lunes, enero 25, 2010

Up in the air [Plácido Fajardo]




El sábado fui al cine sin saber muy bien de qué iba la película. Mi mujer me había dicho que me gustaría, pues iba a resultarme familiar. Y la verdad es que no me defraudó. El argumento aborda la vida de un directivo americano que trabaja en una firma dedicada a la transición de carreras, por decirlo de manera elegante. En realidad, el protagonista -famoso en la vida real por su irresistible éxito con las señoras-, se ocupa de comunicar despidos a los empleados de sus empresas cliente, que ponen en sus manos la gestión de tan delicado momento. Su vida trascurre entre aviones (de ahí el título de la película) viajando por todo el país, lo que le ha convertido en un adicto del mundo "business class".
Mientras veía las entrevistas de despidos recordaba tantas ocasiones parecidas que venían a mi cabeza en primera persona. Intentaba ponerme en la piel de quienes reciben la noticia sin la menor sospecha, como un jarro de agua fría. Veía sus diferentes reacciones y venían a mi cabeza reacciones parecidas vividas en mi propio despacho, desde la incredulidad al llanto o la ira.
Pocas ocasiones son tan representativas del respeto real a las personas como el momento de la comunicación de su despido. Todo el cuidado en la preparación es poco. Las formas son tan importantes como el fondo. Y además, es lo que se recuerda pasado el tiempo. En la película llegan a plantearse la realización de despidos por internet, mediante video-entrevistas, ¿os imaginais?. Con la perspectiva de los años uno recuerda sobre todo cómo le trataron al despedirle, qué le dijeron y de qué manera. Y eso termina siendo más importante aún que el hecho mismo de haber sido despedido. Esto lo he ido aprendiendo a lo largo de mi carrera, me lo han dicho de vez en cuando personas a las que yo mismo he tenido que comunicar la decisión, con la mayor delicadeza de la que he sido capaz.
¿Realmente cuidamos estas cosas en nuestras empresas? ¿Con la oleada de despidos propia de la macro-crisis, no estamos pasando por alto las más mínimas normas de respeto debido? Afortunadamente las compañías de outplacement y reorientación tienen grandes profesionales que lo hacen genial pero, ¿se utilizan en la medida que sería necesario?
Os recomiendo entusiastamente la película. Los que estáis en este mundo de las personas en las organizaciones vereis un montón de "lugares comunes", y además pasaréis un rato divertido y emotivo.

La foto es de 24cuadros por segundo