viernes, enero 27, 2012

Comunica Líderes [Francisco García Cabello]

Esta semana he conocido a personas de gran valor en el mundo directivo -como todas las semana- y eso es muy bueno, ya que se nota que tenemos mucha calidad en los entornos de profesionales de nuestras empresas. He estado con directivos, ex-directivos y consultores reflexionando especialmente sobre cómo debe ser un Director General.

He de confesar que con un libro muy interesante sobre la mesa, en una tertulia de Líderes (adjunto el audio de la charla), aunque con un título polémico, escrito por Sofía Delclaux y Antonio Agustín Justribó y editado por Manolo Pimentel. A saber: “¿Hay que ser un cabrón para llegar a ser Director General?”.

Ustedes lo podrán escuchar, si lo desean pero, independientemente del título, quiero llamar la atención sobre las características de éstos que pienso deben tener los Directores Generales, aprendidas por mi experiencia (cuando lo fui), por lo que me cuentan los Líderes y por lo que percibo.

La primera podemos desdoblarla en dos: la empatía y la capacidad de escucha. Es fundamental y no todo el mundo lo práctica, especialmente en estos tiempos que corren .Y es que debemos ponernos en el lugar de los demás y saber conducir con nuestras palabras la comunicación no verbal y las emociones. Nada de sumisión (estaríamos en la mediocridad) y sí mucho de ideas y creatividad. Decir lo que se piensa… como se pueda.

La segunda es la firmeza. Decir las cosas una vez y decirlas bien; objetivos que se puedan cumplir. Y expresarlo bien es muy importante, con educación y respeto. Cada uno tiene su estilo y lo hará como pueda. Exigir con conocimientos y realidades.

La tercera, es el manejo de personas con habilidad. Quizá es muy general la afirmación, pero es clave siempre y en estos momentos más. Aplicar la intuición con contenido e intentar conocer a nuestros colaboradores.

Son sólo tres, pero no me negarán que son claves. ¿Son así nuestros directivos?

La cuestión sería cómo podemos mejorar y cómo pueden ser mejores en estos tiempos que corren.
Además de hacer bien el trabajo  aquí es fundamental gestionar bien el talento, propio y ajeno, de la propia organización.

Quizá es muy interesante considerar estas reflexiones de presente a futuro. Quiero decir que “una mala persona” como Director General es posible que vaya a más… Uno se va haciendo con el tiempo lo que es. El tiempo también pone, casi siempre, a cada uno en su sitio. Es lo que se suele decir, ¿no? Sí, pero hagamos algo nosotros para que eso se cumpla.

Francisco García Cabello es miembro del Top Ten Business Expert y experto en comunicación. Lo pueden escuchar todas las tardes en Líderes de Gestiona Radio de 18´00 a 21´00 horas.

Fotografía sacada de: bzmk-consulting.com

jueves, enero 26, 2012

Transiciones [Antonio Pamos]

Aquella mañana Amélie abrió la ventana sin mayor problema. Le sorprendió que el quicio no ofreciera resistencia.

Allí, ante la majestuosidad del Bosque Azul en los albores del verano cerró los ojos, tomó aire, apretó los puños y se dijo: ya nadie me quitará este momento.

Una leve brisa sacudía las hojas de los chopos que custodiaban su fortaleza, su casa. Los más cercanos se dejaban escuchar. Ahora, las ramas, tan vivas como Amélie, crepitaban con la misma fuerza que apenas unas semanas antes lo harían en cualquier chimenea mientras lo daban todo.

Sus ojos sellados entreveraban luces y sombras. Las primeras chispeaban en su retina y creaban formas caprichosas mientras las sombras las desvanecían para dar paso a nuevos bocetos.

De vez en cuando se olvidaba de respirar. Entonces exhalaba con fuerza el aire a poco de hospedarse en sus pulmones produciendo un suspiro que era placidez.

La suave corriente agitaba el cabello y entraba en un eterno ciclo de acariciar su frente, sus ojos, sus mejillas, sus orejas y perderse a su espalda para regresar de nuevo a la cara.

Ese pincel que era su pelo arrastraba las ascuas ya frías de aquellos fuegos que se creían eternos y que un día dejaron de calentar, dejaron de iluminar, dejaron de acompañar y se extinguieron.

Amélie vestía un pijama improvisado. Un anónimo dibujo infantil rompía la solemnidad inmaculada de su camiseta blanca. La proyectaba hacia el suelo un pantalón de cuadros grises y azules. Entre éste y la tarima solo sus pies, pequeños, desnudos, blancos.

