Con la llegada de Florentino, en el Real Madrid están pasando muchas cosas. La que más llama la atención es la de los fichajes (nuevamente) “galácticos” a lo que le siguen ríos de tinta de prensa: unos a favor, otros en contra, otros simplemente dedicados a publicar titulares llamativos…Sin embargo, toda esta parafernalia de prensa, radio y TV impide ver el problema de fondo existente. Es algo que en el ámbito de Recursos Humanos conocemos desde hace algún tiempo y hemos dado en llamar “La Guerra del Talento”, que, básicamente, consiste en que las empresas (en este caso el Real Madrid) quieren hacerse con el “talento” existente en el mercado lo que lleva a una espiral inflacionista de salarios (ojo, del talento “escaso”).De hecho si analizamos la política de fichajes del Real Madrid desde la perspectiva de la gestión moderna de Recursos Humanos no nos encontramos con nada nuevo. Por ejemplo: ¿por qué pagar tanto dinero por determinados fichajes? Sencillamente porque es un talento “escaso”. A esto le puede seguir la pregunta: ¿es que antes no había “talento” en el Real Madrid? La respuesta es evidente: sí. Y mucho. De hecho es el equipo que al mejor Barça de la historia (según dicen algunos) le ha seguido partido tras partido, domingo tras domingo… sin rendirse y sin ceder ni un milímetro. Tras una ventaja de once puntos… le ha hecho sentir que podía perder la liga. El mismo Guardiola comentó en una rueda de prensa que con los puntos que tenían, cualquier otro año, ya habrían sido campeones de liga. Hasta el último suspiro no pudieron cantar el alirón. ¿Talento? ¡A raudales!¿Porqué pues pagar esas millonadas escandalosas si ya hay talento? La respuesta está en los parámetros de la “Guerra del Talento”, no sólo en el fútbol, también en todo tipo de organizaciones.El Talento, en realidad no existe. Lo que existen son “talentos” cada cual adecuado para unas cosas. Existen las personas con talento para algo (sea para meter goles, para pararlos, para vender enciclopedias o para reestructurar financieramente una empresa).Ronaldo tiene un Talento y Casillas otro. Si al primero le pusiéramos de portero y al segundo de delantero veríamos claramente que ninguno de los dos tiene “Talento”. ¡Quién lo diría!Cuando un nuevo presidente llega a una compañía (a resultas de una fusión, compra, reestructuración o cambio electoral) plantea sus objetivos estratégicos y en base a ello se empieza a gestionar dicha organización. Lo primero que vemos desde Recursos Humanos es que el talento de la etapa anterior, ya no es el idóneo para la nueva etapa.En el mundo de la empresa se ve muy claro: hace cuatro-cinco años el talento por el que se peleaban las empresas era por el de “emprendedor” con elevada iniciativa, asumiendo riesgos y atreviéndose a todo. Eran épocas de bonanza y crecimiento. Se podían asumir riesgos. El talento por el que se pelean hoy las empresas es el de conservador, controlador de gastos y despilfarros, riesgos los justos y priorizando el “core business” sobre cualquier perspectiva de crecimiento y diversificación. Son tiempos de escasez y prudencia.De aquí que Florentino esté escenificando lo que todas las empresas están (o debieran estar) haciendo: ante el cambio de etapa, o de ciclo se debe cambiar la estrategia y consecuentemente analizar si el talento que teníamos en la etapa anterior es o no el adecuado para la estrategia actual.El problema de Florentino es que lo está haciendo a la luz de los focos. Ante toda la prensa nacional e internacional.El problema de la organización de usted, querido lector, es que a lo mejor no lo está haciendo.
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