martes, mayo 15, 2007

A vueltas con la libertad

Efectivamente Leonardo, el miedo a la libertad es tremendo, particularmente en algunas organizaciones. Quizá las que por tener directivos menos formados, prefieren caer en la rigidez. Quien se limita a ejercer lo que le indican sus superiores o unos reglamentos por obsoletos que sean puede no equivocarse, pero tampoco avanzará. Bien decía el Padre Pedro Arrupe que había que tener miedo al error, pero mucho más temor hay que tener a no actuar por miedo al error. Todos los grandes hombres que han sido han cometido errores. Únicamente acierta siempre quien nada hace. El denominado pensamiento grupal, que tan bien analiza George Day en su último libro –Visión periférica- hace mucho daño incluso a personas que podrían aportar, y que se quedan en repetidores de consignas que muchas veces ni entienden.