
¿Qué es eso?. Se oye mucho hablar del tema y hay que reflexionarlo con muchísima seriedad. Marx tenía razón en muchas cosas. Sobretodo en sus diagnósticos (Sus soluciones han sido todas probada y rematadamente fallidas). Uno de ellos es el que aventuraba que la avaricia (que no la ambición, no confundir) conducía el capitalismo. Se equivocaba y no: La recesión y casi depresión en que nos encontramos tiene mucho que ver con la avaricia de unos cuantos. Sin embargo los grandes contingentes de generación de empleo y riqueza son proveídos por las pequeñas y medianas heroicas empresas que tienen ambiciones legítimas de superación y muchas veces lamentablemente, poca ambición legal y legítima por ganar mas que lo necesario para el autoempleo. La avaricia ha roto el saco con ganancias especulativas bursátiles e inmobiliarias que, quienes han perdido con ello son los mismos en esencia que los que con ello ganaron (al menos ganaron unos números en un extracto, con mas ceros a la derecha). El verdadero talento es el que sabe producir riqueza en base a entregarla a la sociedad, la cual le retribuye y recompensa por la especificidad de la solución a su preocupación con un bien o con un servicio en un momento determinado. (Da igual que sea un café con el diario de su preferencia, a la hora de su preferencia. No tiene por qué ser hipersofisticado ni pasar por I+D+i complejísimos ni el producto ni el servicio).
La cosa es que también decía don Carlitos Marx que el S.XX se enfilaba hacia un entorno en el que cada día habría muchísima mas gente que supiera muchísimo mas de muchísmo menos. Tenía razón y es peligrosísimo, socialmente hablando. ¿Cuántas veces ha oído Ud. decir a alguien cosas tales como “yo soy de ciencias chico” o lo contrario con “las letras”? ¿Se imagina si Da Vinci, Pacioli, Pareto, Buonaroti, Einstein o Ramón y Cajal se hubieran definido a sí mismos como “de ciencias o de letras” la cantidad de cosas que habrían dejado de hacer?. Otros mas dicen y se dicen y justifican a sí mismos como”yoesque” “como no tengo estudios….”.
Uno puede seguir aprendiendo sin límites y nos viene muy mal ponernos etiquetas. Todos tenemos talentos inexplorados e inexplotados que podemos poner al servicio de las mas diversas causas. “Creativos” le dicen a algunos que son un poco mas ingeniosos o un poco mas irreverentes que los demás. “Locos”, también. La única locura es pensar que haciendo las mismas cosas obtendremos resultados diferentes.(Esto es dicho por Einstein y no por mí, desgraciadamente ). La música, la pintura, la poesía, la escultura, deportes curiosos, la fotografía, y miles de asuntos que son “hobbies” o aficiones en no pocas ocasiones se convierten en modo de vida porque permiten la explotación de talentos que se cultivan con curiosidad, sin obligación.
El conocimiento se fija 4 a 5 veces mas cuando resulta de nuestra inquietud y capacidad de hacer y hacernos preguntas. Investigar. El uso del conocimiento adquirido fluye mucho mas y mejor cuando ocurre en entornos no estresantes. La capacidad de hacerlo es un talento que todos tenemos. Ahora que se empieza a hablar de “Gestión del Conocimiento” y “Gestión del Talento” la pregunta es ¿Qué estamos haciendo con las gracias o talentos que nos fueron donados y que no hemos respondido frente a nosotros mismos, nuestros semejantes y para quienes así lo crean, el Creador, con ello?. Tenemos la obligación de quitarnos limitaciones y mecanismos de autosabotaje y poner en marcha el uso de todos nuestros talentos, cultivarlos y usarlos, pues como bien apuntaba Picasso “la inspiración ha de llegarme solo cuando esté trabajando”. Hay que estar en ello. Gestione su talento: ¡ÚSELO!
La cosa es que también decía don Carlitos Marx que el S.XX se enfilaba hacia un entorno en el que cada día habría muchísima mas gente que supiera muchísimo mas de muchísmo menos. Tenía razón y es peligrosísimo, socialmente hablando. ¿Cuántas veces ha oído Ud. decir a alguien cosas tales como “yo soy de ciencias chico” o lo contrario con “las letras”? ¿Se imagina si Da Vinci, Pacioli, Pareto, Buonaroti, Einstein o Ramón y Cajal se hubieran definido a sí mismos como “de ciencias o de letras” la cantidad de cosas que habrían dejado de hacer?. Otros mas dicen y se dicen y justifican a sí mismos como”yoesque” “como no tengo estudios….”.
Uno puede seguir aprendiendo sin límites y nos viene muy mal ponernos etiquetas. Todos tenemos talentos inexplorados e inexplotados que podemos poner al servicio de las mas diversas causas. “Creativos” le dicen a algunos que son un poco mas ingeniosos o un poco mas irreverentes que los demás. “Locos”, también. La única locura es pensar que haciendo las mismas cosas obtendremos resultados diferentes.(Esto es dicho por Einstein y no por mí, desgraciadamente ). La música, la pintura, la poesía, la escultura, deportes curiosos, la fotografía, y miles de asuntos que son “hobbies” o aficiones en no pocas ocasiones se convierten en modo de vida porque permiten la explotación de talentos que se cultivan con curiosidad, sin obligación.
El conocimiento se fija 4 a 5 veces mas cuando resulta de nuestra inquietud y capacidad de hacer y hacernos preguntas. Investigar. El uso del conocimiento adquirido fluye mucho mas y mejor cuando ocurre en entornos no estresantes. La capacidad de hacerlo es un talento que todos tenemos. Ahora que se empieza a hablar de “Gestión del Conocimiento” y “Gestión del Talento” la pregunta es ¿Qué estamos haciendo con las gracias o talentos que nos fueron donados y que no hemos respondido frente a nosotros mismos, nuestros semejantes y para quienes así lo crean, el Creador, con ello?. Tenemos la obligación de quitarnos limitaciones y mecanismos de autosabotaje y poner en marcha el uso de todos nuestros talentos, cultivarlos y usarlos, pues como bien apuntaba Picasso “la inspiración ha de llegarme solo cuando esté trabajando”. Hay que estar en ello. Gestione su talento: ¡ÚSELO!
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