
Nos fuimos con ella y al volver tras las vacaciones estivales, la crisis sigue aquí.
Con este escenario en las organizaciones tienen un gran desafío que consiste en cómo gestionar de forma eficiente a las personas en un entorno tan adverso. Para poder superarlo tenemos que vencer las inercias y ser capaces de crear nuevas soluciones, para lo cual es importante tener en cuenta:
Disipar el miedo
El miedo inmoviliza, impide la creatividad, ahoga el talento, provoca que los profesionales mermen su nivel de aportación, y multiplica el trabajo de sus responsables. Para combatirlo tenemos que ser capaces de crear un entorno de confianza, desmitificar el error y fomentar la responsabilidad.
Saciar las necesidades de información
En una situación como la actual, las personas desarrollan una sed terrible de información, que debemos satisfacer debidamente para evitar que se generen recelos y desconfianza. La desinformación provoca el efecto de “relleno de huecos”, donde cada uno da sentido a los datos que tiene, inventándose el resto. La mejor herramienta para trabajar este aspecto es la transparencia, estableciendo canales de comunicación eficaces y procurando que todo el mundo tenga la información que necesita en cada momento.
Crear equipo
Nada crea más desconfianza y es fuente de tantos problemas como sentirse excluido. Es muy importante trabajar el orgullo de pertenencia, el sentimiento de equipo. Compartir el proyecto, explicar los objetivos, la situación, la estrategia, en definitiva hacer que cada profesional lo sienta como suyo. Conseguir que cada persona se sienta parte de algo más grande, que no está solo, y que los problemas se superarán entre todos.
Fortalecer el liderazgo
Es momento de tener buenos líderes, buenos directores de personas, capaces de buscar la mejor idea para la empresa, sea suya o de un compañero, abiertos al cambio, capaces de admitir críticas y de escuchar a sus equipos. Se necesitan líderes que se preocupen por sus personas, que les dediquen tiempo, que conozcan sus expectativas y sus miedos, y sepan gestionarlos.
La situación no es fácil, para superarla es imprescindible que nuestros equipos estén a tope y para ello debemos ser capaces de comprometerlos. El compromiso necesita confianza para poder forjarse. La transparencia genera confianza. Los líderes crean equipos y los equipos superan los desafíos.
Seguro que no es fácil pero está en nuestras manos. Einstein decía que las crisis hacen aflorar lo mejor de cada uno, en las organizaciones sólo tenemos que ser capaces de catalizarlo y aprovecharlo. Y no olvidar que nos advertía que debemos “acabar con la única crisis verdaderamente amenazadora, la tragedia de no luchar por superarla”.
Con este escenario en las organizaciones tienen un gran desafío que consiste en cómo gestionar de forma eficiente a las personas en un entorno tan adverso. Para poder superarlo tenemos que vencer las inercias y ser capaces de crear nuevas soluciones, para lo cual es importante tener en cuenta:
Disipar el miedo
El miedo inmoviliza, impide la creatividad, ahoga el talento, provoca que los profesionales mermen su nivel de aportación, y multiplica el trabajo de sus responsables. Para combatirlo tenemos que ser capaces de crear un entorno de confianza, desmitificar el error y fomentar la responsabilidad.
Saciar las necesidades de información
En una situación como la actual, las personas desarrollan una sed terrible de información, que debemos satisfacer debidamente para evitar que se generen recelos y desconfianza. La desinformación provoca el efecto de “relleno de huecos”, donde cada uno da sentido a los datos que tiene, inventándose el resto. La mejor herramienta para trabajar este aspecto es la transparencia, estableciendo canales de comunicación eficaces y procurando que todo el mundo tenga la información que necesita en cada momento.
Crear equipo
Nada crea más desconfianza y es fuente de tantos problemas como sentirse excluido. Es muy importante trabajar el orgullo de pertenencia, el sentimiento de equipo. Compartir el proyecto, explicar los objetivos, la situación, la estrategia, en definitiva hacer que cada profesional lo sienta como suyo. Conseguir que cada persona se sienta parte de algo más grande, que no está solo, y que los problemas se superarán entre todos.
Fortalecer el liderazgo
Es momento de tener buenos líderes, buenos directores de personas, capaces de buscar la mejor idea para la empresa, sea suya o de un compañero, abiertos al cambio, capaces de admitir críticas y de escuchar a sus equipos. Se necesitan líderes que se preocupen por sus personas, que les dediquen tiempo, que conozcan sus expectativas y sus miedos, y sepan gestionarlos.
La situación no es fácil, para superarla es imprescindible que nuestros equipos estén a tope y para ello debemos ser capaces de comprometerlos. El compromiso necesita confianza para poder forjarse. La transparencia genera confianza. Los líderes crean equipos y los equipos superan los desafíos.
Seguro que no es fácil pero está en nuestras manos. Einstein decía que las crisis hacen aflorar lo mejor de cada uno, en las organizaciones sólo tenemos que ser capaces de catalizarlo y aprovecharlo. Y no olvidar que nos advertía que debemos “acabar con la única crisis verdaderamente amenazadora, la tragedia de no luchar por superarla”.
La foto es de la web pueblomartir
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada