miércoles, enero 07, 2009

NO OLVIDES EL TALENTO Y LA COMUNICACIÓN…



Artículo escrito por Francisco García Cabello
Experto en Comunicación
Director Comunicación de Dopp Consultores
Director de El Foro de los Recursos Humanos
Vice Presidente de AIG (Asociación de Informadores de Gestión)


Afrontamos la recta final del año y es quizás un momento ideal para analizar, valorar y aprender de las cosas que hemos hecho bien en nuestros equipos, para seguir haciéndolas y de los temas en los que hemos fallado para intentar no volver a cometerlos.Seguro sería muy extenso y me ocuparía más de mil palabras enumerarlas (extensión de este artículo), unas y otras. No lo voy a hacer.En estos tiempos que nos ha tocado vivir de incertidumbres y crisis me quedo fundamentalmente, sin ser reiterativo, lo pienso así realmente, con los aspectos positivos y oportunidades que nos traen estos tiempos.Quizás pensando en un “código RRHH” innovador tenemos dos aspectos, dos valores fundamentales en las organizaciones españolas, entre muchos, que debemos potenciar y desarrollar en estos tiempos que corren.Uno es el talento individual de cada uno de los integrantes de una organización asociado a un mapa del talento colectivo, que nos dará el ADN de una empresa moderna.El otro aspecto es, sin duda, la comunicación. Un concepto éste muy manido y tratado, que debe tener en nuestras empresas “un poso” de productividad interna y externa, con tintes profesionales y traducidos en valor añadido pensando siempre en “un presente por un futuro”. GEORGE DAY y PAUL SCHOEMARKER, conocidos profesores de gestión en Wharton, en su obra “Detectando las débiles señales que ayudarán o acabarán con tu empresa”, describen el perfil del líder del siglo XXI, como aquel de mente abierta a las nuevas ideas y un continuo buscador de puntos de vista diversos y que presta atención a una amplia variedad de fuentes profesionales y sociales. Si trasladamos este conjunto de rasgos a cualquiera de nuestras organizaciones para identificar la identidad del ejecutivo con responsabilidad de actuación, podríamos analizar que se necesitaría añadir, quizás, otras características como son iniciativa, creatividad, madurez emocional, rápida percepción de situaciones del entorno, habilidades resolutivas y capacidad para actuar con pensamiento estratégico. Ahí, en esos “terrenos”, está el talento. El saberlo contar con habilidad y comunicando será el resto.Leo que, Mr. W. Blair, vicepresidente de NIKE, propone que el carácter de liderazgo tiene que ver "con lo que uno piensa y dice. En lugar de decir ellos necesitan hacer esto, un líder deberá transmitir 'así es cómo podemos hacer esto'...". En efecto, la productividad en y fuera de los estadios significa reconocer, escuchar y creer. ¡Cuánto talento si se hacen las tres cosas! Es como construir un equipo de baloncesto -escuchaba recientemente al ex-seleccionador nacional Pepu Hernández en una charla en la AIG (Asociación de Informadores de Gestión)- en el que el espíritu de grupo es fundamental y no da lugar a individualismos. Aunque haya jugadas personales, el juego es muy fluido y no será posible construir estrategias a partir de un solo punto.Existe, por tanto, un talento y una comunicación que se ve y se palpa en todos los rincones del ámbito laboral.Quizás en muchas ocasiones nos rodeamos de directivos con habilidades de comunicación y de comunicadores con habilidades directivas. Ambos con un talento “desarrollador” deben tener como principal objetivo el transmitir “ese ADN” que todos estamos pensando por cualquier rincón de la organización.Además, es clave el transmitir con talento de forma que nos aseguremos que “el mensaje ha calado y ha sido recibido por el receptor sin ningún ruido considerable de perturbar el origen y la limpieza de la que venimos a llamar una cultura corporativa eficiente.” Y es que, hablando de Talento y Comunicación surge necesariamente los conceptos de compromiso y confianza. Ambas cuestiones deben ser también comunicadas con talento. Disminuya o no el compromiso, lo que sí parece claro es que donde primero se traduce es en una clara reducción del rendimiento de los trabajadores y los resultados empresariales. Una afirmación o conclusión que puede estar refutada por estadísticas u opiniones realizadas en distintos países europeos, sobre el nivel de compromiso de los empleados con las organizaciones, las cuales demuestran que el nivel de compromiso supone y comunica como mínimo un impacto importante en la organización.Es momento de transmitir respeto, transparencia, sinceridad y claridad, con una actitud confiada hacia los demás desde una visión de transmitir para construir. También tenemos que destacar la importancia y responsabilidad de los directivos a la hora de comunicar, con sentido constructivo, siendo equitativos, positivos y con actitud de servicio. Hablando de talento y comunicación la cuestión de la credibilidad en el día a día pasa siempre a un primer plano. Aquí casi todos coincidimos que se gana mucho a lo largo de los años, pero… se puede perder la credibilidad en un minuto… La credibilidad de un cliente, de un proveedor, de un accionista o de un candidato. Metido de lleno en turbulencias económicas, pero preparándonos para cuando “escampe”, el identificar el talento que más comunica en una organización puede ser un elemento clave para trabajar en este momento de oportunidades que sin duda llegarán si las buscamos, claro está. Todo, evidentemente, requiere voluntad y esfuerzo. No tenemos resultados sin esas dos variables. Otro aspecto que debemos tener presente cuando hablamos de Talento y Comunicación es la posibilidad de generar una autoestima individual y colectiva si esos conceptos funcionan de forma ordenada. Es decir, si se tiene una confianza “a prueba de todo” es patente que se comunica de forma más eficaz, directa y segura. Al mismo tiempo, nuestro talento tiene más posibilidad de “lanzarse a la creatividad y productividad” en las distintas oportunidades que nos brindan todos los días nuestros equipos de trabajo.Un talento comunicador genera marca, consolida mensajes y funciona más de forma creativa. Nuestro talento lo vemos todos los días. Le damos los buenos días. Le rectificamos de forma motivadora. Le exigimos con claridad de objetivos. Le felicitamos.Algunas de la pautas para desarrollar nuestro talento emprendedor y comunicador pasarán -como apunta el Profesor Fernández Aguado hablando del liderazgo de Napoleón- “por medir la comunicación y sus mensajes en el corto y largo plazo, ser sembrador de expectativas reales, preparación concienzuda, generar siempre una imagen de marca clara, gobernar desde el ejemplo y con visión estratégica, saber rodearse de gente valiosa, no ser desconfiado, capacidad para aceptar los errores, no caer en la soberbia y no caer en la ceguera organizativa”.