No sabía cuánto tiempo llevaba así pero sí que querría mantener ese momento para siempre. Sin embargo, Amélie se movió. Se desperezaron las manos que flanqueaban sus caderas y se trasmutaron los puños insensibles en un deseo de tocar y acariciar.

Se apartó el pelo de la cara, cogió de nuevo aire que expulsó en un reincidente suspiro y se dispuso a darse la vuelta mientras se mordía el labio inferior con fuerza. Sus ojos se abrieron para recibirlo de nuevo.

El mundo seguía parado, nada existía más allá de su vista y él se lo repitió: ¿Te quieres casar conmigo?

Fotografía sacada de: www.arenglonseguido.net

miércoles, enero 25, 2012

Garzón está perdido [Juanma Romero]

El juicio de Garzón nos ha demostrado que como comunicador es un desastre, patético. No me importa si es buen a mal juez, que para eso están los tribunales. Pero como comunicador, nefasto. Suspende. Da la impresión de que le ha asesorado el enemigo.
Pues no se le ocurre otra cosa al buen hombre que hacer un alegato final de diez  minutos o más con una voz quebrada que hizo que quienes le estaban escuchando se perdiesen a los dos minutos. Fueron diez minutos malgastados, eternos.
Garzón habló y habló, y la audiencia se aburrió y se aburrió. No logró su objetivo, eso parece claro. Quienes le han estado ayudando judicialmente no deberían haberse olvidado de que la forma de decir las cosas (el lenguaje verbal y el no verbal) es tan importante como el fondo. Es esencial para alcanzar el resultado adecuado.
Pienso que prácticamente todo el país está de acuerdo en que lo que hizo fue ilegal, así que no le quedaba más remedio que convencer de que sus motivos eran buenos para evitar males mayores, y eso lo convertía en legal. Pero ni por esas.
Iba sobrado, como siempre, con una autoestima por las nubes, lo que puede costarle más de un disgusto. A ver si en los próximos juicios sus abogados le enseñan lo que tiene que decir y cómo tiene que decirlo.
Garzón debería haberse planteado su discurso como en cualquier reunión de networking, un minuto o dos y no más. En ese tiempo se lanzan los mensajes adecuados para que lleguen nítidamente a la audiencia y consigan el efecto que queremos lograr, que no es otro que convencer. Debería haber preguntado a alguien como Carolina Rojas para componer un discurso sensato y corto. Allá él.
A partir del minuto tres la gente se dispersa. Y a partir del cinco se aburre y empieza a pensar “a ver cuándo acaba este tío pesado”. Fatal.
A Garzón, que se le supone un hombre instruido, alguien le podría haber recordado a un tal Pericles, que unos dos mil quinientos años atrás dijo: “si tienes buenas ideas y no sabes cómo expresarlas es como si no las tuvieras”.
Más vale que alguien le instruya en el arte de la oratoria, aunque sea oratoria de andar por casa. Luego que no se queje.
Twitter: @JuanmaRomeroTV
Fotografía sacada de: tengounmac.com

martes, enero 24, 2012

¡Basta de quejas! Nuetras emociones nos pertenecen [José Antonio Carazo]

“El comienzo de año es una fecha mágica, una toma de consciencia sobre lo que estamos haciendo en nuestra vida y una oportunidad para elegir lo que deseamos para los nuevos tiempos que empiezan. Una de las quejas más frecuentes que las personas traen a la consulta es el sufrimiento o el daño que los demás les provocan, sin darse cuenta de que sus emociones les pertenecen y, por tanto, nadie tiene poder para hacerles daño a no ser que ellas se lo permitan”. Son palabras de Antonio de Dios, Director de la Unidad de Psicología de USP Marbella, y experto en formación en Habilidades y Desarrollo Personal.

En opinión de este experto, la felicidad se consigue y se mantiene progresivamente y tiene como principales aliados a la libertad y al respeto a nuestros propios valores y principios. Por el contrario, su principal enemigo es el autoengaño y la autojustificación. “Ser felices no es conseguir un objetivo lejano sino un proceso diario que se basa en una serie de principios, por una parte tener unos objetivos vitales sintonizados con nuestros talentos y nuestra misión en la vida, por otra vivir la vida de acuerdo a los valores que sean más importantes para nosotros. Quizá no tenemos poder sobre las conductas de los demás, pero si tenemos un control absoluto sobre lo que nosotros hacemos y cuando somos fieles a nuestros principios podemos caminar este camino, a veces tortuoso, que es la Vida con la satisfacción de estar honrando aquello que es más prioritario para nosotros” apunta De Dios.

