miércoles, marzo 04, 2009

Burrull, Calderón y la empresa..


Don Ramón Calderón ha dado una lección de gestión empresarial. (Sin querer) Uno ha de hacerse cargo de unas responsabilidades a partir de la presunción que otros hacen, pero que uno ha de asegurarse, de competencia para hacerlo. El dijo que no renunciaba porque hacerlo suponía reconocer que tenía algo que esconder (o sea, no por incompetencia, sino por inmoralidad) o bien por cobardía. La valentía y la cobardía no tienen que ver en este tema. El tema es que un gestor de dineros ajenos debe demostrar fehacientemente que no es incompetente, ignorante, imbécil, o inmoral. Es claro que la i latina, juega un rol muy importante en esto de dirigir empresas, presidirlas, o gobernar. Las 2 más grandes virtudes gerenciales son contratar y despedir. Si Calderón, presidente del R. Madrid hasta hace días, fue malo para delegar, fue por ¿imbécil?, ¿ignorante? ¿incapaz?, ¿indecente?. Porque, pensando bien, solo le queda elegir una o más entre las “íes”.

Hay que rendir cuentas y rendirlas transparentemente, a propios y ajenos. No se puede convocar a la rendición de cuentas de dineros sin antes haberse asegurado, previa auditoría independiente, de que las cuentas son claras, confiables, oportunas y veraces. Si además de esta certidumbre, no se asegura de tener una asamblea incuestionable, pues…..otra vez la “i” latina. En épocas de avances tecnológicos espectaculares que facilitan la eficiencia operativa y la consecución de información al instante, ni Calderón ni el ignominioso Pérez Burrull (otra vez el fútbol, como parábola, otra vez el R.Madrid, para desgracia de sus seguidores) echan mano de ella (ni toda la FIFA, en este caso, que tampoco es muy orientada a la rendición de cuentas).
El Fútbol Americano, el Tenis y otros deportes echan mano de recursos tecnológicos para asegurarse de la fidelidad de las decisiones de arbitraje. El juez de la cancha, echa mano de “un pinganillo” para escuchar el punto de vista de un juez de banda, pero no de la tele y sus absolutamente instantáneas repeticiones. Si yo fuera hijo de Perez-Burrull (lo de burrull es coincidencia) no volvería jamás al cole. Porque..ha quedado como ¿imbécil? ¿inmoral? ¿incapaz?. Seguro que ya vió los vídeos y sabe lo que todos sabemos: O le untaron o tuvo miedo al equipo grande o es idiota.

Se mueven muchos millones en el negocio-espectáculo del fútbol como para que las cosas estén diseñadas para un arbitraje con condiciones amplias para ser arbitrario. FIFA, Federación Española y Colegio de Árbitros han de hablar y rendir cuentas tanto a los dueños y socios de clubes, como a la sociedad. ¡Si, si!, a la sociedad que es la que paga por el espectáculo….lamentable…que han dado.