
Dándole vueltas al tema de la reforma del mercado laboral, me sigue pareciendo increíble que nuestros interlocutores sociales no salgan del pozo en el que están metidos. No es cosa baladí, en eso puedo estar de acuerdo, existen muchas implicaciones, pero aún así me pregunto ¿cómo es posible que sólo se pueda ver el asunto desde la perspectiva del despido, los tipos de contrato y las indemnizaciones? ¿acaso no hay más elementos que permiten flexibilizar el mercado sin que ello conlleve la pérdida de derechos alguna de las partes?
Empiezo a pensar que todos se ven víctimas de la situación, desplazando con ello la capacidad de actuar al otro. Afrontar una discusión con el objeto de mantener el status quo de la situación y no tomar riesgos fuera del marco actual, no va conseguir que cambie nada. "Haciendo siempre lo mismo conseguiremos lo mismo" ¿Quién puede esperar resultados diferentes a los conseguidos en reformas anteriores si siempre tocamos los mismo palillos?
Más allá del problema puntual de parados que genera nuestra estructura de mercado laboral en situaciones como la actual, está la falta de movilidad de los trabajadores, los problemas de temporalidad cuando la economía va viento en popa, la poca comunicación entre los sectores, la falta de formación, el uso de las pre-jubilaciones como medida positiva, la subvención como forma de subsistencia en zonas deprimidas, el fuerte gap de generación o destrucción de empleo respecto al punto de cambio de ciclo económico, los ERE’s que no son ERE’s, los trabajadores cautivos por derechos generados por la antigüedad, la visión de que todo se consigue con dinero, las empresas en crisis que tiene que utilizar sus recursos para disminuir los costes de plantilla, los servicios públicos de empleo que no intermedian o lo hacen mínimamente, pensiones de jubilación paupérrimas y que no permiten seguir trabajando, etc…
Un ejemplo, para disminuir los costes fijos las empresas despiden, desvían recursos que en esos momentos sirían más útiles invertirlos en mejorar el producto o servicio, o potenciar el área comercial o marketing o formación…, la empresa pierde oportunidades de ser más eficiente, disminuyendo así la calidad del empleo (en términos económicos y de estabilidad) de los que se quedan ¿No sería más lógico que los costes de despido por causas justificables en términos económicos los asumiese directamente la sociedad y que la empresa pudiese utilizar esos fondos para reflotarse? Habrá que pensar límites y sistemas de justificación, pero con todo el problema que supone, es algo a probar. ¿Por qué un trabajador que tiene 15 años de antigüedad, aunque esté desmotivado y harto de lo que hace no cambia? ¿Tendrá algo que ver el hecho de perder la posible indemnización?
Para afrontar verdaderos cambios, reformas estructurales, hay que reconocer la responsabilidad que cada parte tiene, ser capaces de responder con habilidad a una necesidad y hacer de esa responsabilidad el compromiso con la sociedad. Claro que si sólo criticamos la economía de casino de la última década, considerandonos víctimas de ello, culpabilizando a otros, difícilmente tomaremos responsabilidad sobre la situación y actitud verdadera para cambiar.
La foto es de gerencia creativa ucb
Empiezo a pensar que todos se ven víctimas de la situación, desplazando con ello la capacidad de actuar al otro. Afrontar una discusión con el objeto de mantener el status quo de la situación y no tomar riesgos fuera del marco actual, no va conseguir que cambie nada. "Haciendo siempre lo mismo conseguiremos lo mismo" ¿Quién puede esperar resultados diferentes a los conseguidos en reformas anteriores si siempre tocamos los mismo palillos?
Más allá del problema puntual de parados que genera nuestra estructura de mercado laboral en situaciones como la actual, está la falta de movilidad de los trabajadores, los problemas de temporalidad cuando la economía va viento en popa, la poca comunicación entre los sectores, la falta de formación, el uso de las pre-jubilaciones como medida positiva, la subvención como forma de subsistencia en zonas deprimidas, el fuerte gap de generación o destrucción de empleo respecto al punto de cambio de ciclo económico, los ERE’s que no son ERE’s, los trabajadores cautivos por derechos generados por la antigüedad, la visión de que todo se consigue con dinero, las empresas en crisis que tiene que utilizar sus recursos para disminuir los costes de plantilla, los servicios públicos de empleo que no intermedian o lo hacen mínimamente, pensiones de jubilación paupérrimas y que no permiten seguir trabajando, etc…
Un ejemplo, para disminuir los costes fijos las empresas despiden, desvían recursos que en esos momentos sirían más útiles invertirlos en mejorar el producto o servicio, o potenciar el área comercial o marketing o formación…, la empresa pierde oportunidades de ser más eficiente, disminuyendo así la calidad del empleo (en términos económicos y de estabilidad) de los que se quedan ¿No sería más lógico que los costes de despido por causas justificables en términos económicos los asumiese directamente la sociedad y que la empresa pudiese utilizar esos fondos para reflotarse? Habrá que pensar límites y sistemas de justificación, pero con todo el problema que supone, es algo a probar. ¿Por qué un trabajador que tiene 15 años de antigüedad, aunque esté desmotivado y harto de lo que hace no cambia? ¿Tendrá algo que ver el hecho de perder la posible indemnización?
Para afrontar verdaderos cambios, reformas estructurales, hay que reconocer la responsabilidad que cada parte tiene, ser capaces de responder con habilidad a una necesidad y hacer de esa responsabilidad el compromiso con la sociedad. Claro que si sólo criticamos la economía de casino de la última década, considerandonos víctimas de ello, culpabilizando a otros, difícilmente tomaremos responsabilidad sobre la situación y actitud verdadera para cambiar.
La foto es de gerencia creativa ucb
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada