los “continuadores”.
Los españoles somos especialistas en empezar muchas cosas y no terminar ninguna, porque actuamos a impulsos y nos dispersamos. Por cierto, las mujeres ya representan el 33% de los empresarios autónomos en España. (artículo)
Montar una empresa es relativamente fácil, aunque España ocupa el puesto 62 en facilidad para hacer negocios. (artículo) ¿No le dará verguenza a nuestro gobierno?
Pero, ¿Por qué fracasan tantas empresas que empiezan?
El informe “La Empresa Española” elaborado por el servicio de estudios del Consejo Superior de Cámaras concluye lo siguiente:
- Un año después de su creación sobrevive aproximadamente el 80% de las empresas.
- El segundo año sobrevive alrededor del 70%.
- A los cuatro años, sólo sobrevive algo más del 50%. Sin embargo, superado el umbral de los cuatro primeros años, el cierre de empresas decrece considerablemente.
Es decir el secreto está no sólo en la creación, sino en la continuación de la empresa, al menos 4 años.
¿Nos preparan las escuelas de negocio para los primeros 4 años de vida de una empresa?
¿Nos preparan las escuelas de negocio para la economía de guerra de esos primeros años, el no tener un duro para nada, para el dolor de estómago de no poder pagar a un proveedor y andar siempre en números rojos?¿Nos preparan a no poder cobrar un salario durante muchos meses para que cobre el resto del equipo? ¿Nos preparan para comprender que los Business plan son papel mojado los primeros años?
Leyendo otro informe, éste aportaba una característica sobre las empresarias: creamos negocios más sólidos y fuertes, con menor crecimiento por asumir menos riesgos y ser más prudentes. (artículo)
¿Será quizás porque las mujeres somos más constantes? Montar una empresa es, profesionalmente hablando, como tener un hijo. No sólo concebimos una criatura, sino que la alimentamos y la sacamos adelante, hasta que puede valerse por sí misma.
En España necesitaríamos menos escuelas de negocios para aprender “administración de empresas” y más que enseñasen “creación de empresas”.
Necesitamos muchos emprendedores en España. Ahora bien, como me dice mi amigo Borja Adsuara se habla mucho de los “emprendedores” y poco de los “continuadores”.
Los españoles somos especialistas en empezar muchas cosas y no terminar ninguna, porque actuamos a impulsos y nos dispersamos. Por cierto, las mujeres ya representan el 33% de los empresarios autónomos en España. (artículo)
Montar una empresa es relativamente fácil, aunque España ocupa el puesto 62 en facilidad para hacer negocios. (artículo) ¿No le dará verguenza a nuestro gobierno?
Pero, ¿Por qué fracasan tantas empresas que empiezan?
El informe “La Empresa Española” elaborado por el servicio de estudios del Consejo Superior de Cámaras concluye lo siguiente:
- Un año después de su creación sobrevive aproximadamente el 80% de las empresas.
- El segundo año sobrevive alrededor del 70%.
- A los cuatro años, sólo sobrevive algo más del 50%. Sin embargo, superado el umbral de los cuatro primeros años, el cierre de empresas decrece considerablemente.
Es decir el secreto está no sólo en la creación, sino en la continuación de la empresa, al menos 4 años.
¿Nos preparan las escuelas de negocio para los primeros 4 años de vida de una empresa?
¿Nos preparan las escuelas de negocio para la economía de guerra de esos primeros años, el no tener un duro para nada, para el dolor de estómago de no poder pagar a un proveedor y andar siempre en números rojos?¿Nos preparan a no poder cobrar un salario durante muchos meses para que cobre el resto del equipo? ¿Nos preparan para comprender que los Business plan son papel mojado los primeros años?
Leyendo otro informe, éste aportaba una característica sobre las empresarias: creamos negocios más sólidos y fuertes, con menor crecimiento por asumir menos riesgos y ser más prudentes. (artículo)
¿Será quizás porque las mujeres somos más constantes? Montar una empresa es, profesionalmente hablando, como tener un hijo. No sólo concebimos una criatura, sino que la alimentamos y la sacamos adelante, hasta que puede valerse por sí misma.
La fotografía es del blog guiasenior.com
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