miércoles, noviembre 04, 2009

¿Cómo? ¿Que no ha escrito usted nada todavía sobre valores? [Juan Pablo Ventosa]

Desde hace meses vengo observando en este mismo Blog y en otros que con cada vez más frecuentes los comentarios en torno a cultura y valores. Yo mismo acabo de escribir un par de artículos sobre ello, cada día leo algo nuevo sobre el tema y sé de bastantes profesionales de mi entorno que están preocupados por el asunto y tienen parte de sus reflexiones publicada aquí o allá.
¿Cómo? ¿Que no has escrito nada sobre cultura y valores? Parece la pregunta del momento. Los argumentos que todos esgrimimos son similares y las conclusiones bastante convergentes.


No repetiré los argumentos pero sí destacaré cuatro de estas conclusiones que tomo como provisionales y sujetas aún a discusión con todas las matizaciones que ustedes quieran:

1. Que en estos momentos ya no se trata tanto de cultivar ni reforzar nuestros valores distintivos sino de recoger los frutos de lo que se haya hecho en el pasado en forma de compromiso, de entusiasmo y de fortaleza por parte de nuestra gente.

2. Que, al margen de lo que cada uno en su entorno haya hecho o dejado de hacer al respecto, la crisis nos está obligando a todos a añadir ciertos valores adaptativos (austeridad, resistencia a la adversidad y similares) y que si logramos incorporarlos puede darnos cierta ventaja en estos momentos.

3. Que junto a los valores cuyos frutos recogemos y los adaptativos cuya necesidad sentimos estamos frente a un cambio generalizado de valores emergentes en el entorno social fruto del natural juego generacional (el lento relevo de la generación de los nacidos en torno al 60 por los nacidos en torno a los 80 y que se está iniciando en nuestros días).

4. Que ante la relativización socialmente predominante de valores corresponde a las empresas más que nunca una labor “educativa” con respecto a nuestros colaboradores y clientes. Por más que la palabra suene fuerte y nos obligue a ponernos en guardia frente a ella la verdad es que esta labor forma parte de nuestra responsabilidad social corporativa.

En estos momentos las preguntas y las inquietudes en torno a la cultura y los valores son acuciantes no solo entre nosotros, como profesionales y como “pensadores” sobre el asunto, sino entre los que toman las decisiones en las empresas, entre los CEOs. Bueno es que, llegado el momento de responderles, sepamos hacerlo no solo con más preguntas y más inquietudes sino con pistas prácticas, con orientaciones operativas y con evidencias de retorno de la inversión en intangibles.

"Que haberlas haylas".