lunes, enero 19, 2009

El consejo de Lord Chesterfield

No sé si han tenido ya el placer de leer las cartas que Lord Chesterfield escribió hacia el 1740 a su hijo. Las tienen ustedes publicadas en español, en la editorial Acantilado (2006); una joya. En una de ellas, Lord Chesterfield escribe lo siguiente: “Hay suficiente tiempo para todo a lo largo del día si haces una cosa detrás de otra; pero no hay tiempo ni en un año si lo que quieres es hacer dos cosas a la vez”. El consejo no iba de truco de gestión del tiempo, sino que iba de consejo para la vida, para que su hijo sacara en ella más partido de su talento: “Saber concentrarse provechosamente en algo es distintivo del genio; la prisa, la agitación, la atención dispersa no hablan más que de una mente frívola y superficial”.

Leía yo esta frase y pensaba en la prisa y la agitación que debía tener esta gente a mediados del siglo XVIII... ¿Sigue siendo útil su consejo hoy día o el mundo ha cambiado de tal modo que ya no? La DGT, desde luego, está a favor del consejo del Lord. Si no fuera así, no se habría gastado en publicidad tanto dinero para convencernos de que no es bueno ajustar el navegador o contestar el móvil mientras conducimos. Pero también hay mucha gente que no vemos tan mal eso de hacer más de una cosa a la vez y que llevamos a gala poder “procesar información compleja de manera simultánea” (que es como los pedantes llaman a todo esto). Por otra parte, los de RRHH animados por nuestros clientes internos o externos medimos en los procesos de selección la capacidad de “multitasking” como indicador de talento.

¿Por qué traigo al Blog este dilema? Primero por una cuestión personal que me gustaría resolver poniéndola a discusión –ya saben que pueden comentarme lo que quieran- ¿Qué hacemos? ¿Cultivamos y fomentamos la habilidad de hacer varias cosas al mismo tiempo o nos resistimos a ella? Creo que la respuesta que demos a estas preguntas tanto en la esfera privada como profesional tiene repercusiones y más profundas de lo que pensamos (estilo de vida personal, filosofía de la vida, cultura empresarial que fomentamos, modelo empresarial, actitud hacia la calidad, inversión en tecnología, etc.).

Tengo familiares cercanos que son médicos. Hace unas semanas cenaba con ellos. En la cena invitaron también a un colega de profesión dedicado a la neurología. Aproveché el café para sacar el tema y resulta que le interesaba profesionalmente (dirigía una tesis sobre trastornos de la atención) y me dio algunos datos curiosos sobre el asunto. Todos ellos -se lo adelanto- a favor de Lord Chesterfield. Les comento:

- En un estudio del Instituto de Psiquiatría de la Universidad de Londres encontraron que los trabajadores sometidos a altas frecuencias de mail y llamadas telefónicas sufrían un deterioro de su capacidad intelectual con el tiempo similar a la encontrada en los fumadores de marihuana ¿Me estaré volviendo tonto?
- En otro estudio de la Universidad de California se encontró que un trabajador normal tarda un promedio de 25 minutos en recuperarse de las interrupciones que suponen las llamadas por teléfono o la respuesta a los mails recibidos y volver a la tarea abandonada. ¿Y todo este tiempo transformado en euros son…?

- La habilidad para el multitasking suele venir asociada en mucha gente a un rasgo de personalidad que se llama “hambre de estímulos” (sensations-seeking) que, parece, tiene altos índices de correlación con impaciencia, con irritación frente a lo que va lento y con ansiedad frente al silencio y la ausencia de estímulos propias de las vacaciones y los fines de semana. ¡El famoso síndrome del domingo por la tarde!

Cuando volví a casa y me sorprendí encendiendo la televisión y el ordenador simultáneamente mientras escuchaba a mi hijo adolescente contarme como le había ido en su partido de balonmano y aprovechaba para hojear el periódico que no había leído hasta entonces… me paré en seco, apagué todo, cerré el periódico y me dediqué a lo único importante.