
Recuerdo desde muy pequeño cuantas veces nuestros mayores nos decían "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy" y uno en su ignorancia hacía lo que le venía en gana...
El mundo empresarial que nos ha tocado vivir se caracteriza, entre otras cosas, por la velocidad, es muy cambiante y vivimos avocados a un cortoplacismo frenético porque tenemos que aportar una serie de resultados. Por ello, actualmente, cada vez "se demanda más y que sea mejor" a nuestros jefes o managers.
EL dilema está servido. Por un lado, tenemos que cumplir con lo que se espera... Es decir, alcanzar los objetivos y lograr los resultados económicos. Por otra parte, se nos pide que lo anterior se realice consiguiendo altos niveles de desempeño, siendo eficientes, y al mismo tiempo, que nuestros colaboradores y stakeholders (personas a las que afecta nuestro trabajo y que tienen alguna relación de interés respecto de nuestro desempeño) reciban un impacto positivo del mismo que contribuya a retener el talento y mantener o aumentar el nivel de motivación y compromiso de aquellos.
Cada vez más en los foros de debate, sesiones de coaching, blogs, etc., surgen estos temas para encontrar el camino adecuado. No es fácil pero no es imposible y tampoco vale decir que es muy dificil y no hacer nada. Por ello, recordando la frase que citaba al principio, cada vez encuentro más personas preocupadas y ocupadas que recomiendan algunas ideas y consejos para ser mejores profesionales en este sentido.
Recojo algunas de ellas: si quieres que la actividad del día a día no te coma, "no te lamentes, actúa y toma las riendas"; si quieres ocuparte de verdad por la salud y motivación de tu equipo, "no analices tanto busca soluciones y aplicalas y, sino funciona, repite el proceso"; si quieres encontrarle sentido y valor a lo que haces en tu trabajo, "preguntate: ¿para qué haces lo que haces?" y; por último, si quieres desarrollar y motivar eficazmente a tu equipo, empieza por ti mismo y da ejemplo.
Lo dicho, puedes aprovechar "ahora" para poner en practica lo comentado.
El mundo empresarial que nos ha tocado vivir se caracteriza, entre otras cosas, por la velocidad, es muy cambiante y vivimos avocados a un cortoplacismo frenético porque tenemos que aportar una serie de resultados. Por ello, actualmente, cada vez "se demanda más y que sea mejor" a nuestros jefes o managers.
EL dilema está servido. Por un lado, tenemos que cumplir con lo que se espera... Es decir, alcanzar los objetivos y lograr los resultados económicos. Por otra parte, se nos pide que lo anterior se realice consiguiendo altos niveles de desempeño, siendo eficientes, y al mismo tiempo, que nuestros colaboradores y stakeholders (personas a las que afecta nuestro trabajo y que tienen alguna relación de interés respecto de nuestro desempeño) reciban un impacto positivo del mismo que contribuya a retener el talento y mantener o aumentar el nivel de motivación y compromiso de aquellos.
Cada vez más en los foros de debate, sesiones de coaching, blogs, etc., surgen estos temas para encontrar el camino adecuado. No es fácil pero no es imposible y tampoco vale decir que es muy dificil y no hacer nada. Por ello, recordando la frase que citaba al principio, cada vez encuentro más personas preocupadas y ocupadas que recomiendan algunas ideas y consejos para ser mejores profesionales en este sentido.
Recojo algunas de ellas: si quieres que la actividad del día a día no te coma, "no te lamentes, actúa y toma las riendas"; si quieres ocuparte de verdad por la salud y motivación de tu equipo, "no analices tanto busca soluciones y aplicalas y, sino funciona, repite el proceso"; si quieres encontrarle sentido y valor a lo que haces en tu trabajo, "preguntate: ¿para qué haces lo que haces?" y; por último, si quieres desarrollar y motivar eficazmente a tu equipo, empieza por ti mismo y da ejemplo.
Lo dicho, puedes aprovechar "ahora" para poner en practica lo comentado.
La fotografía es de diegobacha.files.wordpress.com
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada