
Leía hoy en la prensa, el programa de uno del Congreso, que se celebrará en Valencia en breve, de una de las Asociaciones más influyentes en el mundo del comercio de este país, escudriñaba en los ponentes durante los casi dos días que dura el evento y donde la primera jornada se completaba con fantásticos ponentes, directivos de gran prestigio, con un denominador común que es: la crisis económica. Avanzando por el segundo día, iba pensando que había algo que no se abordaba dentro del programa, finalmente ¡¡¡ Uf ¡!!! encontré lo que buscaba desesperadamente, algún ponente que hablara sobre algo que por defecto profesional buscamos. Un conocido y reconocido socio de una empresa de Executive Search o como más habitualmente lo denominamos Headhunter iba a disertar de un tema importante “El valor de las personas”. No sé muy bien, por qué, pero vino a mi mente un interesante artículo de nuestro colega Plácido Fajardo titulado “Don Tancredo” y publicado hace pocos meses en Expansión y Empleo, en el que abordaba este estereotipo de personas y hablaba sobre su actividad de Headhuntig y que lo que le apasiona y cómo lo ven otros de sus colegas de profesión. Creo que un trabajo de búsqueda directa de un directivo o un mando intermedio o incluso un técnico de alta cualificación o especialización, si se hace con esmero y dedicación, es una tarea tremendamente difícil y que requiere una gran profesionalidad. Pero volviendo al tema del título, no es menos cierto que quizás como se decía en nuestra época de la prestación del servicio militar obligatorio “el valor se le supone”. Quizás hecha esta salvedad, lo que tenemos que buscar es si el valor que suponemos que atesoramos cada uno de nosotros converge con la organización en la que estamos o podemos estar, o si bien nosotros estamos en disposición de poner todo nuestro valor al servicio de un proyecto empresarial común. Por otro lado, el título me evocaba un cierto tono de cuantificación, como si a la persona hubiera que asignarle un valor, es decir, este empleado tiene un valor de 9 y éste otro de 7. Las personas tienen un valor “per se”, no es menos cierto que todos debemos ser valorados en la aportación que realizamos a la organización y en el desempeño de nuestras funciones y responsabilidades, ahora bien valorar la persona desde una perspectiva holística es algo que quizás a mi mente humanista le chirría un poco. Los títulos no son definitivos ni definitorios, pero suelen marcar un camino, yo personalmente hubiera titulado la ponencia con algo parecido a “La persona: el valor”.
La foto es de la web galiciaCAD
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