Para él, uno de los mayores problemas de nuestra sociedad es el autoengaño y la gran cantidad de energía que consumimos justificando las cosas que hacemos y que están en contra de nuestros valores. “En más de una ocasión nos sorprendemos a nosotros mismos en la paradoja de estar haciendo justo aquello que criticamos en los demás, pero en vez de invertir nuestro esfuerzo en cambiar lo gastamos culpando a los demás de algo que es enteramente nuestra responsabilidad. Esto tiene un problema añadido, cuánto más culpamos a los demás de cómo nos sentimos más les damos a ellos las riendas de nuestra vida y menos poder percibimos que tenemos sobre cómo nos sentimos” concluye el psicólogo.
Fotografía sacada de: matosas.typepad.com

lunes, enero 23, 2012

Las redes sociales y tu cerebro: el tamaño de tu amígdala cerebral condiciona tu capacidad de relacionarte socialmente [Esmeralda Díaz-Aroca]

Quien tiene a su alrededor a muchos congéneres necesita un cerebro más grande con el fin de controlar todas estas relaciones. Este es el enunciado de la teoría conocida como social-brain.


Si uno navega de forma habitual por internet, no es extraño que nos topemos en algún momento con alguien que se autodenomine GURÚ del social media, ó con algún experto en FACEBOOK, o un usuario avanzado de Twitter. Pero además, si somos de los que tenemos presencia en alguno de estos social media, podremos ver en nuestros respectivos perfiles, los fans, seguidores y “amigos” ó “conectados a nuestra red”. Al margen de los estudios sobre el número de Dunbar ó de la facilidad que generan los automatismos para hacer CLICK y adherise como amigo, fan ó seguidor, sorprendentemente, la forma que tenemos las personas de ser “SOCIALES” puede ser revelada a través de un escáner cerebral.


Los estudios realizados por Lisa Barrett, psicóloga de la Universidad Northeastern en Boston, Massachusetts y publicados en la revista Nature Neuroscience, mostraron que los individuos con grandes amígdalas (un área del cerebro por lo general asociada con el miedo y otras emociones) tienen más posibilidades de establecer amistades así como de tener redes sociales más complejas.
Los científicos encontraron que las personas que tienen redes sociales más grandes y más complejas tienen un volumen mayor de la amígdala, con independencia de la edad y la percepción subjetiva de cómo es su vida social o su satisfacción en la vida, lo cual sugiere que la felicidad no es la causa de la relación encontrada entre el tamaño de la amígdala y el número de amigos.


La técnica empleada en dichos estudios fue la resonancia magnética. El tamaño de la amígdala, estructura almendrada del encéfalo y relacionada con las emociones, indica el volumen y la variedad de las relaciones sociales de cada uno. Cuanto más grandes y complejas son las redes sociales, mayor resulta la amígdala.
Para dicho estudio, Barrett y su equipo reunieron un grupo de 58 hombres y mujeres con edades comprendidas entre 19 y 83 años y con círculos de amigos y conocidos de tamaños diversos. Los científicos no sólo estudiaron el número de contactos regulares de sus sujetos, sino también en cuántos círculos diferentes los habían reclutado. De todas las estructuras cerebrales estudiadas mediante imágenes por resonancia magnética, únicamente la amígdala evidenció una relación entre su dimensión anatómica y el tamaño de la red social. El ordenador calculó que la amígdala de los hombres y mujeres que cultivaban una gran cantidad de contactos duplicaba los 2,5 milímetros cúbicos que caracterizaban a los solitarios, que declararon entre menos de cinco y quince contactos regulares.
Estudios similares hechos con primates han demostrado que los que que viven en grupos más grandes tienden a tener mayor amígdalas.
Todos estos resultados apoyan la hipótesis del cerebro social, según la cual el tamaño del cerebro está relacionado con la creciente complejidad de la red de contactos de cada individuo. Con el fin de controlar todos los contactos y sus exigencias se precisa de un centro de procesamiento de datos igual de complejo. En el centro del sistema límbico se encuentra la amígdala cerebral, que evalúa nuestras impresiones sensoriales y separa lo bueno de lo malo, lo agradable de lo desagradable.
Según la Dra Barret, puede existir una relación entre cuán grande es tu amígdala y cuántos amigos tienes en un sitio de redes sociales como Facebook, pero no ha existido un estudio completo en este tema. Tener una red social amplia no es necesariamente ventajoso todo el tiempo. En algunos casos, interactuar con más personas puede propiciar más oportunidades para el estrés.


Referencias:

viernes, enero 20, 2012

Comunica Líderes: "Comunicación y Confianza" [Francisco García Cabello]

Llevo escuchando mucho tiempo que el concepto de confianza en las relaciones humanas es vital para poder desarrollar algo con garantía. Me cuentan expertos en comunicación de nuestro país y de fuera que sin confianza no se puede crear un entorno de comunicación adecuado. En el caso que se tenga confianza se construyen y se crean escenarios productivos. Cuando se pierde la confianza (como la propia definición del término indica) es por agotamiento emocional. Bien el medio o la mala intención de la persona, fomentan la incapacidad de cumplir con lo prometido de forma continuada en el tiempo.

