
Empezaré por decir que he dedicado la mayor parte de mi vida profesional a realizar tareas de marketing. Y es en esa materia en la que he tenido la mayor oportunidad de crecer como profesional, y por qué no, como persona.Por último en mis estudios universitarios, mi única matrícula de honor fue en marketing.Creo que con este preámbulo no seré sospechoso de no tener a esta función, reconocimiento y cariño. Pues bien, quiero con estas reflexiones cuestionar lo que en gran cantidad de casos, se hace en esta función en las entidades financieras.Para mí, un departamento de Marketing de Banca Comercial de una entidad financiera tiene como misión, ayudar a los responsables de la red y del resto de canales de distribución, a cumplir sus metas de negocio.Es decir, satisfacer las necesidades de los clientes a través de los canales más adecuados, en términos de eficiencia y cumpliendo los objetivos de negocio marcados para cada uno de esos canales.
Luego la esencia de esa función es estar al servicio del que tiene que vender y con el foco siempre en el cliente.Es evidente que a pesar de que cada vez es mayor la importancia de los canales no tradicionales, hoy por hoy, las redes de oficinas son en España, y con mucho, la principal fuente de negocio y de resultados de la práctica totalidad de las entidades financieras, excepción hecha de los llamados Bancos de Canal (Internet/Teléfono)
Con esta premisa, en la medida de que las oficinas sean más eficaces y eficientes en el cumplimiento de sus metas de negocio, mejor serán los resultados de la entidad.
Pues bien, hagamos una breve reflexión, que nos ubique en el nivel de desarrollo de esa capacidad comercial instalada.
En España existen aproximadamente 45.000 oficinas en el sector financiero (Bancos, Cajas de Ahorro y Cajas Rurales), si consideramos que en cada oficina hay un director y al menos un comercial más, que deberían realizar una actividad comercial permanente, intentemos cuantificar la misma.
Cada persona que realice una actividad comercial, debería, como estándar, realizar 2/3 visitas, 4/5 llamadas telefónicas, 5/6 e-mail de contacto comercial, todo ello, cada día, si consideramos cinco días hábiles a la semana por cada comercial, la producción sería:
• 10/15 visitas
• 20/25 llamadas telefónicas
• 25/30 e-mail
Considerando 4 semanas hábiles al mes, con lo cual dejaremos todos los meses por lo menos 1 o 2 días hábiles para imprevistos, la producción comercial de cada gestor sería:• 40/60 visitas • 80/100 llamadas• 100/120 e-mail
No estoy teniendo en consideración (en ningún caso) las gestiones personales que se pueden hacer en la oficina con los clientes que la visitan.
Bien, así como habíamos supuesto, que en cada oficina hay 2 personas realizando actividad comercial, el total sería:
• 80/120 visitas• 160/200 llamadas• 200/240 e-mail
Por cada oficina. Luego, si en el país hay aproximadamente 45.000 oficinas, la producción total en el país sería:
• 3.600.000/5.400.000 visitas• 7.200.000/9.000.000 llamadas• 9.000.000/10.800.000 e-mail
Es decir, que todos los meses, entre 3,6 y 5,4 millones de personas recibirían la visita de un gestor de algún banco, caja o caja rural, entre 7,2 y 9 millones de personas recibirían una llamada y entre 9 y 10,8 millones de personas recibirían un e-mail (personalizado).
Si tenemos en cuenta la población adulta de nuestro país, no pararíamos de estar en contacto con una persona comercial de una entidad, pues bien, yo en los últimos 6 meses (es decir, durante todo el año 2008) no he recibido visita, ni llamadas, ni e-mail de ninguno de ellos y como yo muchas de las personas con las que hablo sobre este tema con regularidad. Es decir, por las causas que sean, la capacidad comercial instalada no está siendo utilizada con la eficiencia que debería ser.
¿Las causas?, sería muy interesante saberlas, pero aquí quiero centrarme en cual es el papel que los departamentos de Marketing deberían realizar para mejorar esta situación, en lugar de realizar otras tareas que tienen mucho menos impacto en el uso de la capacidad instalada. (Principal elemento de eficiencia comercial).
Para que un comercial realice una actividad comercial recurrente y eficiente, debe de tener:
1. Un modelo/método, que todos los días le impulse a realizar una actividad determinada.
2. “Alimentación” suficiente, es decir “listas inteligentes” a las que, según lo que tenemos para vender, podamos ofrecérselo, pues se ajusta a sus potenciales necesidades.
3. Productos adecuados para poder vender, competitivos en cualidades y en precios.
4. Formación suficiente para realizar su tarea; conocimiento de los productos, conocimiento de los clientes y técnicas de gestión comercial.
5. Tiempo necesario para desarrollar esta actividad, es decir que el resto de tareas a realizar en la oficina, por supuesto incluidas las necesarias para formalizar una venta, no se conviertan en la principal carga temporal de su actividad.
6. Herramientas tecnológicas que le permitan preparar bien los contactos con los clientes y le avisen de los peligros de fuga de sus clientes actuales.
7. Programas de animación y reconocimiento que le impulsen diariamente hacia la actividad comercial.
8. Sistema de retribución variable en función de los resultados comerciales que motiven su actividad y eficiencia comercial.
9. Acciones promocionales y de comunicación que le ayuden y engrasen todo su esfuerzo comercial.
10. Sistemas de seguimiento que le permitan conocer en cada momento los resultados de su actividad.
Pues bien, a desarrollar estos temas es a lo que debían volcar su actividad todos los departamentos de marketing de las entidades financieras, y en mi opinión, suelen dedicarse tan sólo a algunas de ellas y probablemente eso es lo que hace que normalmente en su entidad, sólo el 30/40 de sus oficinas sean las realmente aportadoras a los resultados de la entidad.
Cada una de las tareas mencionadas, merecerían un comentario individualizado, y si encuentro debate en este blog, profundizaré en ellos.
Sólo me queda decir que he omitido un elemento que para mí es determinante, para que todo lo dicho adquiera niveles de excelencia y es “el Jefe”. Creo que el director de Zona, Regional o Territorial, como se llame en cada entidad, que dirige directamente a las oficinas es el “entrenador” fundamental, para que ese “equipo” llegue al éxito esperado, también este tema, merece capítulo aparte.
Participad y prometo que lo haré.