Hace unos días, hablando con un amigo que, tras las vacaciones, se incorporaba al trabajo me comentaba algo así como “…lo peor es que hasta Octubre no hay ningún puente…” lo que hizo que me quedara pensativo y algo mustio…Recordé un personaje de John Le Carré que según describe magistralmente el novelista “vivía para los fines de semana: los lunes y martes solo hablaba de lo que había hecho el fin de semana pasado, los jueves y los viernes de lo que iba a hacer el siguiente”.
Siempre pensé que, para este personaje, los miércoles serían días infernales.Esto es lo que me sugerían las palabras de mi amigo: no había terminado las vacaciones (le quedaban uno o dos días) y ya estaba pensando en el puente que iba a venir en Octubre… ¿tan agostada estaba su vida profesional?
Es un motivo importante de reflexión: si únicamente se vive para los días de fiesta y los laborables suponen una “condenación” bíblica quizá haya que replantearte muchas cosas en la vida: por ejemplo para qué trabajar… Es fácil contestar desde el pragmatismo más cínico: para pagar las facturas (la hipoteca, las letras, el super, los colegios… etc.) pero podemos seguir preguntando: para qué pagas las facturas… (o con más precisión, estas facturas) y seguir preguntando para qué y para qué … hasta llegar a un último para qué: para qué llevas una vida que no disfrutas.La conocida frase de “trabajar para vivir o vivir para trabajar” es lo que emerge del fondo de estos para qué.
Cuantos profesionales no trabajan para disfrutar, para enriquecerse (no materialmente), para desarrollarse… en definitiva para vivir. Cuántos profesionales únicamente trabajan para pagar unas facturas que son consecuencia de un nivel de vida que para poder tenerlo exige renunciar a disfrutarlo.Plantearse que lo único que merece la pena tiempo es lo que hecho el fin de semana pasado o el que viene… hay algo que falla.Si te planteas que lo relevante del trabajo es el próximo puente… plantéate para qué te sirve tu trabajo además de pagar facturas.
4 comentarios:
Tú lo has dicho, pero voy a darle al vuelta, ¿Cuanto trabajadores conoces que no trabajen para pagar las facturas que se deben a su nivel de vida que para disfrutarlo no suponga su renuncia?
Yo me considero uno de esos que trabaja para pagar las facturas, por un simple hecho, "mi horario":
de 8 a 14, y de 16 a 20 ó 21 ó 22 ó 23 ó 24... eso de lunes a viernes.
Phoenix, tienes razón. En realidad todos trabajamos para pagar nuestras facturas. Releyendo veo que quizá no está del todo bien expresado. La intención del artículo es hacer reflexionar a aquellos que estén en un trabajo que no disfrutan a que piensen porqué lo hacen. A un amigo mío, que tenía un horario parecido al tuyo le dijo un vecino (con horario de 08:00 a 15:00 todo el año) que para qué se esforzaba tanto, que si iba a heredar la empresa. La respuesta de mi amigo fue algo así como: "prefiero trabajar 14 horas diarias ilusionado que trabajar siete como tú y estar quemado". Lo importante no es el horario sino la actitud vital y considero importante que todos de vez en cuando nos paremos a pensar cual es nuestra actitud vital y qué jugo le estamos sacando a la vida, trabajando una o ventiuna horas diarias.
Es curioso Iñaki ,porque a mi me hacían esa pregunta antes y ahora ya no, estoy reflexionando sobre el tema y estoy casi dispuesto a dar un vuelco a mi vida, ya que como decía tu a migo merece la pena trabajar mucho , pero sólo si estas ilusionado, sino mejor buscar otro camino , pero dada la situación hay que hacerlo con precaución.
Un saludo, Phoenix
Te agradezco tu comentario. Considero necesario que todos en algún momento nos detengamos un momento y pensemos si lo que estamos haciendo es lo que queremos hacer. ¿Hemos venido a la vida para esto? Esa es básicamente la intención del artículo parar un momento a reflexionar. Otra cosa que no hay que olvidar es lo que dices: dada la situacion hay que hacerlo con precaución. Sí, especialmente ahora quizá no es el momento para hacer el cambio pero sin duda sí lo es para pensar (con antelación) qué cambio quieres hacer y tenerlo claro para cuando surja la ocasión.
un abrazo
iñaki
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