jueves, abril 16, 2009

Presencialismo e Idiotez Colectiva: Echando horas al Tetris


En algunas empresas no importa si aportas cosas, sólo importa que llegues muy temprano y te vayas muy tarde, en especial esto último. Hay que decir, que este tipo de comportamiento cultural se ha generalizado en las últimas décadas en nuestro país, y que en momentos de crisis, incertidumbre y miedo se intensifica.
Lo cierto es que en muchas organizaciones parece que trabajar es estar “presente” (da igual si haces algo o no). Infinitas jornadas laborales que no conducen a nada. Personas jugando al “tetris” a las diez de la noche, porque parece que eso es lo que esperan los demás (si llega el jefe y no te ve trabajando, o haciendo que trabajas, hasta la madrugada es que eres un vago y una mala persona…).
Lo más triste es que en este tipo de culturas los individuos se vuelven absolutamente idiotas. ¿Quién no ha vivido la siguiente situación?: Te vas una hora después de que tu jornada laboral acabara (pongamos las siete y media de la tarde), con cierto remordimiento, pero pensando que quieres ver a tu hijo (suponiendo que tengas hijos, que a día de hoy es mucho suponer…), al que hace dos meses que sólo ves dormido… Pero eres el primero que se va de la oficina; cuando sales por la puerta se oye un murmullo del tipo: “ya se va, tía… ¡que fuerte!”. Entonces alguien te dice: “¿Qué, te tomas la tarde libre? Hay que ser “idiota” para hacer ese comentario. Pero reconócelo… cuando se va otro antes que tú, haces exactamente lo mismo. Si vives en un cultura así… tienes altas probabilidades de acabar “más solo que la una” (¿qué pareja aguanta eso?), y un tanto desquiciado.
Como dice Amparo Moraleda: “hay mucho que hacer en la racionalización de los horarios: creo que trabajamos muchas horas, pero con poca productividad y eso es un problema. Debemos sacar más partido a nuestro horario laboral. Se sigue valorando más la presencia que la consecución de objetivos”.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Juan: Permíteme que siga empleando el triángulo que descubrimos conjuntamente en tu estupenda presentación de tu libro el miércoles pasado.

¿Será que la medición (medición o control, tercer vértice de triángulo) del empleo adecuado de medios adecuados, y de la obtención de resultados adecuados es buena?

¿Será que el control, si se enfoca bien, puede ayudar al aumento de bienestar (bienestar o felicidad, primer vértice de triángulo), y es bueno?

¿Será que el control, si se enfoca bien, puede ayudar a la existencia de responsabilidad (centro del triángulo)?

¿Será que todo ello permitiría tener más eficiencia (segundo vértice del triángulo) y evitar que las personas sean evaluadas por la hora de salida?

Porque si fuera así, la cuestión siguiente sería ¿cómo enfocar bien el control? Y necesitaríamos a gritos disponer de una forma más eficaz y práctica de alinear y evaluar el desempeño para ganar/ganar. Y en eso trato de estar.

Mariano Siminiani
Miembro TopTenBCS

Juan Carrión dijo...

Hola Mariano,

Tienes razón en lo que dices. La medición no es mala, de hecho soy un gran defensor del BSC.

El tema del control es bastante complejo. El control tiene que existir, pero yo diría el control de los objetivos (y de cómo se llega a ellos), no de la presencia "minutera". Y claro que puede ayudar a mejorar la responsabilidad, el bienestar...

Para mi la mejor herramienta es un buen BSC (cuadro de mando integral). Digo "buen", porque no todos los BSC que he visto tienen sentido y coherencia. POr lo tanto, es una buena herramienta que a veces no tiene una ejecución adecuada. De hecho, hay gente que piensa que es una simple lista de indicadores. Triste, triste... Ya hace mucho tiempo que tenemos BSCs 2.0. Muchos más evolucionados que una simple lista de indicadores.

Un abrazo.

Juan Carrión

Anónimo dijo...

Me alegra mucho leer tu respuesta, Juan, porque pienso contigo que el cuadro de mando integral se infrautiliza como método y como herramienta. Y que esto repercute en las personas. Triste, triste, verdaderamente, de acuerdo.

Porque pienso que el cuadro de mando integral es un buen método de consensuar y diseñar una estrategia de “gestión de causas” que permita conocer en profundidad a distintos niveles lo que ocurre con las personas y en la empresa, y porqué ocurre; porque pienso que es así como se pueden determinar los indicadores e inductores convenientes y oportunos. Porque pienso que en función de ello, se pueden predecir resultados y actuar en consecuencia, a favor de la empresa y de las personas.

Porque pienso que el cuadro de mando integral es un buen método y una buena herramienta de COordinación, de COmunicación, de determinación e impulso al COnocimiento necesario, y de COlaboración. Estas son las que llamé “4COs”, y trataba con cierta extensión en el libro “Empresas + Personas”, y que tengo un poco desglosadas en mi página de Servicios de TopTen, como puedes ver.

Herramienta y método a combinar con otros, y sobre todo llevarlos a la práctica, para que no haya que quedarse en la oficina hasta las nueve, entre otras cosas.

Y en eso estoy, y creo que en eso estamos los dos, Juan. Así que me alegra porque, como consecuencia de haber admirado tu discurso, es agradable encontrar afinidades contigo.

Un abrazo,

Mariano Siminiani