Ante esta reflexión me surgen varias preguntas: en estos momentos, ¿es la confianza un valor en alza en las organizaciones?, ¿se puede establecer confianza en un entorno de crisis?, ¿sabemos separar emociones?, ¿es necesario para hacerlo perder esencia en las relaciones humanas?, ¿podemos reforzar la confianza…?

Considero, me lo dicen muchos Líderes, que la confianza en un proyecto, una misión, un trabajo o cualquier aspecto de la vida; es fundamental para poder hacer las cosas bien. Las malas experiencias, el dar poco, la escasa generosidad, los desengaños, las distancias establecidas con prejuicios, y muchas cosas más, hacen que este valor en el día a día esté también en crisis.

Debemos apostar por la “buena confianza” como elemento integrador en las organizaciones y en los directivos españoles. Alguien debe ceder primero para establecer una confianza de verdad, debe ser una confianza madura y realista. La confianza debe generar -desde un eslabón fundamental que son los directivos- un clima adecuado que pueda provocar resultados coherentes e ilusión por conseguir los objetivos.

Por otro lado, la falta de confianza -muy habitual en estos momentos y en muchos lugares- es fruto de la tensión, la falta de valores y generosidad, y tiene como consecuencia que unos y otros no acometan sus misiones y no obtengan los resultados apropiados. Sin confianza poco se hace.

Francisco García Cabello es miembro del Top Ten Business Expert y experto en comunicación. Lo pueden escuchar todas las tardes en Líderes de Gestiona Radio de 18´00 a 21´00 horas.

Fotografía sacada de: cienciaytrabajo.cl

jueves, enero 19, 2012

Discapacitados al paro [Sara Dobarro]

El objetivo de este Gobierno es seguir una política de creación de empleo, según se nos viene anunciando, desde el mes pasado, en los medios informativos. Sin embargo, hoy  desayunaba con una noticia que no deja de atragantarme: La mitad de las empresas de mi comunidad (Aragón) redujeron su plantilla en el 2011. Pero lo que más acentúa ese nudo que se me hace en la garganta es pensar que la caída de puestos de trabajo también está afectando en gran medida a los discapacitados.

Siempre los más vulnerables son los primeros en caer y los últimos en levantarse. En Valencia, por citar otra autonomía, se intenta evitar el despido de 700 discapacitados que trabajan en diferentes centros especiales de empleo. El motivo no es otro que el retraso del pago de las subvenciones que tiene que aportar la Generalitat Valenciana. Y así, sucesivamente, por las diferentes comunidades.

 
SURREALISMO PURO

En estos días de navidad, tan solidarios como entrañables, los medios de comunicación, los políticos y los comentaristas generadores de opinión sólo nos hablan de números, de porcentajes y de reajustes… ¿Y de las personas?... Detrás de cada una de ellas hay un drama que interesa silenciar. Los discapacitados de estas empresas de integración o centros especiales de empleo nada pudieron hacer frente a la imparable ola del desempleo. Así, a los disminuidos les llega un injusto castigo con mucho dolor, pues las personas que tienen que ser despedidas de estas empresas, tienen serias dificultades para encontrar un nuevo puesto de trabajo.

Conozco un caso muy cercano. El de Santi Hernández Nápoles, que trabajaba en uno de estos centros especiales empleo, como gestor de redes sociales. Ni las modernas tecnologías de la red, tan amigas suyas, le libraron del paro. En los últimos meses, de 30 trabajadores con dificultades de inserción se quedaron con 7. ¿ Han pasado de ser protegidos socialmente a ser los más vulnerables?

MUCHA VOZ

La experiencia les dice que no cuentan igual para los servicios de empleo y hasta que la tasa de paro tenga un porcentaje más razonable, en comparación con países de nuestro entorno, no se les demandará para cubrir puestos de trabajo. ¿Dónde queda aquel noble empeño de crear empleo “estable y digno” para personas con dificultades para acceder al mercado laboral ordinario?

A lo largo de la historia, el hombre descubrió que, en grupo, generaría mayor entendimiento, que luego el mismo derivaría en conocimiento y que ahora, en el siglo XXI, hay que comunicar. Para eso están las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Puede que piensen que no se les hace caso porque se trata de un colectivo pequeño, pero su labor es muy grande, tanto como su voz.

Fotografías sacadas de www.saradobarro.com