
El jefe ingeniero suele plantear hasta el más nimio problema como una integral triple o una ecuación diferencial irresoluble (esto le lleva a ser un tanto lento tomando decisiones). Si no puede convertir su problema en una integral triple, ahoga su frustración montando una hoja de cálculo de 4000×4000, o desarrollando el mismo una aplicación que le permita modelizarlo. En definitiva, se centran en los detalles analíticos despreciando todo lo demás. Es un curioso ser que confunde los fines con los medios. Por ejemplo, la mayoría de la gente sabe que la tecnología siempre es un medio para hacer algo, menos el jefe ingeniero, que suele convertirla en un fin en sí misma (sin importar su valor real). Suele decir cosas del tipo: “en mi empresa hemos desarrollado una tecnología cuántica que permite hacer el pino con las orejas mientras juegas al tetris en la PDA” (normalmente este tipo de frase se acompaña con una mirada de superioridad…). Fascinante ¿verdad?
La mayor estupidez de este tipo de jefe es que al dedicarse a sus “cositas” (“¡vaya!, no me funciona el Scalextric de la oficina, voy a ver si lo puedo arreglar…”), suele olvidar que trabaja con personas. Quizás por eso, es muy raro que una empresa dirigida por ingenieros tenga un departamento de recursos humanos (mejor dicho “personal”), que vaya más allá de hacer nóminas o tramitar despidos. Curiosa coincidencia…
Además, el jefe ingeniero nunca (repito, ¡NUNCA!) será capaz de admitir que no sabe algo (no está programado para decir “no lo sé”). Por otro lado, conseguir que un jefe ingeniero admita un error es un hecho heroico, sólo al alcance de otro jefe, más jefe y más ingeniero. Y por supuesto, si sus modelos analíticos (ecuaciones) fallan, es capaz de echarle la culpa al mundo, por no ajustarse correctamente a ellos.
P.D: sé de lo que hablo, tengo la desgracia de ser ingeniero… Eso sí, ingeniero informático, que somos menos ingenieros… ¿no?
La mayor estupidez de este tipo de jefe es que al dedicarse a sus “cositas” (“¡vaya!, no me funciona el Scalextric de la oficina, voy a ver si lo puedo arreglar…”), suele olvidar que trabaja con personas. Quizás por eso, es muy raro que una empresa dirigida por ingenieros tenga un departamento de recursos humanos (mejor dicho “personal”), que vaya más allá de hacer nóminas o tramitar despidos. Curiosa coincidencia…
Además, el jefe ingeniero nunca (repito, ¡NUNCA!) será capaz de admitir que no sabe algo (no está programado para decir “no lo sé”). Por otro lado, conseguir que un jefe ingeniero admita un error es un hecho heroico, sólo al alcance de otro jefe, más jefe y más ingeniero. Y por supuesto, si sus modelos analíticos (ecuaciones) fallan, es capaz de echarle la culpa al mundo, por no ajustarse correctamente a ellos.
P.D: sé de lo que hablo, tengo la desgracia de ser ingeniero… Eso sí, ingeniero informático, que somos menos ingenieros… ¿no?
La foto es de definicionabc
1 comentarios:
Estimado Juan Carrion:
En mi propia experiencia yo he tenido mejor suerte teniendo jefes ingenieros que contadores o administradores... es terrible trabajar con estos últimos siempre debes de centrar tu atención en detalles no relevantes en vez de hacerlo en los objetivos... ¿triste no? mientras que en cuestión de RH es un departamento terrible siempre prejuzgando y retrazando las cosas de una manera considerable es más un gran proyecto se vuelve inalcanzable por su excesivo análisis además que durante este análisis no da crecimiento a la gente que en lo personal preferiría no enfrentarme a un departamento de RH con esas características... En mi parecer un jefe ingeniero eficienta el trabajo logra resultados en poco tiempo y permite que su gente realice otras actividades, además alienta a sus empleados a ser mejores tanto en el trabajo como en la vida... claro todo esto en mi propia experiencia... como dice el dicho: Cada quien habla de como le va en la feria...
PD. Añoro volver a tener un jefe ingeniero!!!!!!
Saludos;
Ivan Alejandro Estrada
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